A las seis de la mañana| La reorganización de la Escuela de la Historia Vegabajeña

Por Thomas Jimmy Rosario Martínezlogo-ehv-diario-vegabajeno-de-puerto-rico-small

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Hace cuatro años comenzamos una jornada de trabajo por la historia. Una quijotada, aun me dicen algunos, pero los estímulos han sido más fuertes para sostener un proyecto para que la juventud de todos los tiempos aprenda, comparta y viva la historia.

Al comenzar me decían que la historia era aburrida, que era favorecida por temporadas, que no habría apoyo del gobierno municipal ni respeto de la gente, ocupada en tantos menesteres «importantes».

Insistí en que la historia es importante para todos, por cuanto somos entes históricos, que vivimos con nuestro pasado de salud, conocimientos y experiencias. El que no reconoce la historia va en un camino desacertado, de sorpresas que en oasiones no son las más agradables ni las más esperadas. Desde que recuerdo sé que no se puede evitar pero uno se puede preparar para el futuro, conociendo el pasado.

Confié mis inquietudes a los amigos más cercanos. Hay una lista que me autorizaron a fundar e inscribir en el Departamento de Estado bajo el nombre de Investigadores de la Historia Vegabajeña. Después de la primera reunión, nos percatamos que la idea estaba incompleta. Teníamos que crear algún mecanismo para pasar lo que íbamos conociendo para que no se perdiera como tantas otras cosas de nuestra historia como pueblo. Y comenzamos la labor de hacer partícipes a nuestros hermanos vegabajeños.

En otra ocasión escribiremos más detalles de lo maravilloso que han sido estos pasados años. El presente inmediato es más excitante que lo que hemos hecho.

Como deben saber, elegimos una Junta Directiva para la corporación. También hemos organizado varias comisiones de una lista y otra lista de otras comisiones que han sido sugeridas. Hay un entusiasmo y una dedicación de parte de mis compañeros y compañeras para escribir la historia y la historia de la historia. Los temas…son infinitos.

La dedicación se convierte en adictiva porque el conocimiento da la sensación de tener poder. Y en realidad lo tenemos, pero al contrario de muchos políticos que son selectivos al momento de compartir el poder, no tenemos barreras para limitarlo, lo que produce una segunda sensación de que tenemos una generosidad natural y recíproca con todos. Andar de lado de la historia de todo es la mejor compañía. Más de cien miembros activos y pasivos conocen estas verdades absolutas que como apóstoles quieren compartir el pan divino de la enseñanza.

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