Navidad : Pinceladas de la Historia de Sabana (Segunda Parte)

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Por: Luis M. Mejías Astollogo-ehv-diario-vegabajeno-de-puerto-rico-small

Ondas Cronológicas Dispersas en Mi Cerebro (1950- 2016)

Después de haber seleccionado el tintillo que usaríamos como el árbol de navidad para la casa, preparado sus adornos, los de la casa y las ventanas, colocado el día de Nochebuena o algunos días antes , preparado la comida típica; llevado el intercambio de alimentos con los vecinos, disfrutado la noche en familia y con los vecinos, el haberse acostado un tanto tarde, no habían los regalos que se hacen hoy día y menos usando los regalos como traídos por Santa Clos como sucede en la actualidad. Pero parecen estar sucediendo cosas extrañas la observación realizada demuestra este año menos regalos. O quizás la situación económica, la crisis del país o quien sabe una mejor concientización de nuestras costumbres autóctonas.

Otra observación realizada en la comunidad es que no hay tantas casas adornadas como en el pasado. En el sector Cupey sobresale la casa de don MIguel con su habitual nacimiento, la Calle uno lucen varias casas adornadas, en la carretera principal algunas y sobresale la de Olga y Cambu, en la calle 10 luce la de Don Miguel y el nacimiento típico de doña Irene, pero bueno dejemos los adornos pero celebremos el no uso de globos inflables, ni ciervos ni renos, menos muñecos de Santa.

El Día de Navidad se descansaba de la noche anterior y habían algunos bailables en la noche, recordemos no solo en Sabana, si no también en Breñas y la Playa. Nosotros visitamos todos los lugares y los muchachos de Breñas y Playa venían a la Sabana. Ya se habían enviado las tarjetas de felicitación y se preparaban otras para la ocasión del Año Nuevo. En Sabana teníamos la visita folclórica de un grupo de personas que venían con música acompañando a tres personajes pintados de negros que le llamamos Los Negritos de Ponce.

Cuando se avisaba que venían, todos los vecinos recogíamos los patios. No dejábamos ropa tendida. juguetes en el patio, utensilios de trabajo como escobas, palas, azadas, juguetes, baldes, baños de lavar ropa, herramientas, etc. la razón para hacer esto era la visita de los Negritos de Ponce. Era inquietante y divertido. La movida era la siguiente: Estos personajes se metían a los patios y se llevaban todo lo que estaba disponible en los mismos y luego los dejaban en el patio de otras casas en la comunidad. De esta manera los muchachos y otra gente se unían al grupo en el vacilón y recoger lo que dejaran en otros patios. Esta tradición y costumbre ha desaparecido totalmente y no ha existido ninguna que la sustituya. Desapareció cerca del 1960.

Esta visita de los Negritos de Ponce a la comunidad solía ocurrir entre el 26 al 28 de diciembre lo que me hace pensar que coincidía con el Día de los Inocentes, rara vez ocurría los días 29 0 treinta.

Pero no solo en estos días era la espera por los Negritos de Ponce también nos preparábamos para el día de los Inocentes donde se planificaba el llevarnos un niño de la comunidad con la coordinación de un familiar, recuerdo que entre los años 60 al 63 participé del último si mi memoria no me falla. Era divertido pero ahora pienso y analizo la responsabilidad tan grande que se tenía con el niñ@. Para su devolución a la familia se hacia una actividad entrada a la noche estilo parranda. Se le compraba ropa nueva al infante y juguetes y al son del cacharro y palillos celebrábamos en la casa de los padres una fiestecita.

Ahora me pongo también a pensar que más bien era para tener un lugar donde formar la fiesta en el tiempo navideño. Pero sé también que me perdí varias fiestas el Día de los Inocentes. Esta tradición y costumbre ha desaparecido también de nuestro ambiente. El tiempo de la Navidad lo esperábamos con mucho entusiasmo, por todo lo que hemos descrito; más bien por ese tiempo de jolgorio y fiestas. Esas parrandas con los amigos y familiares, las amanecía que nos dábamos viendo salir el sol y comiendo asopao y sopas, dándose la cerveza y el palito de «pitrinche», lágrima de mangle, cógeme guardia o pitorro que abundaba y sigue abundando en las casas en el tiempo actual a pesar que es ilegal.

Pero claro hoy día es mas salubrista el proceso de elaboración, además de que se produce el «Pitorico» que es lo mismo pero a nivel industrial y es legal. Recuerdo mucho el anuncio que siempre hacia nuestro amigo don Amparo quien siempre tenía un tipo de «brandy» y lo anunciaba con alegría de que ya lo tenía «enterrao» y nos invitaba a probarlo. Para él era un placer el que le dijéramos que estaba «bien bueno».

Hoy los tienen en las casas con almendra, pasas, piña, coco, de todos los sabores y mas higiénico. Pienso que los dueños de las casas sienten gran satisfacción y hasta orgullo el poner a la disposición del visitante un trago «shot» de esta bebida y decir, «¿De qué lo quieres?», ¿piña?, ¿Coco? o «¿almendra?»o quizas… la frase … lo tengo, ¿ahora o después? Y no hay duda el porqué del estribillo de la canción que dice: «A beber, a beber, a beber hemos venido, a bebernos el ron; que tienes escondido»

Esas famosas parrandas familiares y del corillo del ayer no volverán, el año pasado escuche una, y este aunque no la oí; se que dieron una con buena música. Y me hacer recordar cuando con mi hermana Carmen y Ramón guitarra en mano, palillos y maracas dábamos trulla a la familia. Hay que entender que la situación económica es dura, que mucha gente trabaja, que somos mayores de edad y necesitamos descansar aunque sea el tiempo de navidad. Ahora las parrandas son internas con la familia y muy pocos amigos.

Seguirán estando en nuestras memorias los asaltos navideños del ayer. Feliz Año Nuevo

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