Dirige a Vega Baja como a un salón de clases

(Suministrado por El Norte/Primera Hora)

Por Griselle Vázquez Sevilla / griselle.vazquez@gfrmedia.com 03/02/2017 |00:00 a.m.
El alcalde de Vega Baja, Marcos Cruz Molina, ha aplicado varias medidas de austeridad, entre las que se destaca la eliminación de su chofer. (PARA EL NORTE / ALVIN J. BÁEZ)  

Alcalde Marcos Cruz Molina asegura que aplica medidas de austeridad para reducir el déficit presupuestario del Municipio.

Usar a diario el teléfono móvil que pagas de tu bolsillo para asuntos de trabajo o guiar todos los días a la oficina es una realidad para muchos trabajadores. Asimismo lo es para el alcalde de Vega Baja, Marcos Cruz Molina, quien se aplicó medidas de austeridad como estas en un intento de bajar el déficit presupuestario de la actual Ciudad Autónoma.

“Como maestro, no se nos asigna chofer, ni celular. Incluso compramos materiales para muchas de las cosas que hacemos. Veo a la alcaldía como cuando estuve en el salón de clases; se trata de trabajar un diamante, que se nos entrega en bruto y que con el tiempo, debemos perfeccionarlo. Y entiendo que lo logramos”, dijo Cruz Molina ex maestro de historia de la escuela Superior Lino Padrón Rivera y quien con su acción, asegura haber ahorrado cerca de $100 mil en su primer cuatrienio, a razón de $25 mil anual. 

“Teniendo en cuenta que el empleado de confianza en este caso, se le paga retiro, plan médico, teniendo eso en cuenta, serían unos $25 mil que sumado a lo del servicio del teléfono debe rondar los $120 mil”, afirmó. Otras medidas incluyen la reducción de puestos de confianza hasta 60% y la eliminación de celulares de todos los empleados de confianza.

El líder municipal aseguró que esas acciones, sumado a ser muy precavido en términos de los ingresos y gastos de la administración municipal, han dejado frutos durante su mandato.

“Logramos eliminar el déficit (2012-2013 el déficit era de $1.8 millones) logrando que hoy, según el “Single Audit” (lo que evidencia como estaba el Municipio y como va), registra un superávit de 2.6 millones de dólares…Ese dinero que entonces se convierte en superávit, fue el que pudimos utilizar para el arreglo de carreteras y para pagos pendientes del Municipio”, destacó Cruz Molina.

La actual administración aún enfrenta una deuda en el Banco Gubernamental de Fomento (BGF) que tratan de préstamos, de unos $34 millones y en términos de préstamos a través del Impuesto de Ventas y Uso (IVU) de unos $7 millones.

“Sin embargo, al 2016 estamos en $30 millones, que lo hemos ido reduciendo y también, en términos del IVU se redujo a unos $6”, explicó, quien con los ahorros logró un plan médico, compra de uniformes y dos aumentos de sueldos consecutivos para los empleados.

De otro lado, señaló que disminuyó, mediante una ventana de retiro, las plazas de empleados de 429 a 326 sin afectar servicios.

“Ofrecemos un incentivo de $5 mil y cuando se hizo el proceso se le pagó en un solo cheque lo que tenían acumulado por vacaciones, días de enfermedad y el incentivo de retiro”, indicó.

De hecho, Cruz Molina adelantó que este año promoverá, nuevamente, esta medida y con esto espera lograr cuadrar el presupuesto y asumir las responsabilidades con el estado, como por ejemplo el Sistema de Retiro.

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