Mes de mayo para el Diario Vegabajeño de Puerto Rico

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Por Thomas Jimmy Rosario Martínez logo-ehv-diario-vegabajeno-de-puerto-rico-small

thomas-jimmy-rosario-hijo-version-cortaCuando niño,  aprendí de memoria aquella canción que decía:

«Cuando llega el mes de octubre, corro al huerto de mi casa y busco con alegría tres o cuatro calabazas. Las preparo, las arreglo. Saco todas las semillas,le hago unos ojos grandes y una boca que da risa. Mucho, mucho me divierto con todas mis calabazas y a todos mis amiguitos invito a jugar a casa.»

Yo no sé porqué cantaba la canción porque en mi casa no había calabazas, no las preparaba ni había tal invitación a mis amiguitos. Pero sensible a la música, de la misma manera también me dejaba llevar por el swing de las canciones, se me pegaba una versión del tema del Trío Vegabajeño, escrito por Guillermo Venegas Lloveras que decía que la playa de Vega Baja era un rinconcito de ensoñación. Esa canción, sin embargo, me hacía y me hace imaginar la refrescante imágen de la Playa Puerto Nuevo, como era antes y aun como es ahora. Pero respecto el mes que más espero, incluso más que el de noviembre que es el de la reafirmación de vida, porque celebro mi cumpleaños, es el de mayo, pues fue en esta época del año que empezamos, hace once años, la tarea de tener el primer diario vegabajeño.

Como ya he dicho anteriormente, esto fue una idea de mi padre, quien heredó la voceción periodística de su tío Victor Rosario y su padre Esteban Rosario Cordero. Ambos fueron escritores en varios periódicos y revistas de Puerto Rico y mi abuelo en particular cofundador de Justicia, el mensuario del Partido Popular Democrático enel Vega Baja de los años cuarenta.

Mi padre, fotógrafo de profesión y periodista por afición, fue tambien comerciante, cooperativista, líder en el comercio y en la cultura y aun a sus 88 años, sigue produciendo escritos y publicandolos para dejar permanente para la historia sus hallazgos y análisis. Gran parte de la historia que conocemos lo sabemos por su investigación y divulgación a través de distintos medios que hemos tenido en nuestra ciudad. Hay historias y biografías que nunca hubieran sido públicas sobre vegabajeños y puertorriqueñossi él no hubiera tenido la iniciativa.

El Diario Vegabajeño fue una aventura que él sugirió. El tenía otra idea de hacer una publicación mensual, pero calculamos hacer algo diferente que habría de requerir más esfuerzo constante y un sacrificio personal responsable para poder mantener el interés. En este devenir perdimos algunos días mientras estuvo hospitalizado por cáncer y yo en otra ocasión por otra condición, pero finalmente podemos celebrar once años de publicación, que son alrededor de 4,015 ediciones.

Por nuestro diario ha pasado todo pensador atado o desatado de grupos políticos, religiosos, deportivos, culturales o de todo tipo. Creadores de imágenes, artistas, humoristas, actores y detractores.

En varias ocasiones tuvimos que utilizar nuestro diario en forma dramática para lograr resultados trabajando contra la inmoralidad o desverguenza de algunos, de los difamadores y de los ausos de otros. Hoy día, no es una empresa familiar sino un diario de las crónicas del pensamiento vegabajeño que se queda para el futuro.

Tampoco lo hacemos los que lo iniciamos. Se nutre de las aportaciones de todas las personas, grupos y sectores que interesan compartir sus ideas y actividades, incluyendo el gobierno municipal y las agencias que necesiten espacio para divulgar sus actividades positivas. Somos un medio educativo, social y recreacional permanente al servicio de nuestra comunidad para hacer el bien. Algunos quisieran que fuéramos de otro modo pero nosotros queremos ser de todos los modos posibles donde se encuentren la verdad, para que sirva de faro que ilumine a los vegabajeños.

El Diario Vegabajeño de Puerto Rico reafirma el vegabajeñismo que encierra lo más profundo de la identidad  que nos corresponde a los que residimos y tenemos nuestro corazón atrapado en este entorno que se llama Vega Baja.

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