La simbólica reducción de salarios para los administradores del Gobierno Municipal de Vega Baja

thomas-jimmy-rosario-hijo-version-corta

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

En el libro titulado Las 48 reglas del Poder, de Robert Greene y Joost Elffers, que conseguí en Libros Libres, ese maravilloso espacio que creó el Centro Cultural de Vega Baja, no hay  ninguna regla que apoye algo similar o justifique la decisión del alcalde de quitar el diez por ciento de su salario a los empleados de confianza mientras que a los demás empleados regulares, les quita cerca de la mitad.

Coincido con la oposición política en lo que ha planteado  (Ojeda, Rodríguez Nazario y Figueroa) en que es un error de juicio. Si no se corrige esa incomprensible decisión, es seguro que habrá un descenso en el aprecio que este pueblo  le ha demostrado consistentemente en sus expresiones públicas y electorales al alcalde y su futuro político, dentro de un partido atormentado por la inestabilidad general, puede tener su consecuencia en las próximas elecciones.

Creo que son salarios justos y razonables los que todos los ejecutivos municipales ganan y sé que todos se lo merecen. No conozco tampoco ninguna razón de carácter moral, de eficiencia o de corrupción en ninguno que me lleve a opinar contra ellos. Pero hacer la generalidad de que todos habrán de recibir un diez por ciento menos, suena hasta desprecio por los empleados de carrera, que tendrán que hacer una aportación de sacrificio mayor con menores ingresos.De hecho, algunos empleados municipales se sienten insultados y hasta discriminados por la acción propuesta.

Esta es una de las cosas que deben revisarse del plan de presupuesto entregado a la Legislatura Municipal que si el alcalde no toma la iniciativa, debe asumirla la rama legislativa vegabajeña, en aprecio por el valor supremo de la igualdad. También la Legislatura Municipal debe hacer sus ajustes, pues no habrá mucho que legislar. Como en los tiempos de José Gualberto Padilla (Siglo XIX) y Angel Sandín Martínez (Siglo XX), deberán limitar o consolidar las vistas de las comisiones y hasta reducir la dieta de sus legisladores municipales y también llevar a la Secretaria, Sargento de Armas y demás empleados a la mitad de su salario y trabajo. 

En aquellas ocasiones, ni celebraban la asamblea mensual mandatoria porque no había dinero. Era tiempos de escasez o de guerra. Digo, si están de acuerdo con los recortes para la rama ejecutiva que propuso el alcalde. Porque ellos son parte del Gobierno Municipal y tienen también que obrar según predican.

La Ley de Municipios Autónomos distingue un cargo de los demás, que es el de la Directora de Finanzas. Luego del alcalde, es la persona que más responsabilidades tiene. Ese cargo es de difícil reclutamiento y encontrar a una persona como la  que la ocupa actualmente con su experiencia y honestidad, es menester concederle un trato especial. En estos días de ajustes laborales, la Directora de Personal puede servir a tiempo completo, pero luego, no será necesaria si no hay nómina a tiempo completo ni nuevos nombramientos. Por lo menos, eso se presume.

Los demás, algunos de los cuales en la realidad realizan funciones duales administrativas y servicio pero también de la imagen política que debe proyectar el alcalde y su administración, se les puede pedir un sacrificio mayor por un tiempo definido. 

Declarar el Estado de Emergencia Fiscal para el Gobierno Municipal de Vega Baja debe ser una agenda creíble, para seguir el patrón de lo que desde sus inicios nos ha acostumbrado esta administración de Marcos Cruz Molina. Pero para ser creíble, tiene que ser igual para todos.

Como expresó el legislador municipal Miguel Ojeda, el sacrificio tiene que ser proporcional y no debe haber privilegios. El que trabajen más horas no es una razón ya que los empleados regulares también están disponibles para trabajar más horas por menos de lo que ganan los ayudantes del alcalde y directores de departamentos.

La regla número 34 del libro que referí al comienzo de este escrito, aconseja a los que ostentan el poder que actúen como reyes para ser tratados como tales. En Europa los reyes gozaban de inmunidad (rex non potest peccare,»the King do no wrong»), algo así como lo que refleja lo propuesto en el plan de presupuesto, respecto a la simbólica merma en el salario de los jefes municipales.

Reitero que mi opinión no es nada personal con lo que gana el alcalde, los funcionarios y ayudantes ni con la dedicación que veo día a día de cada uno. Pero si no va haber tantos indios, no se necesitan muchos caciques.



Categorías:Análisis, Vegabajeñismo

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: