Plebiscito

thomas-jimmy-rosario-hijo-version-corta

Por Thomas Jimmy Rosario Martínezlogo-ehv-diario-vegabajeno-de-puerto-rico-small

El plebiscito es una consulta que en los países democráticos se hace a los ciudadanos. No es obligatorio votar, pero el resultado es un instrumento que se utiliza para definir o no caminos del futuro. En el que se celebrará el próximo domingo coincidirán en la deliberación individual el pasado, el presente y el futuro en algo tan importante como la solución del estatus de Puerto Rico.

Muchas personas centradas y decididas, que ya han pensado y estudiado las distintas opciones, van a ir a votar casi automáticamente por su fórmula de preferencia y con su comparecencia de pocos minutos ejercerán su derecho constitucional al voto y su privilegio de expresarse libremente por lo que apoyan. Otros optarán por no ir, por echar su papeleta en blanco o por dañar la papeleta original y la sustituta. Tan amplias son las posibilidades, que tanto la acción como la inacción son permisibles.

El que no vota, permite que los demás decidan. Los partidos Popular e Independentista, oficialmente, han ido al retraimiento electoral aconsejando a sus huestes a no votar. El que sigue ese consejo, también estará permitiendo que los demás decidan. Es raro el consejo oficialista del Presidente del Partido Popular Democrático, cuyo partido inició en 1967 las consultas plebiscitarias, después del establecimiento del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. ¿Era buena la consulta cuando el PPD podía ganar? Ahora la principal preocupación de esos partidos es que la tendencia es que pierdan en este plebiscito. Nadie da una batalla para perder y menos en esta era en que ya el honor no cuenta y no se muere con las botas puestas.

El temor de perder es la principal causa para invocar  la abstención electoral.  Toda alegación política o jurídica prevalecería con distintos fundamentos aunque se complaciera a todos. Los partidos minoritarios tienen la esperanza de que haya un fraude masivo  o una pobre participación para impugnar resultados, por lo que no respetarían cualquier expresión mayoritaria. En ese sentido, da lo mismo que participen o se abstengan. 

Los políticos de minoría esperan que la estadidad se desinfle asímisma. Pero no han podido elaborar teorías convincentes para que la ciudadanía las acepte y pueda hacer siquiera una fuerza para controvertir la promesa de un mejor futuro como lo presentan los estadistas. Todos mienten deliberadamente sobre aspectos del estatus y de los procedimientos, otros lanzan ideas individuales que no tienen el aval de las instituciones. Solo el independentismo tiene una base fuerte, pero ha decidido no luchar en esta contienda.

A alguien se le olvidó una ley natural. Como dice un amigo en forma picaresca, el que no se mueve, no goza, aludiendo obviamente a los placeres sexuales pero que aplica a todo lo que evoluciona en la vida, incluyendo lo que consideramos materia muerta. Para que haya cambio, tiene que haber movimiento, aunque sea el que causa el efecto mariposa.

Sin ningún fanatismo, creo que el movimiento va en una sola dirección. Así lo han expresado y respaldan nuestros lectores en el sondeo que acaba de terminar y yo les creo, pues siempre han sido asertivos al coincidir con el pulso del pueblo. Comoquiera, a ley de algunos días, siempre puede haber factores de última hora que incidan en que el anticipado triunfo sea contundente o pobre.

Y algo que se debe pensar, es que los estadistas miembros del Partido Nuevo Progresista en Vega Baja tienen nuevos líderes con distintos pensamientos que los que estaban antes, que de seguro aprovecharán la coyuntura para expresarse sobre el silencio sepulcral del Partido Popular en Vega Baja.

Los populares van en retroceso pues perdieron  su local de reuniones y no hay expresiones públicas del Presidente Municipal para orientar a sus seguidores sobre lo que pueden o no hacer el próximo domingo. Ellos tienen la oportunidad de votar por una de las distintas opciones viables, incluyendo el actual estatus territorial que han atesorado, la libre asociación o como dice mi amigo, «hacer un upgrade por la estadidad».

Parecen seguir la ruta de no participación como lo dictaminó su Comité Central. Es un error que puede tener su consecuencia en las elecciones locales de 2020. Y nadie debe permitir que su pensamiento lo sustituya un político, el derecho de votar es del ciudadano.

Deja un comentario