Historias

El domingo hubo misa de recordación para el pescador Ramón Cabán Rosario, “El Sordo”

117_1514985968040

Por Thomas Jimmy Rosario Martínezlogo-ehv-diario-vegabajeno-de-puerto-rico-small

El pasado domingo y en la Iglesia de la Vírgen del Carmen en la Barriada Sandín de Vega Baja se celebró una misa en memoria de Ramón Cabán Rosario, mejor conocido como “El Sordo” . El pescador históricamente más famoso de nuestra ciudad falleció el pasado 15 de diciembre de 2017 a la edad de 96 años.  Sus restos han sido depositados donde deben estar, en el mar.

Cabán era analfabeta, pero una persona desarrollada y pulida en la vida con conocimientos y destrezas obtenidas por tradición, por experiencia ambiental y por creatividad personal. Hubo algunos aprovechados que vieron en este ser sencillo y noble una oportunidad para engañarle, pero la inmensa mayoría de las personas respetaron en vida la dignidad conque laboraba en el quehacer cotidiano del arte de la pesca.

Su escenario donde nació, se crió y rindió toda su vida fue la costa norte de Vega Baja, especialmente en el área de los barrios de Cibuco y Puerto Nuevo, aunque su desplazamiento para realizar su trabajo lo llevó a todos los cuerpos de agua de agua dulce y salada como mar, ríos, manglares, y lagos y laguna, dentro y fuera de nuestro litoral.

Ramón Cabán Rosario nació el 25 de abril de 1921 en Vega Baja. Su padre era agricultor y pescador, nacido en Aguadilla y su madre Primitiva (Tiva) Rosario. Estuvo casado, habiendo procreado dos hijos, Vicente e Irene.

Su fama trascendió Vega Baja. Hace muchos años vimos en la prensa como asesoraba y era acompañado a pescar por el Contralor de Puerto Rico, Basilio Santiago. También era reconocido por las autoridades de desarrollo pesquero. Pero en nuestra ciudad tenemos que tributarle en su desaparición física por el legado que dejó su compartir con los nuestros.

Su hijo Vicente solo tiene palabras de admiración para su padre. “Vivió la vida como quiso”, pero “nunca lo vi enojado”, nos dice. “No bebía ni fumaba, trabajó los 365 días del año por todos los años de su vida útil. Cuando había marejada en el mar, alternaba en ríos o lagunas para pescar. Preparaba sus instrumentos y artes de pesca y también cultivaba  la tierra. Fue amoroso con nosotros, con sus nietos y bisnietos”.

Fue fuente de empleo para muchos, proveedor de pescado para miles, maestro de los que quisieron aprender. Conocía el tiempo sin necesitar reloj y su acercamiento a la naturaleza le daba una sabiduría natural sobre el comportamiento del cielo y del mar. También, utilizaba palabras creadas por él para nombrar los instrumentos, partes de las embarcaciones y procedimientos en la pesca.

 

El Sordo recibió en vida el reconocimiento de los que le conocieron y admiraron. El Club Náutico le dedicó el torneo de 1987 y me han hecho saber que hay una semblanza escrita por Manolo Dorna y unas historias sobre él del también extraordinario pescador comercial Musín Suárez, quien lo reconoce como su mentor. Javier Latoni lo recreó a escala en un trabajo artístico en su bote.

 

La última vez que vi a Ramón fue en la manifestación que realizamos para protestar por los planes de la administración municipal de privatizar la Playa Puerto Nuevo. Cuando se supo de la presencia de ese defensor del estado natural de nuestro preciado recurso, nos sentimos seguros de que estábamos haciendo lo correcto. El Sordo, con su figura frágil bajo una gorra con la bandera puertorriqueña nos brindó un apoyo moral necesario para derrotar la impresión de algunos de que había intenciones políticas tras la convocatoria.

El ayudó a que no se siguiera adelante con aquel plan burdo de entrega del patrimonio municipal a una empresa comercial y que se descartara para siempre la exposición al aire libre las esculturas millonarias sin valor artístico que beneficiaron a unos pocos y que ayudaron a sumir en deficiencia el presupuesto local.

El Sordo es un ideal sujeto con el que nuestra Escuela de la Historia Vegabajeña inicia una investigación formal para documentar esta interesante vida y destacar su aportación, como hacemos con todos los buenos vegabajeños.

La mañana fue una buena oportunidad para recordarlo en la misa de la Iglesia Católica de la Comunidad Sandín y acompañar a su familia en ese homenaje eterno que le debemos los vegabajeños a Ramón Cabán Rosario, conocido como “El Sordo”.

18b

En una pose característica para poder escuchar mejor, se colocaba la mano sobre el oído derecho. A la derecha, Maximino, uno de sus hermanos menores.

 

1 reply »

  1. Gracias Jimmy por tus palabras de elogios para la persona que para muchos fue El Gran Pescador; pero que para mi, ademas de ser mi padre, fue y SIEMPRE sera mi héroe. Gracias también al pueblo de Vega Baja por el cariño y admiración siempre demostrado a mi padre.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s