Bullying Nacional

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Por Thomas Jimmy Rosario Martínezcropped-cropped-logo-enciclopedia-vegabajena-5-2017

Paro Nacional. Esa frase suena temerosa y gigante, pero ha sido tan usada y abusada que todos esperamos que pase lo mismo. Que estando el PNP en el poder, los populares e independentistas y los trabajadores y desempleados militantes, que también son en su mayoría de ellos, tomarán el día libre para hablar de lo malo que es el gobernador, tenga o no tenga culpa de todos los males de Puerto Rico.  Y veremos a los sospechosos usuales escribir columnas condenatorias y a autoconvocarse con los pocos periodistas que quedan en los mermados medios y otros que les gusta inflamar ánimos para lucirse con los otros políticos y sindicalistas y garantizarse un tiempo público sin pagar. 

Yo le llamaría Pedo Nacional. Maloliente, de rápida disipación, sin embarre, sólo un breve sonido de poco tiempo, disonante o fuera de las notas puras, en un si bemol o fa sostenido. Eso no nos sirve para nada. Será parte de las noticias que botan fuego para transformarse en un humo ralito y el resultado será como las ultimas cuartillas de la canción Fiesta de Joan Manuel Serrat: 

Y con la resaca a cuestas
vuelve el pobre a su pobreza
vuelve el rico a su riqueza
y el señor cura a sus misas.

Se despertó el bien y el mal
la zorra pobre al portal
la zorra rica al rosal
y el avaro a las divisas.

Se acabó,
el sol nos dice que llegó el final,
por una noche se olvidó,
que cada uno es cada cual.

Vamos bajando la cuesta,
que arriba en mi calle,
se acabó la fiesta.

Esto de Paro Nacional no tiene principio ni fin. Se lucha por todo lo que esté envuelto en la politiquería para negar la realidad sin ofrecer opciones, o sea, es una pelea por la nada, como aquellos que clamaban porque les impusieran el IVU, resultando en una clavada nacional. O los que lucharon por liberar de la Marina las tierras de Vieques y de Roosevelt Roads y lo único que cambió fue que desaparecieron empleos y la bonanza económica de esos pueblos circundantes.

Todos quieren la fórmula mágica para resolver los problemas con abundancia, lo que nos está llevando equivocadamente a la carencia de todo. Las ofertas vacías es lo que los puertorriqueños quieren como música a sus oídos, pero no hay un cuerno de la abundancia en esta época. De hecho, tampoco lo había en el pasado, pero nos durmieron dibujándonos castillos en el aire.

Puerto Rico es un puerto pobre, con culpa o no de los amercianos, pero somos nosotros los equivocados, por nuestras actitudes ante la mentira hueca de derechos adquiridos.  Miren, cuando en la casa no hay dinero, no se come. Pero me pregunto, ¿porqué en lugar del bullying nacional no saltamos este paso en la escalonada y hacemos la revolución de una vez? Estaría nuestro problema resuelto, porque si en realidad los americanos no nos quieren,  nos soltarían para siempre y los penepés, primero que todo el mundo, se irían a residir en cualquiera de los 50 estados a disfrutar la estadidad, que aquí es quimera pero allá es realidad.

Y según la teoría de otros, especialmente los independentistas, Puerto Rico se levantaría fuera de la bota americana. De seguro,  las sociedades económicas quebradas de la América Latina nos ayudarán a reconstruir nuestra nación y con la libertad del cabotaje vamos a contar con grandes recursos. Cuentos chinos todos como pendejadas de borrachos.  La nación se convertirá en dos segmentos irreconciliables, como le ha pasado a Cuba y Venezuela y tal vez no podamos cruzar el charco con libertad de visitar a nuestros parientes de Orlando cuando nos de la gana o nos manden el pasaje. ¿Eso queremos?

Puerto Rico es una nación fragmentada en ideales diversos. Si apenas podemos vivir la realidad, ¿cómo vamos a vivir sueños? No podemos ir a un paro nacional, eso solo es un ejercicio de bullying nacional contra los que nos gobiernan.

No  dañemos con la palabra nación, que representa unidad, un alegado paro, que es una palabra sucia cuando hay un solidario paronama con una frase optimista como Puerto Rico se Levanta. Nación Puertorriqueña es algo demasiado sagrado para todos nosotros que incluye a todos los seres humanos con esa conciencia. Cuando en ese ejercicio de milicias anarquistas veamos las caras de los presentes, que serán las mismas del ayer y anteayer, nos recordará aquello que llamaba Luis Rafael Sánchez como un ejercicio de masturbación mental que solo les devuelve a su vómito y que no nos incluye a muchos de los que tenemos que también tomar las decisiones que a todos nos afectan.

Ellos se querrán dejar escuchar una vez más por autogratificación, después de cargar la atmósfera con violencia verbal y hasta algo de dramatismo humano.  Nosotros tenemos que ver como el tiempo en lugar de avanzar, se echa hacia atrás. En ese pasado debemos buscar y encontrar el tiempo perdido  y continuar nuestro camino hacia mejores rutas. Ese invento de paro nacional, no es paro ni nacional. No es una buena idea ni va a resolver nada. 

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