Historia Vegabajeña| ¿Qué se hizo el retrato o la pintura de Angel Sandín y Muñoz Marín?

 

Cuadro Muñoz y Don Angel 1940-50 Municipio

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Un retrato compuesto o una pintura de nuestro alcalde Angel Sandín Martínez con el gobernador Luis Muñoz Marín que estaba en la alcaldía de Vega Baja no lo veo hace mucho tiempo. Solo tengo una imágen en blanco y negro que tomó mi padre sacado de una foto de una actividad de la década de 1950. Como el pueblo tampoco ve los retratos al óleo de los alcaldes que últimamente vi en la Biblioteca del Museo Casa Alonso que nadie visita. Como el mural histórico pintado por Cagigas que se rescató del Teatro Fénix estando el edificio en plena reconstrucción, cuya disposición critiqué y el cual aun no se ha expuesto, como debe ser, para que no se dañe. Tampoco aparecen por ningun lado las actas municipales del periodo en que las primeras legisladoras municipales fueron elegidas.

Desde que tenemos conciencia histórica, por muchos años, hemos recogido de los zafacones parte de la historia vegabajeña que se bota indiscriminadamente como si no tuviera valor para la siguiente generación. Aunque hay un proceso de disposición de documentos y de objetos municipales cuando le llega el tiempo de la obsolecencia, algunos directores y empleados de oficina no conocen lo importante que pueda ser una pieza de un conjunto para estudiar y enender nuestra historia.

Cuando Luis de la Rosa decidió estudiar la historia de Vega Baja, los documentos estaban almacenados en una covacha, expuestos a insectos, robo y desmerecimiento. Probablemente ni la autoridad municial sepa que el Museo Casa Portela y el mismo Departamento de Arte y Cultura han sido objeto de hurto y apropiaciones aun de empleados y particulares que en el pasado han cargado con bienes culturales.

Hay coleccionistas que de una manera o de otra se allegan donde hay artefactos aborígenes y cargan con ellos. A mi me han dicho muy frescamente pero con una razón lógica, que “para que otro se lo lleve, me lo llevo yo”. En el pasado, mi padre, Thomas (Jimmy) Rosario Flores, ha pagado de su bolsillo dinero por documentos hurtados o recogido del zafacón por negligencia de funcionarios y los ha donado al Archivo General de Puerto Rico.  En varias ocasiones, hemos tenido la oportunidad de hacer labores de rescate para regresar a su lugar de origen distintos objetos.

El Gobierno Municipal, a pesar de que tiene las herramientas de control, a veces no hay la suficiente conciencia en los funcionarios para atesorar el valor intrínseco de las cosas que posee. Muchos, idealmente, quisieran que las bibliotecas y los museos fueran un lugar seguro donde depositar, pero a veces los cambios de los funcionarios, los interinatos y el mucho poder y acceso de empleados de niveles inferiores permite que ocurra la distracción.

Hay desapariciones por interés económico, como las tarjas de metales y los artefactos de aborígenes, que se convierten en dinero instantáneo. Otros son intereses egoístas de coleccionistas de ponerle la ficha de tranque a la historia y con un orgullo incomprendido presumen de tener ese pedazo representativo del pasado.

La administración municipal, mermada en tiempos modernos por la insuficiencia económica, no puede ocuparse apenas de mantener los inventarios revisados, por lo que somos los ciudadanos y las organizaciones culturales las que debemos vigilar nuestro patrimonio, reconocer que eso ha ocurrido y ocurre y denunciar y rescatar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s