Notre Dame en Vega Baja

TEATRO FENIZ ALCALDIA EDIFICIO SAN RAFAEL

Teatro Fénix al lado de la Casa Alcaldía y el edificio San Rafael

 

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

El incendio en la Catedral de Nuestra Señora o Notre Dame en la ciudad de París en Francia se convierte en una advertencia sobre la conservación del patrimonio arquitectónico y de objetos históricos para todo el mundo. México tuvo también hace poco un episodio desgraciado cuando un museo de arte se perdió en un incendio.

Las razones para un siniestro pueden ser negligencia, indiferencia o intención. Uno piensa que no debe pasar, pero ocurre. Y no hay que ir tan lejos como América o Europa, esto nos ha pasado muy cerca.

Antes, las estructuras eran de madera y eran susceptibles al fuego. Los sistemas eléctricos eran deficientes y los materiales eran inflamables. De Vega Baja recuerdo varias historias relacionadas con incendios. En Vega Baja, la primera debe haber ocurrido hace más de un siglo, porque el Teatro Fénix no lleva su nombre por una casualidad. Hubo uno antes, posiblemente con el nombre de Teatro “El Caribe”. No me refiero a la conversión del Teatro Fénix en Teatro Caribe, que ocurrió años más tarde, posiblemente en una restauración hecha después de los huracanes del 1928 y 1932, sino al original.

“El Caribe” era uno de los seudónimos de José Gualberto Padilla, quien había fallecido en 1896. Es probado que entre esa fecha y la de la inauguración del Teatro Fénix, un teatro llevó ese nombre de ese gran hombre que vivió y nos enorgulleció.  Entre la existencia de ambos teatros hay un factor que nos lleva a la curiosidad. “Fenix” es el nombre de un ave que en la mitología griega vuelve a nacer de sus propias cenizas. ¿Hubo un fuego que motivó la creación de un nuevo teatro para Vega Baja en 1917? Este es un buen tema para una investigación histórica, en los albores de la restauración de ese edificio.

150005 1974 RAMON MONCHO MELENDEZ

Ramón (Moncho) Meléndez (1974)

El alcalde Luis Meléndez Cano nos contó que su padre, que era comerciante, sufrió la pérdida de su negocio por un fuego. En aquellos tiempos, que eran otros tiempos, se mitigó su pesadumbre cuando otro comerciante amigo le trajo en una bolsa de papel una cantidad considerable de dinero para que empezara de nuevo, sin condiciones para su devolución y sin haberle pedido un préstamo. La amistad y el concepto del honor de Don Ramón (Moncho) Meléndez con Don Antonio (Toño) Torres, el otro comerciante, fue lo que motivó ese acto de generosidad.

Otro fuego quemó parte del edificio del Partido Popular en una ocasión. En la Calle Igaravídez, la Cooperativa de Ahorro y Crédito Vegabajeña hace unos años también sufrió un incendio. Muchas décadas atrás, lo mismo pasó con el Almacén Trápaga. Pero el incendio del “USO” ha sido el más recordado.

USO

United States Organization o “USO” es una institución caritativa que provee entretenimiento a los soldados a los miembros de las fuerzas armadas desde 1941. En Vega Baja, por razón de la proximidad del Campamento Tortuguero, se estableció en la Calle Julián Blanco Sosa y en el mismo se celebraban bailes y otras actividades. Lo administraba la dama vegabajeña “Lulú” Cano. En una fecha que ya ha determinado una investigación del Dr. José Manuel Portela, el edificio se quemó. Hay versiones no confirmadas sobre un novio o marido celoso por su esposa que frecuentaba el lugar o de que una colilla de cigarrillo en un tiempo en que todos fumaban fue lo que causó el incendio. Julio Meléndez, quien había incluido el hecho histórico en una de sus obras, insistía jocosamente en que la causa había sido… !el fuego!

Las pérdidas que ocasionan siniestros a las estructuras, documentos y objetos de valor personal, comercial o histórico son irreemplazables. El fuego transforma la materia en otra clase que no es lo que aparentaba ser antes. De hecho, la cremación de cuerpos evita que se profanen cadáveres, por lo que es un método antiguo muy aceptado en el presente.

La historia se pierde en muchas ocasiones. Los reemplazos tampoco son como los originales. Solo mitigamos el lamento cuando documentamos para la historia todo lo que podamos. Fotografiando, reproduciendo, escaneando y depositando en distintos lugares esos registros de la vida y quehacer humano.

Estamos a tiempo pero tenemos que aprender las lecciones de la historia humana. No podemos dejar esa labor individual y colectiva para mañana, porque el fuego puede ser dentro de unos minutos. Y cuando hablamos de fuego, hablamos de tierra, viento y agua también, los cuales forman los cuatro elementos reconocidos también en la antigüedad.

Nuestra meta debe ser la de no repetir los errores

 

EDGARDO PABON Y JORGE EN NOTRE DAME

El vegabajeño Edgardo Pabón con su esposo Jorge en la Catedral de Notre Dame en París

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