In memoriam| Mercedes Otero

Carmen Otero

In memoriam:

En mi paso por este sendero llamado vida, he tenido la dicha de conocer mucha gente… gente buena y también gente no tan buena, gente maravillosa y gente increiblemente asombrosa…y de todos he aprendido algo, son ellos los que han contribuido a fomentar y modificar mi conducta, mi ser y mi existir, son ellos los que con su presencia han llegado a enriquecer mi vida de formas inimaginables.
Considero que en ello radica mi felicidad, en la inmensa bendición de poder contar con muchas familias extendidas que no sólo me han abierto las puertas de sus hogares, sino también de sus ❤️.
Hoy, con una pena inmensa, tengo que decirle adios a una de esas personas; un ser maravilloso, increiblemente humanitario, un ser genuino y de una luz muy, pero muy especial: a mi querida amiga Mercedes.
Mercedes llegó a mi vida como consecuencia directa de una hermosa amistad y un doble comadrazgo; digamos que la vida misma se encargó de atar lazos invisibles que con el correr de los años se fortalecieron y se convirtieron en nudos sólidos de amor genuino. Ella me abrió de par en par las puertas de su hogar, de su confianza, de su respeto y de su corazón y en esas bases fomentamos nuestra amistad. Una amistad que rebasó edades y tiempos…
Fue triste, muy triste saber que su cuerpo, el mismo que tantas veces vi bailar y celebrar con alegría la vida, le estaba jugando una mala pasada y en un acto de traición le trajo una enfermedad mortal. Ella, mujer de gran fe, luchadora incansable, estoicamente le dió la batalla durante largos meses e intentó contra viento y marea ganarle la partida, pero el buen Padrecito Celeste, viendo atristado el gran dolor que sufría mi querida amiga, llegó junto a ella con infinita e inmensa dulzura y cuando ya su cuerpo no estaba respondiendo y sus fuerzas habian menguado practicamente en su totalidad, en un suspirar se la llevó junto a El en Sus dulces brazos hacia el paraiso celestial.
Hoy lloro la partida de entre nosotros de mi amiga Mercedes Otero y doy gracias a Dios por haberla puesto en mi vida, por ser parte de mi caminar, por llenar mi vida con sus risas y toda su alegria; por brindarme la oportunidad de contar con otra familia. Te recordaré como la excelente mujer que fuistes: fiel creyente, excelente cristiana, una madre, abuela y bisabuela increible, una hermana preocupada por su familia, una esposa amorosa, con un corazón noble y generoso, UNA GRAN DAMA!
Ya no hay dolor, ya al fin descansas en la paz infinita de Nuestro Señor Jesucristo. VUELA ALTO MERCEDES, YA ERES LIBRE NUEVAMENTE, CELEBRA JUNTO AL PADRE, que acá nosotros celebraremos siempre tu paso por nuestras vidas con infinito amor y hermosos recuerdos.
Descansa en paz Mercedes

Mi más sentido pésame a toda su familia: su viudo Rey, a sus hijas Nilda Lojo y Jessica Marie así como a todos sus niet@s Nilda Ayala, Adlin Ayala Lojo, Jerry Lojo, Gabriela ,bisnietos, familiares y amigos que hoy lloran su partida. Mi corazón está junto al de ustedes, mi familia extendida. Un abrazo fuerte y sólido. Los amo.

Rubi Meléndez Pabón



Categorías:obituarios

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