¿Eres vegabajeño? La Historia Vegabajeña

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

(Originalmente publicado en el Diario Vegabajeño de Puerto Rico el 30 de noviembre de 2015)

Muchos vegabajeños conciben su historia como una plana, de una sola dirección entre los tres tiempos tradicionales, que son pasado, presente y futuro. No hay nada malo en tener esa perspectiva. De hecho, eso nos ayuda como punto de partida a buscar otras dimensiones de la historia.

Pero no hay historia “flat”, llana, cronológica solamente. Eso es aburrido. La historia tiene matices, como la música, altas y bajas, accidentes y experiencias. Es una experiencia detectivesca, acción y pasión y al fin, la recompensa de un descubrimiento.

La historia tiene que verse como una ciencia, con un método de investigación social para disecar lo pertinente de lo irrelevante, de la pista al hallazgo, de objetos y sujetos que lo mismo tocan el corazón que el intelecto y que cuando se unen esos dos caminos, hay un producto distinto al de sus componentes.

Descubrí la historia de mi pueblo de niño; de joven la repetía a los que querían leerme. Espero morir investigando y diseminándola de todas las maneras posibles. La historia vegabajeña es rica en temas, situaciones individuales que de por sí pueden ser estudiadas para tesinas, tesis y escritos publicables en todos los niveles educativos y por todos los vegabajeños y personas de otras extracciones.

Y ¿para que nos sirve todo ese conocimiento? La respuesta es sencilla. Nos sirve para forjar un mejor futuro.

Cuando decidimos qué hacer con los edificios viejos, pensamos en su historia, porque hay leyes que los protegen. Esa historia la tenemos que tener disponible porque las estructuras antiguas se van convirtiendo en obsoletas y hay que atemperarlas a nuestro tiempo y al del futuro, para que nos sigan sirviendo mientras nos aleccionan sobre lo que una vez fueron.

Cuando se preparan propuestas para buscar fondos donde los hay, generalmente en el gobierno estatal y el federal, hay que incluir una parte histórica que sirva de basamento a lo que se declara necesidad y justificarla. Esa información generalmente es descriptiva, estadística, demográfica y hasta en ocasiones científica sobre lo que ha sido la ciudad hasta ese momento. 

En la parte de nuestras emociones, la nostalgia y los buenos recuerdos igual nos impactan cuando estamos con nuestros condiscípulos en una celebración de nuestra clase graduada, cuando escuchamos música como la del Trío Vegabajeño, Maggy o Roberto Sierra o cuando conocemos las hazañas de nuestros atletas del deporte. Eso también es historia.

Nuestros lugares y modos de vida, de trabajo, de intercambio social, religión o vida espiritual, de recreación y de familia van trazando una ruta que tiene un destino. La historia, es pues, una parte inherente a todo, recoge las influencias de todo y carga con las variables del proceso.

La historia vegabajeña es recipiente de las acciones de los vegabajeños en todas sus generaciones. Es la principal influencia que tenemos en lo que pensamos y hacemos, en el tiempo que nos ha tocado vivir.

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