Biografías Vegabajeñas | Don Arturo Jiménez

Por Norman Ramírez Talavera

Don Arturo Jiménez nació en el pueblo de Vega Baja el 13 de junio de 1905. Al cumplir sus diez años, su tío, aprovechando que tenía una reunión del Partido Unión de Puerto Rico lo lleva a pasear en “trolley” como regalo de cumpleaños. Allí mientras su tío se reunía con algunos líderes, entre ellos José de Diego, el pequeño Arturo hace amistad con otro niño con el que empieza a jugar y a correr por los alrededores de la casa dando vivas a la independencia de Puerto Rico.

José De Diego

Al oír los gritos de los niños José de Diego los manda a buscar. Cuando estos entran a la residencia, De Diego les pregunta. ¿Ustedes son independentistas? A lo que ellos contestan en la afirmativa. -¡Ah! Pues entonces, me supongo que ya están juramentados. A lo que ellos contestaron que no. –Pues no pueden ser verdaderos independentistas y hombres libres si no han juramentado. ¿Quieren que les tome el juramento? Y estos muy contentos dicen que sí. –Pues levanten su mano derecha. . . Luego de tomarle el juramento De Diego les increpa: -Con este juramento ustedes han dado un paso grande en sus vidas pues ahora son hombres libres y de honor. Y como hombres tienen que comportarse de ahora en adelante. Así que desde ahora van a comenzar a trabajar para la independencia de Puerto Rico. Se van y reparten esos papeles y cuando terminen, se quedan callados y sin interrumpir pues aquí tenemos una reunión importante para el bien del País.

Juan Antonio Corretjer

A los 17 años Arturo tiene problemas con las autoridades escolares, pues este junto a un grupo de estudiantes entre ellos Juan Antonio Corretjer, se niegan a saludar la bandera de Estados Unidos. Desde ese momento Juan y Arturo se convierten en grandes amigos.En el 1926 se va a Nueva York, donde se integra a la lucha en contra de la intervención norteamericano en Nicaragua y el Caribe. Allí es invitado a participar en una reunión del Partido Nacionalista. En un momento en que se proponían tomarle juramento, una persona interrumpe y dice: -A este caballero no se le puede tomar ese juramento. Todos callaron con sospechas. Hasta que el hombre continúo hablando. -No se le puede tomar juramento porque el ya fue juramentado por el maestro José de Diego. Y sobre ese juramento no puede haber ningún otro. Quien hablaba era el otro que cuando niño había sido juramentado con el por De Diego.

Arturo se da a la tarea de organizar a los puertorriqueños que residían en Nueva York, aprovechando la flexibilidad que le daba su trabajo como vendedor de seguros. Como Arturo creía en la autogestión, Junto a otros puertorriqueños se da a la tarea de fundar el Club Borinquén para promover las actividades culturales y generar fondos para la lucha. En el mismo se daban: recitales, bailes y participaron muchos artistas de la música popular de la época.

Gilberto Concepción de Gracia

Arturo tenía una vieja lesión en una de sus vértebras cervicales, debido a una golpiza que un policía de la ciudad de Nueva York le propinó. Años después Arturo «ayudó» al policía para que este pudiera aplicar para una pensión por incapacidad.Para el 1942 presidió la Asociación Pro Independencia de Puerto Rico del que también eran miembros: Gilberto Concepción de Gracia, Ramón Rodríguez, Juan Vázquez Ortega, Gerardo Pena Arroyo, Ernesto Concepción de Gracia, Luis Martineau Agosto, Carlos Cancel, Francisco O’Neil, Jenaro Torres, Pascual Quiñones, Erasmo Vando, Lorenzo Piñeiro, Juan D. Vázquez, Juan C. López, Ulpiano Rodríguez, Francisco Méndez, Modesto Muñoz, Juanita Arroyo, Marciano Santiago, Guillermo García y Antonio Mattei.Regresa a su Patria en el 1947 donde vive un tiempo en Cataño y en Santurce.

Luego del fallecimiento de su esposa, Don Arturo es iniciado como masón en el Gran Oriente Nacional de Puerto Rico. Continúa su trabajo organizativo esta vez aprovechando para ello los canales masónicos buscando puertorriqueños para iniciarlos como hombres libres. Fue fundador y Venerable Maestro de la Logia José Martí Num.8 del Gran Oriente Nacional de Puerto Rico, la que luego formo parte del Gran Oriente Interamericano de Puerto Rico. Fue miembro del Congreso Pro Independencia y co-fundador del Partido Independentista Puertorriqueño.

En el 1951 regresa a Nueva York donde siegue con su trabajo por la independencia y junto a otros ayudó a trasladar el cuerpo de la poeta puertorriqueña Julia de Burgos hasta la isla. En la década del 60 retorna de nuevo a Puerto Rico. Siempre se mantuvo colaborando con don José Rivera Sotomayor del Partido Nacionalista y con su amigo don Juan Antonio Corretjer que para ese entonces dirigía la Liga Socialista.

Don Arturo creía firmemente que todo vehículo de lucha por la independencia debía mantenerse fuerte, que eran los cimientos que sostendrían un Puerto Rico libre. Solía decir, que ningún método de lucha cancelaba al otro. Que debíamos ser como los eslabones de una cadena, que aparentan estar sueltos, pero al momento de una tensión, unidos y fuertes cada uno de los eslabones para poder resistir. Pues la cadena iba a ser tan fuerte como su eslabón más débil.

Don Arturo Jiménez fue una mano solidaria para todo el movimiento independentista. Lo demostró en todo su accionar. El 30 de agosto de 1985 cuando las fuerzas invasoras del FBI allanaron y arrestaron a miembros del PRTP y el Ejército Popular Boricua-Macheteros en Vega Baja. Don Arturo dijo presente en las actividades y se ofreció como fiador. La última vez que lo vi, estaba enfermo en cama, pues había sufrido un infarto. Al despedirme me entregó un cheque para que sirviera para los cuidados de don Oscar Collazo quien también se encontraba en cama luego de haber sufrido un derrame cerebral. Su biblioteca personal se encuentra en la Sala Pedro Albizu Campos, Museo Casa Alonso en Vega Baja.

Un comentario

  • Gastón Berthinet Jiménez i

    Mi tío Arturo tenía un gran sentido del humor.
    Me hacía bromas,(maldades), muy originales.

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