A la memoria de Enrique Carrasquillo Rodríguez, Artesano del Bejuco, por Rubi Meléndez Pabón

Enrique Carrasquillo Rodríguez

Anoche unos minutos después de publicar la solicitud de oración por nuestro maestro artesano Enrique Carrasquillo Rodríguez, recibí la degarradora noticia de que había perdido la batalla y ya su espíritu no estaba entre nosotros; se había ido junto al Padre Creador y junto a su adorada Mamita, su amado Papito y la hermana que la vida le dió y también le quitó. Anoche le dije adios a mi querido Quique.

Un adios doloroso y desgarrador. Anoche fue una noche de muchas lágrimas e incredulidad. Anoche se fue mi gran amigo Quique, mi artesano del bejuco….Hoy ha sido un día de muchísimas más lágrimas y de una profunda e infinita tristeza tras tener que darle la noticia a los artesanos que más compartieron con el y que siempre me preguntaban por su estado de salud.

Hoy ha sido un día cargado de recuerdos…. de momentos alegres y de grandes vivencias. Quique era muy especial para mi, para Bernard y para mi madre. A Quique lo conocía de toda una vida, desde mucho antes de que ambos nos abrieramos paso en el panorama artesanal de nuestras respectivas vidas. Quique, el papá de mi amiga de toda la vida, Anilda y de Mary. Quique, el vecino de mi abuela Milla. Quique, el hombre humilde que se abrió camino en una empresa y se hizo supervisor de la misma valiéndose sólo de sus conocimientos y su sencillez. Quique, el artesano hecho a la fuerza por “Juancito” y “Andresito” Ortiz Sáez como el mismo los llamaba; los que le enseñaron a conocer los bejucos de nuestros montes y con ello un nuevo oficio que disfrutó hasta que ya su cuerpo no pudo hacer más una canasta. Quique el maestro artesano que trasmitió sus conocimientos a un gran número de participantes y se ganó el respeto, la admiración y el amor de todos. Quique, el papá que la vida me dió hace unos años atrás cuando llegó un día al Centro Artesanal para darme la gran noticia de que había descubierto el día anterior que tenía otra hija.

Y yo, con mi cara de espanto le pregunté que si ya Ana (su esposa) lo sabía y el con una amplia sonrisa y lágrimas en los ojos me dijo que era yo porque había encontrado una foto mía que estaba dedicada a: “mi hermanita Anilda”. ¡Ese era el Quique que yo aprendí a amar! Un hombre bueno, honesto, trabajador, buen padre y esposo; un abuelo orgullosísimo de sus cuatro niet@s y de sus dos yernos.Quique el primero en partir de una familia longeva , (ya que su hermana adoptiva que le precedió murió en un accidente y no por enfermedad o causas naturales) y numerosa: 13 hermanos naturales y cuatro adoptados por sus padres. Quique el hombre grande con de un corazón de niño y agradecido de Dios por sus bendiciones. Quique, el ser humano increible que caminó a pie desde Vega Baja hasta Juncos para cumplirle al buen Dios la promesa que le hizo para que sanara a su esposa. Quique el hombre sencillo y de gran corazón que Bernard aprendió a conocer y a amar como a otro padre. Quique, sencillamente Quique…Me queda la inmensa satisfacción de saber que fue Exaltado al Salón de la Fama de la Artesanía Puertorriqueña cuando aún disfrutaba de buena salud. Que fue reconocida su labor por Fomento y pudo enseñar su oficio en varios pueblos.

Que dió talleres demostrativos en varios lugares y se lució en Plaza las Américas gracias a la invitación que le hiciera Zulma Santiago en una feria del mes de junio.Conmigo se queda el inmenso amor que te tenía,un amor infinito que no morirá sino que se transformará a medida que pasen los años y una gran maleta repleta de hermosos momentos y de grandes y maravillosos recuerdos.

Ya eres libre de tus dolores Quique, ya tu cuerpo está sano gracias al buen Padrecito celeste. Ahora ya puedes hacerle a Jesús la gran cesta para los panes y los peces. Y puedes ir al monte celestial con Juancito y Andresito a buscar bejucos, pero no vayas a recoger bejuco de puerco porque se van a reir de nuevo! Ya Walter te recibió como sólo el sabe hacerlo y te abrió junto al Padre las puertas del Paraiso artesanal. Descansa en paz mi querido Enrique “Quique” Carrasquillo Rey,

Con el alcalde Marcos Cruz Molina

Maestro canastero de nuestra tierra, hasta que nos volvamos a ver….Mi más sentido pésame a su viuda Ana Rey, sus hijas Anilda y Maribel, a sus nieta Hannah e Isabella, sus nietos Luis Gerardo y Miguel Enrique, sus yernos Jeff y Miguel y demás familiares. Saben que mi corazón está junto a ustedes en este momento tan doloroso. Un fuertísimo abrazo solidario. Mi más sincero agradecimiento a tod@s los que se unieron en oración por el. Dios les bendiga. Gracias!🥺😢

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