¿ Hay consecuencias para el error vocal de Tatito Hernández?

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Rafael «Tatito» Hernández es un representante que ha tenido mucha suerte. Ha sido constante y continuo en la Cámara porque desde que llegó ha ganado su escaño venciendo a sus contrincantes penepeístas o ha entrado por ley de minorías. En los últimos tiempos ha logrado estudiar derecho mientras ejerce sus funciones de líder de mayoría entre los populares, lo que le acredita para ser el presidente de su cuerpo legislativo si su partido gana las elecciones.

«Tatito» es sagaz y conservador. No se ha lanzado al ruedo político por acumulación como han hecho los que han alcanzado el status de reconocimiento que tiene. Ha preferido la pelea chiquita de la representación distrital. Y los electores del pueblo popular de Vega Baja le da los votos que ha necesitado para ganar. De hecho, está casado con una vegabajeña y sus hijos han estudiado en nuestra ciudad.

Al principio de su carrera política tuvo algunos tropiezos, pero hasta al prepotente alcalde de su pueblo de Dorado, que quería a alguien más allegado a él, desistió de su prejuicio público contra él. Tatito tiene un arte escondido. Puede caer mal pero hay que conocerlo más íntimamente para darse cuenta que uno puede congeniar a la larga con él, pues es recatado, cortés, práctico y atento.

Ayer metió la pata. Por criticar a una compañera de otro partido terminó siendo señalado por sus expresiones de que el dinero insuficiente que ganaban los legisladores provocaban la situación por la que se encuentra su tocaya «Tata» Charbonier. En estas palabras se quedó solo, pues hasta el presidente electo del Partido Popular no refrendó sus palabras.

Creo que Tatito sobreestima la valoración pública de los legisladores. Son importantes, claro. Muchos como él hacen su trabajo y por eso son recompensados con un salario comparable a los de otras ramas de gobierno pero superior a lo que ganan los trabajadores puertorriqueños en promedio. Que algunos legisladores pueden ganar más fuera de la Asamblea Legislativa es cierto, pero no la mayoría. Con los talentos y dedicación de Tatito, tal vez. Pero no hay regla para eso y todos asumieron la premisa que no importan su desempeño, las únicas realidades son que tienen que aceptar el dinero que se les ofrece sin aumento y por un término no mayor de cuatro años. Su empleo es renovable si se desempeñan éticamente o pueden ser destituidos por sus compañeros, si fallan, aunque sea un portavoz o el mismo Presidente de la Cámara.

Los legisladores son los que determinan la cantidad de dinero que ellos mismos ganan. La tendencia ha sido la de reducir beneficios como la eliminación de la cantidad que ganaban por dietas y el uso de un carro de la anterior flota. Tatito ha visto esos cambios pues ha sido legislador por varios cuatrienios y parece que no está conforme. Mal momento en la economía puertorriqueña para pensar en eso, cuando los electores están más conscientes de lo hacen nuestros políticos, por la rapidez en que las noticias corren por las redes sociales y los medios.

Hay cosas que se pueden pensar y no decirse, pues puede dañar una imagen de una persona pública como el. Sin embargo, esto no va a trascender, pues no es una falta ética y hay tiempo para reponerse. Puedo equivocarme, pero su candidatura aspecta buen. En estas primarias no apareció como precandidato pues nadie le retó para Representante por el Distrito 11. En las próximas elecciones de noviembre pudiera nadar como pez en el agua contra un candidato frágil en el Partido Nuevo Progresista como Chabelo Molina y con un respaldo sólido en el pueblo que ha dominado electoralmente Marcos Cruz Molina. Dorado ya no responde como antes a su alcalde. Carlitos López le ha bajado dos a su fuerza pública de antaño pues ha ido mermando el aprecio de su pueblo por sus excesos de lengua. Lo único que puede afectarle, tal vez, sea un triunfo demasiado grande del PNP, lo que en este momento, no me parece.

Deja un comentario