Categoría: Rama Legislativa

Un retrato de muchos que faltan en la Legislatura Municipal

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Esta generación no conoce mucha de los forjadores vegabajeños porque a veces nos legan historias incompletas o manipuladas, por varios factores. Las imágenes nos ayudan a entender la historia y tener ideas nuevas sobre hechos pasados.

A la entrada de la Legislatura Municipal en el Edificio Cano, hay fotos y pinturas de los presidentes de esa institución y hasta hace poco, la del legislador municipal recientemente fallecido, Miguel Ojeda Trinidad. Algunas pinturas no hacen justicia a las personas, pero de cualquier manera, allí está presente esa tradición de recordar los que cargaron la responsabilidad de regir tan augusto cuerpo.

La foto de Don Manuel Arraiza, no aparece entre los presidentes de la Legislatura Municipal. Y Don Neco fue el primer Presidente que tuvo la Asamblea Municipal cuando el Partido Popular Democrático ganó las elecciones en 1940. Tal parecería, por los retratos pintados y fotos, que el primer presidente fue Rafael Cano Llovio, quien comenzó en 1952. Pero hay muchos mas con anterioridad y posterioridad a ese año. Las imágenes de muchos de ellos pueden conseguirse. De hecho, en la Fototeca Jimmy Rosario tenemos muchas de ellas.

Lo mismo pasa con las fotografías de los alcaldes. Pocos saben que mi padre se dió a la gestión hace muchos años de conseguir fotos de alcaldes previos a Enrique Torres Concepción porque de él en adelante había retratado a casi todos y que la colección dió base a algunas de las pinturas que después se hicieron. Está incompleta porque no la han actualizado, pero existen imágenes de otros alcaldes del Siglo XIX, incluyendo retratos y pinturas de la persona de José Gualberto Padilla y otros que nunca son incluidos en las publicaciones oficiales.

El gobierno municipal en sus publicaciones utiliza muchas de las fotos tomadas por él sin brindarle el crédito por su autoría lo que también hace con otros fotógrafos, circunstancia que hemos denunciado por décadas. Eso no es honrado de parte de quien las utilice para crear historias. Eso más bien es historia incompleta que demuestra un criterio excluyente que le hace daño al que escribe y al que lee. Si se pretende educar, es una educación insuficiente. Pero no confundan la generosidad de mi padre de permitirlo como si fuera una licencia. En el futuro o sobre lo hecho en el pasado, puede haber consecuencias. Y siempre que ocurra, lo habremos de señalar.

No sé si la razón de excluir la foto o pintura de Don Manuel Arraiza Iglecia se debe a que el no revalidó como Presidente del Partido Popular Democrático porque la independencia dejó de ser una causa de dicho partido y él dejó de ser de ese partido. Pero no se trata de la historia del Partido Popular que tampoco se debe esconder, sino la de una institución como la rama legislativa que tradicional y penosamente se ha señalado ser un brazo político del alcalde de turno y carecer de iniciativas significativas. Me extraña tanto cuando los dos últimos alcaldes que ha tenido nuestra ciudad, fueron legisladores municipales.

Por años he abogado para que se le de el justo valor de ese instrumento importante para nuestro pasado, presente y futuro. Allí están nuestros representantes más directos, con la voz y el voto más cercano a la realidad de los vegabajeños.

La rama ejecutiva ha anunciado que la próxima edición de la revista Vega Baja será dedicado a la Legislatura Municipal. Esto es un contrasentido y manipulación. Una cosa es la armonía ciudadana que debe haber entre las dos ramas, pero nunca rendir lo que por ley está separado. Cualquier publicación de la rama legislativa debe ser iniciativa de la Legislatura Municipal. Más parece que la revista terminará siendo un fotuto político de promoción. También, conozco la industria de la historia vegabajeña. Si, señores, hay una industria y muy activa. Y les puedo asegurar que no hay material investigado por ningún historiador que incluya desde su creación 1812 hasta el presente (207 años). Cuidado con eso.

Nadie respeta quien no se hace respetar. Corresponde a la Legislatura Municipal imponer su criterio y marcar su legado como una de dos ramas de poder que legalmente existen en el gobierno municipal. Tanto el alcalde como los legisladores municipales son personas honorables en la vida real más allá del título social que se les atribuye, pero las acciones limitadas como los excesos definen el alcance de sus desempeños.

Aclaro que no propongo que sea escogida para exhibirse la foto de Don Neco #20793 que mi padre le tomó en 1971, si deciden hacerlo. Para guardar la historia en su justa perspectiva, debe ser una foto de la época y estoy seguro que sus familiares guardan alguna. En 2005 comencé a notar el vacío histórico y por instrucciones del Presidente Reinaldo Del Valle, hice alguna gestión con José Luis Arraiza Reyes, uno de sus hijos.

Poco después todos los planes que teníamos para trabajar con la historia de la Legislatura Municipal se perdieron con su renuncia en diciembre de ese año. De ahí en adelante, las ideas de crear una Junta Histórica y la de celebrar el bicentenario de la Legislatura Municipal se hicieron realidad con los presidente Janette Miranda y Ebrahim Narváez, pero no se le dio continuidad posteriormente.

Historia de la Rama Legislativa en Vega Baja (2)|La primera elección de alcalde y legisladores municipales| 20 de septiembre de 1812

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

En la España de 1812, como hemos dicho, se aprobó con el concurso de los diputados a las Cortes un nuevo ordenamiento constitucional, a la semejanza de los países libres de entonces. El artículo 309 disponía que “Para el gobierno interior de los pueblos habrá Ayuntamientos compuestos de alcalde o alcaldes, los regidores y el procurador síndico, y presididos por el jefe político donde lo hubiere, y en su defecto por el alcalde o el primer nombrado entre éstos, si hubiere dos”. El artículo 302 proporcionaba que “Los alcaldes, regidores y procuradores síndicos se nombrarán por elección en los pueblos, cesando los regidores y demás que sirvan oficios perpetuos en los Ayuntamientos, cualquiera que sea su título y denominación”. Significaba el fin de la figura política del delegado Teniente a Guerra, la cual ejercía en ese momento el legendario Manuel Negrón.

Para ser alcalde, regidor o procurador síndico, además de ser ciudadano en el ejercicio de sus derechos, se requiere ser mayor de veinticinco años, con cinco, a lo menos, de vecindad y residencia en el pueblo. Las leyes determinarán las demás calidades que han de tener estos empleados” (artículo 317) y “ No podrá ser alcalde, regidor ni procurador síndico ningún empleado público de nombramiento del Rey que esté en ejercicio, no entendiéndose comprendidos en esta regla los que sirvan en las milicias nacionales” (artículo 318). “Todos los empleos municipales referidos serán carga concejil, de que nadie podrá excusarse sin causa legal” (artículo319). Se elegiría también un secretario, de acuerdo al artículo 320.

El artículo 321 establecía los deberes del ayuntamiento: Primero. La policía de salubridad y comodidad. Segundo. Auxiliar al alcalde en todo lo que pertenezca a la seguridad de las personas y bienes de los vecinos, y a la conservación del orden público. Tercero. La administración e inversión de los caudales de propios y arbitrios, conforme a las leyes y reglamentos, con el cargo de nombrar depositario bajo responsabilidad de los que le nombran. Cuarto. Hacer el repartimiento y recaudación de las contribuciones, y remitirlas a la Tesorería respectiva. Quinto. Cuidar de todas las escuelas de primeras letras y de los demás establecimientos de educación que se paguen de los fondos del común. Sexto. Cuidar de los hospitales, hospicios, casas de expósitos y demás establecimientos de beneficencia, bajo las reglas que se prescriban. Séptimo. Cuidar de la construcción y reparación de los caminos, calzadas, puentes y cárceles, de los montes y plantíos del común, y de todas las obras públicas de necesidad, utilidad y ornato. Octavo. Formar las Ordenanzas municipales del pueblo y presentarlas a las Cortes para su aprobación por medio de la Diputación provincial, que las acompañará con su informe. Noveno. Promover la agricultura, la industria y el comercio, según la localidad y circunstancias de los pueblos, y cuanto les sea útil y beneficioso. El artículo 322 disponía lo siguiente: Si se ofrecieren obras u otros objetos de utilidad común, y por no ser suficientes los caudales de propios, fuere necesario recurrir a arbitrios, no podrán imponerse éstos sino obteniendo por medio de la Diputación provincial la aprobación de las Cortes. En el caso de ser urgente la obra u objeto a que se destinen, podrán los Ayuntamientos usar interinamente de ellos con el consentimiento de la misma Diputación, mientras recae la resolución de las Cortes. Estos arbitrios se administrarán en todo como los caudales de propios. Art. 323. Los Ayuntamientos desempeñarán todos estos recargos bajo la inspección de la Diputación provincial, a quien rendirán cuenta justificada cada año de los caudales públicos que hayan recaudado e invertido”.

Antes de que se democratizara hasta cierto punto el gobierno municipal y se estableciera con el concurso de algunos, mas bien pocos de los vecinos de Vega Baja, los funcionarios públicos eran nombrados por el gobierno central de Puerto Rico. Para ser nombrado elector parroquial se requería ser ciudadano, mayor de veinticinco años, vecino y residente en la parroquia.

En Vega Baja, el único edificio oficial de gobierno conocido era la Real Carcel, que debía estar ubicada donde está hoy día la Casa Alcaldía, por eso la elección fue convocada para dicho lugar. Debió estar donde hoy día es la Casa Alcaldía, por se el por disposición de las Leyes de Indias.

El estudio de los sucesos antes de 1812 no es pertinente para el estudio de la rama legislativa porque esta no existía en el nivel local. Tampoco había alcalde seleccionado por el pueblo. El 20 de septiembre de 1812 comenzó ese proceso.

El nombre que la acta de ese día establece que nuestra ciudad se llamaba, con nombre y apellido, Vega Baja (Se escribía Vega-Baxa) del Naranjal de nuestra Señora del Rosario.

Se escogería un alcalde, dos regidores y un síndico. Los regidores eran concejales y el síndico una especie de revisor de cuentas. Manuel Negrón, ha pasado a la tradición oral como el que “donó las tierras para establecer a Vega Baja” pero ningún historiador ni investigador ha podido corroborarlo.

Negrón presidió el acto de la elección. Los electores calificados fueron Victoriano Santana, Juan Antonio Negrón, José Lorenzo de Nabedo, Antonio de Torres, Andres Lopez, Eusevio Martines y Jose de Torres. Hay un apellido Franco que no hemos podido ubicar como elector adicional o como parte de uno de los demás nombres. Todos los anteriores eran varones, ya que las mujeres no tenían derecho a votar. Hemos dejado los nombres como están escritos en el acta y no como hoy día se conocen, por lo que no hay error en la información como la ofrecemos.

Se eligió como secretario a Jose Lorenzo de Nabedo. Después de reunirse el grupo de electores, resultó elegido para Alcalde Manuel Joaquin de Nabedo con cinco votos, para primer regidor Manuel de Jesus Torres con tres votos, Dn. Juan Antonio Negron para segundo con cuatro y el procurador síndico Victoriano Santana con siete. Copia del acta habría de ser remitida al Capitán General de Puerto Rico, siendo firmada la misma por Manuel Negrón como Teniente a Guerra y por el Secretario Josef Lorenzo de Nabedo.

Como vemos, las elecciones eran limitadas. No había tal cosa como un registro electoral de ciudadanos como lo conocemos hoy día. Hay coincidencia en los apellidos de los participantes, posiblemente eran parientes. Los concejales del ayuntamiento se elegían de acuerdo a la población.

Ese es el comienzo legal de la rama legislativa en Vega Baja. Aunque se elige y se forma un gobierno localmente con un concejo municipal, su elección no se hacía con la libertad y participación que hemos conocido.

Historia de la Rama Legislativa de Vega Baja| Concepto General y comienzos en 1812

Escudo de la Legislatura Municipal de Vega Baja

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

El gobierno estatal, el federal y algunas naciones, tienen un sistema de balance de poderes para servir a los ciudadanos compuesto de tres ramas, la ejecutiva, la judicial y la legislativa. Los municipios, aunque aparecen consagrados en la Constitución de Puerto Rico, son creados por el Senado y la Cámara de Representantes con la aprobación del Gobernador.

Toda legislación para su funcionamiento, poderes, deberes y limitaciones se origina en alguna de las dos secretarías legislativas y tienen que ser aprobadas por mayoría de sus miembros y luego aprobada por el gobernador. Aunque los gobernadores proponen legislación, estas se presentan y radican a nombre de legisladores, porque el gobernador no es un funcionario legislativo.

La Legislatura Municipal de Vega Baja constituye la rama legislativa de dos que tiene el Gobierno Municipal. La Ejecutiva la representa el alcalde, quien tiene la capacidad de nombrar personal y administrar. Al igual que la capacidad de sancionar la legislación del gobernador, aprueba o veta las ordenanzas y las resoluciones municipales.

La rama legislativa no ha existido siempre. En Vega Baja, comenzó con el nombre de Concejo Municipal a partir de 1812, con varias interrupciones durante el Siglo XIX en que se extendieron las disposiciones constitucionales a los pueblos de América, creándose el gobierno en las villas como la llamada Villa de Vega Baja del Naranjal de Nuestra Señora del Rosario.

El Concejo se convirtió en Asamblea Municipal y luego en Legislatura Municipal en el Siglo XX. El nombre no hizo la cosa. Se ha cambiado el lenguaje, pero la idea de representantes del pueblo decidiendo sus asuntos internos en forma limitada es el mismo principio heredado. Como veremos más adelante, la rama legislativa tradicionalmente trabaja como una extensión de los intereses políticos del alcalde, pero realiza una importante función para la historia del pueblo y la reglamentación de los asuntos propios del gobierno municipal y su relación con los ciudadanos.

La Constitución Española de 1812 dispuso lo siguiente:

” Art. 309. Para el gobierno interior de los pueblos habrá Ayuntamientos compuestos de alcalde o alcaldes, los regidores y el procurador síndico, y presididos por el jefe político donde lo hubiere, y en su defecto por el alcalde o el primer nombrado entre éstos, si hubiere dos. Art. 310. Se pondrá Ayuntamiento en los pueblos que no le tengan y en que convenga le haya, no pudiendo dejar de haberle en los que por sí o con su comarca lleguen a mil almas, y también se les señalara término correspondiente. Art. 311. Las leyes determinarán el número de individuos de cada clase de que han de componerse los Ayuntamientos de los pueblos con respecto a su vecindario. Art. 312.Los alcaldes, regidores y procuradores síndicos se nombrarán por elección en los pueblos, cesando los regidores y demás que sirvan oficios perpetuos en los Ayuntamientos, cualquiera que sea su título y denominación. Art. 313. Todos los años, en el mes de Diciembre, se reunirán los ciudadanos de cada pueblo para elegir a pluralidad de votos, con proporción a su vecindario, determinando número de electores que residan en el mismo pueblo y estén en el ejercicio de los derechos de ciudadano. Art. 314.Los electores nombrarán en el mismo mes, a pluralidad absoluta de votos, el alcalde o alcaldes, regidores y procurador o procuradores síndicos, para que entren a ejercer sus cargos el 1º. de Enero del siguiente año. Art. 315. Los alcaldes se mudarán todos los años, los regidores por mitad cada año, y lo mismo los procuradores síndicos donde haya dos: si hubiere sólo uno, se mudará todos los años. Art. 316. El que hubiere ejercido cualquiera de estos cargos no podrá volver a ser elegido para ninguno de ellos sin que pasen, por lo menos, dos años, donde el vecindario lo permita. Art. 317. Para ser alcalde, regidor o procurador síndico, además de ser ciudadano en el ejercicio de sus derechos, se requiere ser mayor de veinticinco años, con cinco, a lo menos, de vecindad y residencia en el pueblo. Las leyes determinarán las demás calidades que han de tener estos empleados. Art. 318. No podrá ser alcalde, regidor ni procurador síndico ningún empleado público de nombramiento del Rey que esté en ejercicio, no entendiéndose comprendidos en esta regla los que sirvan en las milicias nacionales. Art. 319. Todos los empleos municipales referidos serán carga concejil, de que nadie podrá excusarse sin causa legal. Art. 320. Habrá un secretario en todo Ayuntamiento, elegido por éste a pluralidad absoluta de votos, y dotado de los fondos del común. Art. 321. Estará a cargo de los Ayuntamientos: Primero. La policía de salubridad y comodidad. Segundo. Auxiliar al alcalde en todo lo que pertenezca a la seguridad de las personas y bienes de los vecinos, y a la conservación del orden público. Tercero. La administración e inversión de los caudales de propios y arbitrios, conforme a las leyes y reglamentos, con el cargo de nombrar depositario bajo responsabilidad de los que le nombran. Cuarto. Hacer el repartimiento y recaudación de las contribuciones, y remitirlas a la Tesorería respectiva. Quinto. Cuidar de todas las escuelas de primeras letras y de los demás establecimientos de educación que se paguen de los fondos del común. Sexto. Cuidar de los hospitales, hospicios, casas de expósitos y demás establecimientos de beneficencia, bajo las reglas que se prescriban. Séptimo. Cuidar de la construcción y reparación de los caminos, calzadas, puentes y cárceles, de los montes y plantíos del común, y de todas las obras públicas de necesidad, utilidad y ornato. Octavo. Formar las Ordenanzas municipales del pueblo y presentarlas a las Cortes para su aprobación por medio de la Diputación provincial, que las acompañará con su informe. Noveno. Promover la agricultura, la industria y el comercio, según la localidad y circunstancias de los pueblos, y cuanto les sea útil y beneficioso. Art. 322. Si se ofrecieren obras u otros objetos de utilidad común, y por no ser suficientes los caudales de propios, fuere necesario recurrir a arbitrios, no podrán imponerse éstos sino obteniendo por medio de la Diputación provincial la aprobación de las Cortes. En el caso de ser urgente la obra u objeto a que se destinen, podrán los Ayuntamientos usar interinamente de ellos con el consentimiento de la misma Diputación, mientras recae la resolución de las Cortes. Estos arbitrios se administrarán en todo como los caudales de propios. Art. 323. Los Ayuntamientos desempeñarán todos estos recargos bajo la inspección de la Diputación provincial, a quien rendirán cuenta justificada cada año de los caudales públicos que hayan recaudado e invertido”.

Tenemos que recordar que la distancia y el tiempo no permitían que las noticias de España se supieran pronto en Puerto Rico y menos en Vega Baja, que quedaba como a un día de la Capital por el camino real. No existía Internet, teléfono y ni siquiera telégrafo. Estas reglas fueron recibidas en Vega Baja y como disponía la ley, se convocaron a los electores para elegir al alcalde y los concejales para crear el Ayuntamiento de Vega Baja

Las disposiciones de España se cumplieron y nació el poder legislativo vegabajeño por vez primera en su historia.

Historia Vegabajeña| Un día como hoy| 2 de mayo y el orígen de los nombres de las calles

Thomas Jimmy Rosario Martinez por Rudy Rivera

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

 Mi padre me decía que Don Pablo Eguía, un comerciante distinguido de Vega Baja, le

Eguía Maguregui, Pablo (2)
Pablo Eguía

apodaban dos de mayo. Su nieto me confirmó que al menos, él nació en ese fecha. Pero también encontré en el Registro de la Propiedad, Cuarta Sección de Bayamón, que hubo una calle o parte de ella que llevaba el nombre de esa fecha. No es clara la referencia sobre su ubicación, pero a mi entender, era la Calle Nueva, luego denominada Julián Blanco Sosa o una sección en lo que conocemos como la parte oeste en la parte que interseca hoy día con la Calle Luis Muñoz Rivera.

El 2 de mayo es una fecha conmemorativa de España, porque marca el comienzo de la resistencia española frente a la ocupación de Francia. Es posible que el nombre de esa calle se hubiera originado desde el Siglo XIX. A otras calles ya se les había puesto nombre como Camino Real, Nuestra Señora del Rosario, Comercio, Palma, Central, Lateral del Norte, Lateral del Sur y otras. Corriendo de norte a sur, estaban la “avenidas” numeradas desde la Avenida Numero Uno en adelante, las que hoy corresponden a las calles Tulio Otero, Eugenio María de Hostos, Manuel Padilla Dávila, Muñoz Rivera e Igaravídez. De tiempo en tiempo se fueron cambiando sus nombres a los que tenemos hoy día.

El nombre de las calles corresponde al Gobierno Municipal. Hay un proceso legislativo que comenzó con las propuestas ante la rama legislativa con el Concejo Municipal y sus instituciones herederas Asamblea Municipal y la contemporánea Legislatura Municipal. Las carreteras estatales son denominadas por el Gobierno de Puerto Rico.

Los orígenes de los nombres de las calles de Vega Baja es una parte del conocimiento que tenemos que tener de nuestra historia. Los nombres nunca se establecen al azar, aunque sean irrelevantes. En Almirante una comunidad carga nombres de la serie de Los Picapiedras. En otros sectores son nombres de vecinos importantes, de fauna o flora, de ríos o de personajes reconocidos. También hay características particulares, como en Estancias de Tortuguero cuyos nombres de calles comienzan con la letra T.

Los nombres los solicitan los residentes, los impone el desarrollador de urbanizaciones o surgen como iniciativa particular. Todas tienen que ser legalmente establecidas por la ramas legislativa y ejecutiva municipal.

Hoy 2 de mayo hemos recordado algo que ya no existe pero que en algún momento, de alguna manera, fue un espacio dentro de nuestra ciudad. Como muchas otras cosas, tuvo su razón de ser basado en la influencia histórica de España.

plano de Vega Baja AGPR
Plano vial de Vega Baja Siglo XIX

 

 

Legislatura Municipal| Reconocen y felicitan a Carlos Ayes

LUIGI LEGISLATURA MUNICIPAL ABRIL 12 2018 (14)

(síntesis) Presentada por Miguel Ojeda Trinidad

Resolución de la Legislatura Municipal de Vega Baja para reconocer y felicitar al arqueólogo e historiador vegabajeño Dr. Carlos M. Ayes Suárez al presentar sus tesis sobre historia vegabajeña, obtener su aprobación con calificación de “sobresaliente” y por su acertada selección y logro de investigar un tema importante de la historia vegabajeña y para otros fines.

Por Cuanto: El arqueólogo e historiador vegabajeño Carlos M. Ayes Suárez presentó ante el Comité de Tesis de Doctorado del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y del Caribe su trabajo denominado “Los lindes de mampostería: culminación del proceso de estructuración del imaginario territorial del Partido de Vega Baja. Periodo Formativo: 1768-1847”.

Por Cuanto: Dicho trabajo de investigación, divulgación de documentos y análisis de nuestra historia ha sido elogiado por los historiadores que tuvieron la labor de evaluarla, considerándole un trabajo ejemplar desde el punto de vista metodológico porque integra ciencias auxiliares de la historia en una sola unidad, expone varios planteamientos nuevos en su temática diversa y tiene un contenido confiable basado en fuentes primarias, algunas de ellas inéditas y de fondos nunca antes estudiados.

Por Cuanto: Que por un obvio compromiso social de Carlos M. Ayes Suárez con su ciudad natal y con Puerto Rico, logró que se aceptara su propuesta de estudiar la historia de Vega Baja y de rendir un trabajo que ha sido aprobado y calificado como sobresaliente por un comité de profesores doctorados en historia y reconocidos dentro de la comunidad de profesionales de la historia de Puerto Rico, lo que es digno de compartirlo y reconocer.

LEGISLATURA MUNICIPAL ABRIL 12 2018 (3)

Por Cuanto: Carlos M. Ayes Suárez es conocido por su labor arqueológica e histórica en Vega Baja y fuera de nuestra ciudad desde hace más de cuarenta años, siendo el principal recurso para consulta y conocimiento de la prehistoria vegabajeña y por su reciente trabajo profesional, del período formativo de nuestra ciudad. Anteriormente integró los Consejos de Arqueología terrestre y marítima del Gobierno del Estado Libre Asociado de Puerto Rico nombrado bajo gobernadores distintos y es autor de muchos escritos de investigación histórica y otros temas. Actualmente trabaja como arqueólogo en el Municipio de Manatí y es conferenciante, educador e Investigador de la Escuela de la Historia Vegabajeña.

Por Cuanto: Es necesario reconocer el logro personal del Dr. Carlos M. Ayes Suárez y por su importante trabajo, felicitarle por su esfuerzo y preferencia de investigar un tema vegabajeño de tan grande importancia.

Por Tanto: Resuélvese por la legislatura Municipal de Vega Baja

1.Se reconoce y se felicita al arqueólogo e historiador vegabajeño Dr. Carlos M. Ayes Suárez al presentar sus tesis sobre historia vegabajeña, obtener su aprobación con calificación de “sobresaliente” y por su acertada selección y logro de investigar un tema importante de la historia vegabajeña y para otros fines.

2.Esta resolución sera efectiva inmediatamente después de su aprobación. 3.Copia de esta resolución será notificada en forma de pergamino al Dr. Carlos m. Ayes Suárez y al Dr. Miguel Rodríguez, Director del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y del Caribe

LEGISLATURA MUNICIPAL ABRIL 12 2018 (1)