Categoría: Historias

Historia de la Fotografía Vegabajeña| Vista parcial del Barrio Pueblo (1964)

Fototeca Jimmy Rosario #51029 (1964)

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

En 1964 mi padre Thomas (Jimmy) Rosario Flores fue invitado a un viaje en un helicóptero de la Autoridad de Fuentes Fluviales (hoy Autoridad de Energía Eléctrica) para que pudiera hacer tomas fotográficas de distintos lugares de Vega Baja y pueblos adyacentes mientras se realizaba una inspección aérea. En aquel tiempo se reconocía su interés de documentar todo lo relacionado con nuestra historia y fue seleccionado para realizar esa labor voluntaria y desinteresada de esas imágenes privilegiadas.

Una de sus fotos aéreas fue esta donde aparece una vista desde el suroeste al noreste de nuestra ciudad. Las estructuras no presentan mucho cambio con las actuales, pero si nos fijamos en la parte superior derecha, ese es el entonces Parque Carlos Román Brull, hoy día ubicado en el barrio Cabo Caribe. Posteriormente en dicho lugar se construyó la Escuela Lino Padrón Rivera, inaugurada en 1972.

En el lado superior izquierdo hay un espacio de terreno donde luego se edificó la sucursal del Banco Popular de Puerto Rico. Esta institución se ubicó originalmente frente a la Plaza José Francisco Náter, donde últimamente estuvo la Farmacia Rodríguez, luego en otro edificio de construcción previa al lado de donde se encuentra actualmente.

La Plaza de Recreo fue la que se hizo después de la Tormenta Santa Clara, inaugurada en 1958. Para 1985, una nueva plaza se había construido.

Vega Baja ha sido retratado desde el aire desde la década de 1930 por aviones y posteriormente desde satélites y naves espaciales. Tanto el gobierno, empresa privada y personas individuales han producido miles de fotos desde el cielo.

Historia de la Fotografía Vegabajeña| El trágico Equipo de Volibol Femenino de 1970

Equipo Volibol Femenino de Puerto Rico
Foto tomada por Albert Rosario Flores
Procesada por Thomas Rosario Flores

Fototeca Jimmy Rosario 900151 (1970)

Por Thomas (Jimmy) Rosario Flores

En estos días se cumplen 50 años del trágico accidente aéreo donde despareció el conjunto de las jóvenes que conformaban el equipo de volibol de Puerto Rico, en un viaje de regreso desde la República Dominicana.

En el portal de la Federación Puertorriqueña de Volibol se resume la tragedia:

Por Jessica Rosa Andino

El 15 de febrero de 1970 el vuelo DC-9 de Dominicana de Aviación partió de República Dominicana hacia Puerto Rico, pero nunca llegó. La nave cayó en aguas del Mar Caribe. 102 personas fallecieron y entre ellas se encontraban las 12 de las 13 integrantes del Equipo Nacional de Voleibol Femenino y su cuerpo técnico encabezado por el dirigente Juan Ramón Loubriel y su asistente Fernando Jiménez.  

Carmen Rosa Sabater, la mayor del grupo con 24 años y capitana, regresó a Puerto Rico un día antes acompañada del presidente de la FPV, José Nicolás Palmer, para participar en la Cena Olímpica, sobreviviendo así al fatídico accidente. 

Ante a tragedia, el Comité Olímpico le pidió al luchador Luis Báez, quien había sido escogido abanderado, permitirle tal distinción a Sabater. Así la voleibolista fue la abandera de la delegación y asistió sola a la ceremonia sin sus compañeras Carmen Zoraida Figueroa, Lolita Villegas, Iris Rodríguez, las hermanas Maritza y Rosa Bernal, Rosa Rivera, Belinda Correa, Hortensia Otero, María de Lourdes Sánchez, Nayda Cardona y Belinda Correa. 

En ese viaje también murieron varios familiares de las jugadoras, y el campeón mundial de boxeo boricua Teo Cruz, su esposa Mildred y sus hijos Carlos y Herminia.

“Hoy se cumple 50 años de esa tragedia. Es un día que nunca debe de ser olvidado porque perdimos a nuestra Equipo Nacional que se preparaba para participar en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1970 en Panamá”, expresó el doctor César Trabanco, presidente de la Federación Puertorriqueña de Voleibol (FPV). 

“Este día debe de ser siempre recordado por nuestra familia del voleibol y nunca se debe pasar por alto esta tragedia. Muy pocas veces se habla de este incidente, solo por los que seguimos el voleibol todos los días. Es por eso que, en la FPV, queremos recordarlas como siempre y como se merecen en cada una de nuestras canchas”, indicó el líder federativo sobre los partidos de esta noche en la LVSF.

La foto que se muestra junto a la información del 15 de febrero de 2020 fue publicada también por endi.com y antes por El Vocero pero nunca le han dado crédito a los fotógrafos que produjeron ese pedazo de historia.

Tenía un hermano menor muy querido que se llamaba Albert Rosario, quien en Manatí tenía negocio de fotografía y era muy apreciado por la comunidad del vecino pueblo. Una noche me informó que iba a retratar al Equipo Femenino de Volibol y le sugerí que lo hiciera con placas a color que le ofrecí, pero me indicó que era un servicio para donarlo y que se publicaría en periódico, por lo que tenía que ser en blanco y negro.

La actividad sería en la Escuela Severo Quiñones. Cuando terminó su gestión, me entregó tres placas de negativo que procesé en mi laboratorio en Vega Baja. Tan pronto hice las copias de los retratos, puse una en exhibición en mi negocio de Fotografía Rosario.

El crédito fotográfico debe quedar para siempre con el nombre de Albert Rosario Flores.

En el primer año en el Colegio Regional de Arecibo mi hijo fue condiscípulo de Rosita Bernal, una de las atletas. Su onomástico era igual, habían nacido un 30 de noviembre. A él le afecto su pérdida por la gran amistad que tenían. Fue al sepelio en Isabela a despedir sus restos porque no pudo aceptar su invitación para viajar con el equipo a la República Dominicana.

Historia de la Fotografía Vegabajeña| Boda de Lole, el fotógrafo


Boda de Dolores (Lole, Dole) Santana Díaz
Fototeca Jimmy Rosario 900146 (1959 aproximadamente)

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Lole (también conocido por Dole) trabajó cuando jóven en el laboratorio fotográfico de mi padre. El recuerdo que tengo de él es que era muy amoroso, me dedicaba tiempo de juego, hacía “magias” y chistes que hasta el día de hoy recuerdo muy bien.

Lole Santana era hermano de Norberto, compadre de mis padres. De Vega Baja fue a San Juan donde aprendió técnicas de fotografías y regresó a nuestro pueblo donde tuvo negocios hasta que falleció. No sólo era un buen fotógrafo sino que captó instantes de historias de personas, grupos y eventos, muchos de ellos deportivos.

Era también un excelente cantante, con una voz bien afinada, alcanzando notas graves. Siempre que nos encontrábamos, había un abrazo seguro.

Este retrato de su boda aparece con su esposa escoltados por mis padres Jimmy y Yuya. La niña es Eunice Damaris Santana, su sobrina y ahijada de mis padres y mi compañera de escuela. El niño es mi vivo retrato cuando tenía esa edad.

Historia de Lugares y Edificios Vegabajeños| Casa Catoni

Casa Catoni (al centro)
Fototeca Jimmy Rosario 05391 (1951)

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

La Casa de Enrique Catoni estaba ubicada en el primer hectómetro de la Carretera 686 que comienza desde la Carretera Número 2 hasta la Playa Puerto Nuevo de Vega Baja, justamente donde se encuentra hoy día al sur la Farmacia San Martín entre la estación de gasolina Shell y a su norte y oeste, el Residencial que lleva su nombre. Al otro lado de la carretera 686 se encuentra el Edificio Gubernamental y el Tribunal de Primera Instancia.

Hasta el momento, no hemos encontrado retratos de la estructura de madera y zinc que prevaleció hasta la década de 1960. Su último uso conocido fue albergar al Club Deportivo Vegabajeño y luego de derrumbada la edificación hubo un negocio de “pollo y papas a peso“. Este retrato es parte de una trilogía de fotos tomada por Jimmy Rosario desde el sector “Peña Borracha” de las montañas del sur de Vega Baja, cerca del Alto de Cuba.

Aunque no puede distinguirse muy bien en este segmento ampliado, la Carretera Número Dos es de solo dos carriles, cada uno en sentido contrario al otro. En la parte superior se encuentra el tren, en funcionamiento aun, el cual discurría al norte de lo que luego fue las residencias de la Calle-urbanización Nuestra Señora del Rosario y la Urbanización Montecarlo y luego por la calle Pascua del Ojo de Agua.

El “Caserío Catoni” no se había construído aun.

Conceptos de la Historia Vegabajeña| La Verdad

Foto por Edgardo Pabón

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

(Publicado originalmente el 21 de mayo de 2019 bajo el título “Escribir”)

Hay personas que no gustan lo que escribo. No les gusta por mi persona, porque me quieren mucho, no me quieren o porque los temas, estilo o contenido son intrascendentes para ellos. Otros me expresan su conformidad y hasta me recomiendan temas, información o conceptos. No escribo para nadie en particular, excepto cuando le nombro de alguna manera. A los que se enlazan conmigo después de cada tarea, mi agradecimiento.

Escribir es una facultad, no todo el mundo sabe leer o escribir. Los que contamos con la destreza, aunque sea limitada, debemos hacerlo porque es parte de nuestro deber familiar y social. Al fin y al cabo, todo lo que escribimos es historia. Y creo en la historia como el elemento fundamental para la transformación social.

La historia dependería de la tradición oral y de testimonios en tiempo real si no hubiera documentos. Estos, con sus tropiezos, nos permiten ser más precisos al perpetuar fechas, asuntos y detalles. Ayudan a la búsqueda de la verdad.

¿Pero, qué es la verdad?

Para eso hay muchas contestaciones. En el mundo de la fe y la religion, la verdad siempre aparece como sinónimo de una deidad. Jesucristo se proclamó como el camino, la verdad y la vida y en Juan 14:6 se preesenta como una verdad universal. Lo mismo ocurre en todas las demás religiones y creencias. Parten de una verdad pensada como medio de supervivencia. Los cristianos fundamentalistas lo son porque todas las respuestas a sus preguntas humanas las encuentran en el Viejo y Nuevo Testamento, al igual que con otros escritos todas las demás religiones y creencias antiguas y modernas. En Vega Baja tuvimos una creencia impuesta por la religión católica por siglos hasta que llegaron sus hermanos protestantes con otros ritos y creencias. Luego aparecieron los espiritistas y otros religiosos, incluyendo los no cristianos.

El abogado, sea defensor. acusador o juez, tiene que lidiar con varias verdades. Por ejemplo, la verdad en un caso criminal es aquella en que un delito se pueda probar más allá de duda razonable. Eso tendrá implicaciones y razonamientos distintos de delito en delito y de caso en caso y de probar hechos para una convicción. En el área del derecho civil, la preponderancia de la prueba es lo que establece la verdad suficiente para obtener una sentencia. Estos conceptos, demasiado técnicos para el que no estudia derecho, ofrecen alternativas incomprensibles que a veces se complican en los tribunales apelativos y más cuando establecen doctrinas a seguir en los tribunales supremos de Puerto Rico y Estados Unidos. Pero sigue siendo la verdad que busca la justicia humana interpretada por reglas jurídicas. 

Hubo un tiempo en nuestro pueblo que la justicia era impartida en primera instancia por el dueño del lugar, luego se delegó a un juez llamado teniente a guerra, al alcalde y finalmente a un juez de paz. No había abogados, se citaban dos personas de la comunidad a las que se les llamaba “hombres buenos” y éstos trabajaban como “amigables componedores” para tratar de solucionar los asuntos legales. La insuficiencia de conocimiento del derecho al no haber abogados hacía que la verdad se estableciera por criterios subjetivos, pero esa era la verdad establecida para esa época.

El periodista y los medios sociales también son fuentes de verdades. Las informaciones no son escrutadas por ningún organismo supremo por lo que son más dados a perpetuar equivocaciones como si fueran hechos irrefutables y opiniones incontrovertibles. La falta de destrezas, negligencia o intención del periodista por sus propias creencias o del medio por su línea política, social o religiosa son filtros negativos que hacen que las informaciones periodísticas no sean admisibles en los tribunales.  No obstante, todos los días abrimos los periódicos en digital o papel para buscar marcos de referencia. Nuestra confianza se deposita en un criterio de discreción de un tercero.

El periodismo en Vega Baja en sus comienzos fue originalmente vedado, luego imposibilitado y finalmente perseguido, especialmente por la razón de que fue traído por personas con creencias distintas a las establecidas socialmente. Los pioneros fueron las familia Alvarez y Enríquez, muchos de los cuales irónicamente son reconocidos por sus grandes aportaciones en la vida económica, social, cultural y deportiva por varias generaciones.

Los politicos nos dicen muchas verdades, especialmente cuando no han llegado al poder. Cuando lo logran, su próximo paso es retenerlo a todo costo.  Se olvidan de que es tiempo prestado con fecha de expiración y generalmente creen tener ciertas inmunidades y a un favor permanente de quienes le ayudaron a llegar al poder y a retenerlo. Trabajan una imagen prístina de su ejecutoria, a veces utilizando los recursos de los cuales son custodios. Por eso en nuestra sociedad, los politicos siempre escribirán y dirán una parte de la verdad. Por definición, pertenecen a un partido; un partido nunca es un completo.

Pareciera que en este tiempo muchos ciudadanos han bajado a los politicos del pedestal de héroes de la patria que tenían antes. Para el que se aventura en la política se da cuenta de que hay una puerta giratoria desde el mismo proceso electoral. Allí se aprenden las primeras lecciones de corrupción para el advenedizo en la política que tiene que seguir sosteniendo tan pronto comienza para poder sobrevivir en un mundo de gente lista pero corrupta.

Las verdades se van perdiendo, enmascarando u olvidando. La política, a fuerza de costumbres aprendidas, no es generalmente buen camino para los que quieren andar con la verdad.

Vega Baja ha aprendido esta lección. La acusación criminal de sus últimos tres alcaldes y la convicción de los últimos dos, además de los resultados históricos de las últimas dos elecciones han probado con el castigo ejemplar que no se deben cruzar las fronteras de la honestidad personal ni pensar en apropiarse de las personas y  los bienes  ajenos.

La literatura, cuando no es subvencionada o dirigida por el estado, es fuente de verdades mediante su crítica social implícita o expresa o el análisis de la conducta humana que propone. De todos los escritores literarios, yo prefiero los poetas, especialmente a los románticos. Ellos desnudan sus sentimientos y nos ofrecen una clara descripción de las verdades de ellos y las que perciben de los demás.  Si no se atreven a decirlo explícitamente, al menos nos dan los elementos con sus imágenes metafóricas y símiles. Su generosa oferta siempre tiene el riesgo social de que se malinterprete su sentimiento como una debilidad. Pero el valor de un espíritu libre puede contra todo.

La verdad desde adentro es la más pura. Ahí está la mente y el alma. Cuando se traduce en letras se le da una oportunidad a la humanidad de encontrar el bien y la felicidad, que es la consecuencia feliz de buscarla.