¿Eres vegabajeño? 10. Vegabajeñar, verbo…

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

(Publicado originalmente en la Enciclopedia Vegabajeña el 28 de mayo de 2019)

Un viejo principio místico, filosófico y físico nos dice que los cambios los produce el movimiento. Nada ocurre si no hay una acción y aunque sea algo leve e imperceptible, siempre habrá una acción y además, una reacción. Nuestra religion cultural, el cristianismo, se basa en la premisa de que la parte activa de Dios es Jesucristo, que fue hecho carne para ser un sacrificio en favor de la humanidad. “En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios ( Juan 1:1). “Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad (Juan 1:4).Todo, pues está conectado a una acción y al decir acción, decimos movimiento.

En nuestro microcosmo que se llama Vega Baja, también temenos una acción constante que sirve como motor motivacional y del que se habla, pero nunca se ha definido con ninguna palabra. Es menester crearlo, reconocerlo y usarlo. El verbo vegabajeñar puede ocupar ese espacio indefinido de nuestro lenguaje local.

Hace algunos años describimos el vegabajeñismo como el sustantivo o nombre de un movimiento pero no lo verbalizamos. Es derivado del gentilicio vegabajeño que tenemos oficialmente desde hace como cien años y que desde hace mucho tiempo atrás también definimos como único en el universo porque significaba nacidos o residentes de Vega Baja en Puerto Rico. A base de nuestros estudios sobre cómo lo perciben los nuestros, debe considerarse mejor como un sentimiento de orígen o pertenencia a nuestro pueblo.

Vegabajeñar puede significar muchas cosas, como promocionar turismo, economía, las artes o las características en general de Vega Baja. Puede ser pregonar nuestro amor como nuestros poetas lo han hecho o elogiarle verbalmente o por escrito. Como es una palabra tan íntimamente nuestra, podremos añadirle acepciones al concepto.

Ejemplos de vegabajeñar lo hacen en el Gobierno Municipal Anita Aviles con el alcalde Marcos Cruz en los interesantes reportajes que realizan, Wilhelm Hernández con su labor de perpetuar las fuentes del pasado en el Centro Histórico de Vega Baja, Rubi Meléndez Pabón en el Centro de Artesanías y  con nuestras actividades en la Escuela de la Historia Vegabajeña. Pero hay muchos más en el comercio, en las instituciones sociales, religiosas y deportivas y en la marca que dejan para la historia los artistas musicales como Yireh Pizarro y Bad Bunny.

Nadie mejor que nosotros para vegabajeñar. De hecho, algo tan ligado a nuestra idiosincrasia particular no puede dejarse a personas de otros pueblos para hacer lo que nos corresponde.

Es un honor que podamos ser tan perfectamente ubicados en el mundo, por lo que nuestra misión inherente es realzar esos valores que nos definen.

Comienza la celebración del centenario de Ricardo Alegría

Página de Internet dedicada a la obra de Don Ricardo E. Alegría Gallardo

COMITÉ ORGANIZADOR DE LA JORNADA CENTENARIO RICARDO E. ALEGRÍA GALLARDO (1921-2021) PUBLICA SU PÁGINA OFICIAL

Desde el 14 de abril de 2020 se está celebrando la Jornada Centenario del Dr. Ricardo E. Alegría Gallardo (1921-2021).

El Dr. Alegría Gallardo (1921-2011) se destacó a través de la historia de Puerto Rico del siglo XX y comienzos del XXI como un defensor incansable de la cultura puertorriqueña. Antropólogo, arqueólogo, profesor, historiador y escritor, dedicó su vida a dar a conocer la historia del país a través de investigaciones científicas, de la preservación y conservación de lugares históricos y documentos, de mantener vivas nuestras costumbres y tradiciones y del fomento de las bellas artes, incluyendo además el desarrollo de las artes populares a través del archipiélago de Puerto Rico.

El comité organizador de la Jornada Centenario ha publicado la página electrónica www.centenarioricardoalegria.com como parte de las diversas actividades que se estarán llevando a cabo para conmemorar y divulgar la vida y obra de tan ilustre puertorriqueño.

En la página pueden encontrar una breve biografía preparada por la Dra. Carmen Dolores Hernández y basada en su libro Ricardo Alegría una vida (2002). Además, datos, calendario de actividades, entrevistas, documentales, búsquedas bibliográficas, programas radiales y enlaces a diversas bibliotecas digitales de universidades e instituciones del País.

Las actividades se extenderán hasta el año 2021 y se llevarán a cabo en diferentes lugares de Puerto Rico, Estados Unidos y el Caribe. Las mismas se están trabajando en coordinación con varias instituciones públicas y privadas, municipios, diversas personas, entidades y agrupaciones culturales. Se programarán según nos permita la situación actual, debido a la emergencia mundial de la pandemia COVID-19. La información será difundida a través de las redes sociales y en el calendario de actividades de la página electrónica www.centenarioricardoalegria.com.

En Vega Baja habrá actividades originadas por el Gobierno Municipal a través de su Departamento de Cultura y Turismo y la Escuela de la Historia Vegabajeña, Inc.

El afiche conmemorativo fue realizado por la artista Poli Marichal y auspiciado por la Fundación Puertorriqueña de la Humanidades y la National Endowment For Humanities.

Memorias del Primer Simposio de Historia Vegabajeña: La Leyenda de la China

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

(Publicado originalmente el 18 de noviembre de 2018 en la Enciclopedia Vegabajeña)

Como habíamos anunciado anteriormente, el sábado durante todo el día realizamos una actividad que cambia el curso de la historia vegabajeña. Bajo la dirección del Dr. Carlos Ayes Suárez, Presidente y la participación de miembros y recursos externos, celebramos la presentación de trabajos de investigación sobre distintos temas de nuestro pasado, de los cuales reseñaremos algunos particulares en los próximos días.

Uno de nuestros compañeros, José Luis Maldonado Quirindongo, conocido por Luigi, compareció presentando una investigación sobre los fotógrafos de Vega Baja, esos que han hecho la historia a través del lente de sus cámaras. Pero no se quedó ahí, pues también nos proyectó el cortometraje “La Leyenda de la China”. Esto fue una producción de Edgar Freytes y él, en colaboración con sus familiares y los miembros de la Escuela de la Historia Vegabajeña, quienes sirvieron de libretistas, escenógrafos y actores. La jóven modelo arecibeña Megan Ruiz, personificó a La China.

Parte del trabajo se completó después del huracán María, colaborando el ex-alcalde Luis Meléndez Cano para hablar de su conocimiento sobre el tema.

 

¿Eres Vegabajeño? 9. Uso del gentilicio vegabajeño a principios del Siglo XX

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

(Publicado el 7 de febrero de 2020 en la Enciclopedia Vegabajeña como parte de la Serie: La vegabajeña invisible para nuestra historia: Inés Navedo de García (Parte 4)

En varias ocasiones hemos escrito y disertado sobre el gentilicio “vegabajeño”. A nuestro entender, había al menos una carta privada que lo ubicaba en uso desde principios de la segunda década del Siglo XX, pero investigaciones posteriores y la confirmación de parte del historiador Wilhelm Hernández, quien no encontró un documento de referencia en el Archivo del Centro Histórico de Vega Baja, nos hace pensar que fue unos años más tarde.

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“Vegabajeño” se ha usado anteriormente en el lenguaje como nombre, adjetivo y adverbio. Como nombre se le ha dado a grupos sociales, musicales y deportivos, personas individuales, negocios comerciales y hasta modo de vida dentro de nuestra ciudad. Lo llevan personas, animales, cosas y conceptos. Es único en su clase en el mundo, nadie fuera de los relacionados con nuestra ciudad, antes pueblo y villa, lo reclama, ni siquiera los que viven en la comarca de la Vega Baja del Segura en España. En los diccionarios enciclopédicos antiguos a partir de la década de 1930, como el de Espasa-Calpe, lo ubican en nuestro pueblo.

Dentro del epistolario de la dama invisible para la historia vegabajeña, Inés Navedo de García, en un acopio de documentos estudiados cortesía del buen vegabajeño José Luis (Chigui) Arraiza Reyes, hay una carta de otro vegabajeño, Pedro Regalado De Diego, que nos puede fijar la fecha documentada del 15 de julio de 1916 como la primera que hemos encontrado donde incluye el gentilicio. De Diego fue escritor, padre de otra gloria vegabajeña llamada José Isaac De Diego Padró, quien para el momento de referencia era Presidente de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico en San Juan.

Parece ser una contestación a otra carta previa de Inés Navedo. La carta tiene valores que tomaremos en otra ocasión referente al tema que trata. Sobre la dama, la clasifica como patriota y noble. En una ocasión menciona la palabra “vegabajeño” y en otro, “mujeres vegabajeñas”.

La palabra vegabajeño tuvo su mayor uso a partir de mediados de la década de 1930, cuando se fundó el Trío Vegabajeño, con sus integrantes originales Fernandito Alvarez, Octavio “Colorao” González, Pedro Crespo y “Guilo” Sánchez, entre otros. El mayor impacto de la trilogía y su reconocimiento dentro y fuera de Puerto Rico fue en las décadas de 1950 a 1960 con Benito De Jesús, José “Pepito” Maduro y Jorge Hernández.

Ser vegabajeño es un sentimiento. Y por lo menos podemos establecer que aunque el sentimiento precedió al uso del gentilicio, ya hemos cumplido más de un siglo reafimándolo.

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¿Eres vegabajeño? 8. El alma de los vegabajeños

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

(Publicado originalmente el 3 de diciembre de 2017 en el Diario Vegabajeño de Puerto Rico)

El tema del alma de los vegabajeños es uno recurrente a lo largo de todo lo que he estudiado y escrito en mi vida. No es una tesis que es consecuencia de unos estudios, sino que es algo que conocí temprano y de lo que he reunido evidencia por cerca de cinco décadas. No soy su creador, ha sido detectada anteriormente, pero no ha sido explicada.

El alma es intangible. No se ve. No tiene tiempo ni espacio, excepto en la mente, es un concepto espiritual ó un reconocimiento de valores individuales o colectivos de la sociedad. Describirla puede hacerse en forma relativa, pues al igual que en el aspecto humano, el alma de los pueblos no es acción verbal, sino producto de la contemplación.

Ser vegabajeño es un sentimiento. No se otorga, sólo se adopta, hereda o se crea por la conciencia. Cada uno tiene un alma por su humanidad y espiritualidad, pero el conjunto de almas produce un alma más fuerte, que es el alma de los vegabajeños.

¿Porqué escogemos escribir sobre el alma de los vegabajeños y no el alma de Vega Baja, el alma del vegabajeñismo o el alma vegabajeña? He pensado esto por mucho tiempo. De todos esos nombres, el único que se refiere al gentilicio del ser humano, que es el que crea historia, es el que agrupa a las personas que son vegabajeños. Ser vegabajeño implica un deseo y una aceptación. Nacer en nuestra ciudad no hace un vegabajeño y no nacer en nuestra ciudad no excluye que la persona tenga ese sentimiento.

El alma del vegabajeño se encuentra en toda actividad humana. Como consecuencia, todos los vegabajeños somos parte de la historia que define nuestra alma. Escudriñar esa historia y permitir visualizarla es la meta de este trabajo.

¿Eres Vegabajeño? 7. Percepción

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

(Publicado originalmente el 25 de noviembre de 2018 en el Diario Vegabajeño de Puerto Rico)

Los límites legales de Vega Baja no son los que los vegabajeños percibimos a través de nuestras vidas. Este gentilicio carga nuestra mente por muchas razones que conocemos y otras que se quedan secretamente en nuestro corazón y en nuestra mente. Estamos en la búsqueda de racionalizar lo que sentimos.

Mi madre, Carmen Obdulia Martínez González, nació, crió e hizo toda su vida a poca distancia del casco del pueblo. Lo más lejos que llegó del centro fue la Urbanización Montecarlo. Hoy día, encamada, con su sentido de entendimiento bien ubicado, habla como si aun residiera acá mientras realmente vive en Cerro Gordo de Vega Alta. Y ya hace dos décadas que dejó el suelo vegabajeño.

He dicho que ser vegabajeño es un sentimiento. También lo es, a base del ejemplo, una percepción. Creemos estar en Vega Baja porque nuestro cuerpo puede recorrer el mundo -y pensando modernamente, el universo- pero una idea de ubicación prevalece en nuestro interior.

Eso nos permite acomodar las ideas de quiénes son vegabajeños, aunque no tengan una interacción constante en Vega Baja. Ayer, en la Librería del Instituto de Cultura en el Viejo San Juan vi dos libros, uno escrito totalmente por Vanessa Droz y otro en el que aparece ella con un corto poema de tres líneas. Inmediatamente pensé en la mujer de mi edad que de joven residía en la calle Julián Blanco Sosa y no en la dama que actualmente está en la Ciudad Patria.

Vanessa Droz en la contraportada de uno de sus libros

Ella, como Juan (Igor) González, Iván Rodríguez, Jan Martínez, Roberto Sierra y otros, tuvieron que salir a buscar nuevas oportunidades conforme a sus talentos y triunfaron, pero no olvidaron a nuestra ciudad.

Y sus compueblanos tampoco olvidaremos su aportación a la suma de orgullo que sentimos por lo que han hecho.

¿Eres vegabajeño? 6. Nuestro gentilicio

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

(Publicado originalmente el 28 de mayo de 2016 en el Diario Vegabajeño de Puerto Rico)

Hace cerca de cuarenta años que elaboré una teoría sobre lo que define el gentilicio vegabajeño. Al menos, desde principios del siglo XX nos llamamos como tal el que ha nacido o residido en lo que conocemos como el pueblo, municipio o ciudad de Vega Baja, en Puerto Rico. Pero lo he unido al sentimiento de ser vegabajeño más que al vínculo de un registro demográfico o electoral o una dirección residencial.

Posteriormente he trabajado con muchos temas, como los cognomentos (que es, cómo nos llaman) y el origen de algunos nombres de barrios, sectores y hasta de los nombres con los que se ha conocido Vega Baja a través de su historia.

Mis trabajos de investigación se basan en escritos hechos por otros autores, tradición oral, documentos, percepción y mucho sentimiento. Explico.

Desde mi niñez he escuchado utilizar la palabra vegabajeño. Oía hablar del Trío Vegabajeño, los Vegabajeños Ausentes y que yo era un vegabajeño. Esto daba un sentido de pertenencia, de diferencia con el resto del mundo y un sentimiento.  Pero, ¿donde comenzó todo?

Vega Baja es una municipalidad que desde la colonización contaba con personas poderosas social y económicamente que querían que la región del Sibuco, el Naranjal o La Vega, como fuimos conocidos de tiempo en tiempo, se ubicara en donde lo conocemos actualmente. Vega Alta, que también integraba nuestra ciudad cuando pertenecíamos a Manatí, fundada en 1730, fue fundada en 1775, aparentemente un año antes que lo que la tradición oral concede a nuestra ciudad en 1776.

El orígen de estas dos palabras, en español, sugiere que es una consecuencia de la costumbre de nombrar los lugares de acuerdo a su topografía. En el caso de La Vega, de la cual se divide luego la Vega Alta y la Baja, era  muy común ponerlo a lugares de España y América, como la región de Vega Baja del Segura en España, La Vega en la República Dominicana y Las Vegas en el estado de Nevada, todos lugares de presencia cultural española. De hecho, son  más los nombres vegabajeños por su entorno geográfico que por cualquier otra razón para nominar: Rio Abajo y Rio Arriba, Algarrobo, Tortuguero, Ceiba Sabana, Quebrada Arenas, La Trocha, Palmar, Puerto Nuevo y otros.

Otro colorario a esta teoría es que era usual, tanto para España, Francia como Inglaterra, encontrar nombres de lugares ya existentes en el Viejo Mundo, como Nueva York, Nueva Jersey, Nueva España (Mexico), Nueva Orleans. Vega Baja es un distrito de la Provincia de Alicante de España con hermosas playas  y tierras bajas fertilizadas por el Río Segura que entra al Mar Mediterráneo, coincidente en concepto geográfico  con nuestro Vega Baja.

Obviamente, parece evidente que las palabras Alta y Baja que suceden a la palabra Vega en nuestros pueblos hermanos, se concedieron por la altura de los poblados en relación con la costa. Los dos centros tradicionales no están al mismo nivel.

El arqueólogo Carlos M. Ayes Suárez tiene otra teoría. El cree que Vega, La Vega o Vega Baja provienen de una familia Vega que es mencionada y de la cual hay evidencia histórica de su  presencia aquí. Encaja muy bien con otra tradición toponímica de ponerle nombres a los lugares por personajes, o dueños relacionados con el lugar. En Vega Baja hay varios lugares en ese plano, como Carmelita, en el barrio Ceiba, que originalmente fue una hacienda de alguien de nombre Carmen, San Vicente, Cabo Caribe, Colinas del Marqués, por Leonardo Igaravídez, el Marqués de Cabo Caribe, el sector Miss Kelly, por una maestra de ese nombre, Almirante Norte y Sur, por ser las “tierras del Almirante Cristóbal Colón, entre otras.

 El respeto a la verdad histórica nos debe hacer poner en suspenso cualquier conclusión sobre el orígen del nombre de Vega Baja y no destacar ninguna teoría. Hay que seguir recopilando información, estudiando documentos y comparar nuestros comienzos a los demás comienzos del mundo.