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Libros Vegabajeños | Introducción a Poesía Intima de Israel Cortés Ríos (Juaniquillo)

JULIO MELENDEZ

Por Julio Meléndez (1)
(Introducción al poemario Poesía Sentimental, 1987)

Todo quehacer poético es una «Faena Intima», un «Decir Infinito». Si no se alcanza esa categoría se podrá lindar por los predios del verso. Pero nunca cobijarse bajo el palio de la poesía. Poesía es toda connotación expresiva que revele una postura anímica del poeta. Por consiguiente, cada poeta es creador de su propia poesía. Habrá, pues, una temática universal compartida comunalmente. Pero cada poeta configura su expresión conforme a una personal e íntima percepción de la realidad.

Israel Cortés Ríos (Juaniquillo) (2) ha dado a la estampa su primera cosecha de versos. Juani es mas bien el juglar de la vida íntima vegabajeña. Todo un acontecer se transfigura por virtud de su verso sencillo, en una poesía que apela mas bien a los sentimientos antes que al intelecto. Es entonces que cobra sentido el título de este poemario: Poesía Sentimental. No hay en ella un patrón estrófico definido que pueda orientarnos hacia una determinada escuela literaria. Pero el tono de la misma nos indica que es una poesía romántica. No hay dudas al efecto. Es que Juani es poeta al natural sin los artificios alambicados que imponen las escuelas. Es solo una respuesta a un impulso emotivo que no sufre la elaboración preciosista del artífice de la poesía. Es poesía de emoción antes que de elaboración.

¿Cómo logra este poeta calar en nuestras emociones con tan marcada escasez de recursos? Nadie sabrá la respuesta. Hay poemas que son puramente coloquiales que sin embargo van arrastrando al lector a lo largo de toda la experiencia vital que los inspiró como si fueran un río manso sin murmullos. Ejemplo de ello es el poema Solo queda una lágrima donde aparece una novedosa personificación y son las lágrimas quienes lloran:

Cuando lloran dos lágrimas

se nublan las estrellas

las nubes se entristecen

y la luna las mira 

con nostalgia…

Cuando lloran dos lágrimas

parece que se ha muerto

en el silencio

la última esperanza.

Los teóricos de la poesía afirmarán que la sinceridad es la muerte de la poesía. Pero para mí, uno de los méritos mayores de este libro es la sinceridad con que el autor presenta el tema de la amistad. Es entonces que tenemos que volver atrás para confesar que la poesía es algo que no puede desligarse del hombre. Tengo la impresión de que si alguien pusiera la palabra enemigo en los labios de este poeta, preguntaría ingenuamente por su significado. Juani es el amigo de todo un pueblo y la poesía que dedica a varios de sus amigos es la forma elegante y fina de decirle a todos y a cada uno de ellos !Gracias por tu amistad!

Me atrevo especular que si fuera un conocedor de toda la retórica que suponemos sea consustancial la poesía, jamás hubiera escrito estos versos:

Dime

Dime si la rosa blanca

que llevas en tu cabellera

fuera de la enredadera

que sembraste en mi alma.

Es una poesía fresca. Como las gotas del rocío antes del alba que aun no ha comenzado a matizarse con la primera luz mañanera. Nos la entrega Juani como materia prima sin que sea degenerada por eses elucubraciones sofisticadas con que los poetas suelen desfigurar la poesía.

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(Publicado originalmente en Poesía Sentimental en 1987, luego en Enciclopedia Vegabajeña en las ediciones de el 19 de marzo de 2019 y 3 de enero de 2020)

(1) Julio Meléndez falleció en 2015 a los 91 años de edad.

(2) Israel Cortés Ríos (Juaniquillo) nació en 1929 y falleció hace varios años. Su biografía aparece escrita por el Lcdo. Antonio E. Arraiza en el libro de referencia Poesía Sentimental.

(Notas al pie de la página por Thomas Jimmy Rosario Martínez)

Poesía Sentimental

Biografías Vegabajeñas| Israel Cortés Ríos (Juaniquillo) Por Antonio E. Arraiza Miranda (1987)

Por Antonio E. Arraiza Miranda*

ISRAEL CORTES RIOS (Juaniquillo) nace en Vega Baja, Puerto Rico, el día 23 de jilio de 1929, hijo de don Juan Cortés y doña Aurelia Ríos. Su infancia y adolescencia vividas al compas del ritmo político y económico de la época enriquece su formación de niño a hombre con la vivencia diaria del trato humano, con los habitantes del pueblo. Es esta la primera escuela humanística de Juany, en donde viendo y auscultando el sentir del amigo, del anciano, del hombre de pueblo va encontrando el ambiente y el espacio para iniciarse en la poesía; en su poesía, basada en los perfiles característicos de su pueblo Vegabajeño. En otras palabras se inicia como poeta costumbrista,

Se casó con doña Carmen María de León Sostre, en el año 1954 y procreó cuatro hijos de nombres Israel, Carlos, Blanca Iris y María de los Angeles Cortés Ríos. En el 1977 enviudó, casandose posteriomente con doña Inés Morán quien a su lado le acompaña todavía.

Como perfil característico de su obra poética podemos apuntar que la misma ha seguido la trayectoria regionalista en donde el poeta le cantó su sentir a cada uno de los elementos singulares que definen los rasgos diferentes de su pueblo natal. Así va su poesía recorriendo desde la ciudad, naturaleza y su gente teniendo como objetivo primordial, la creación de un canto lírico en donde como objetivo primordial, la creación de un canto lírico en donde como tema principal está su ciudad natal. Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que el Israel Cortés el mejor poeta costumbrista que ha dado Vega Baja.

*Antonio Arraiza Miranda es un abogado y poeta vegabajeño.

Poesía Sentimental

Espiritualidad en el Vega Baja primitivo

La espiritualidad en Vega Baja debe haber comenzado desde que precisamente el primer ser humano llegó a nuestro espacio y me refiero muy particularmente al que hoy ocupa lo que conocemos como nuestra ciudad de 14 barrios.

Tenemos que suponer que los aborígenes fueron los primeros seres espirituales en habitar tierra vegabajeña. Así fue en el resto del Caribe, de América y el mundo. Ante la insuficiencia de razonamientos más allá de su entendimiento, debieron mirar y maravillarse con su entorno y también temerle. Me imagino como, al mirar la bóveda celeste, los puntos brillantes y opacos, los fenómenos del día y de la noche con espectáculos distintos del tiempo ante sus ojos, debieron buscar en el exterior explicaciones para su interior. Históricamente, solo sabemos la información del colonizador sobre lo que ellos pensaban sobre dioses y creencias y es más una información general, a veces de una cultura que ellos veían como uniforme cuando en realidad había muchas variantes de las culturas y hubo distintas culturas primitivas en el mismo lugar.

En Vega Baja han aparecido innumerables piezas hechas y labradas por los aborígenes. Digo innumerables porque no se sabe ni nunca se sabrá cuántos artefactos han sido extraídos de los yacimientos arqueológicos. Antes no había métodos ni procesos para trabajar la arqueología científicamente, como debe ser. Desenterrar era una labor de curiosidad y hasta de orgullo ostentar lo que se encontraba. Y había un comercio libre. Por ejemplo, mi abuelo materno compraba piezas a los campesinos y algunas las vendió. Como era joyero, tenía recursos económicos para adquirirlas. Como no había una cultura de rescate adecuado, la importancia se las daban los vegabajeños con leyendas, suposiciones y especulaciones, pero no de forma razonada.

Los que asaltaban los yacimientos arqueológicos rompían los posibles patrones que pudieran haberse descubierto más allá de las piezas que lo contenían. Algunos de estos yacimientos eran también cementerios o al menos tumbas de los indios, los cuales, en su estado original nos pudieron haber dado indicios de sus creencias espirituales. No todo se ha perdido, pero tampoco lo que se ha encontrado y trabajado científicamente, aun no se ha podido interpretar y convertir en mucha información disponible sobre el mundo espiritual de ellos. Hay unos atisbos que esperan el análisis frío de los antropólogos.

Réplicas de objetos aborígenes

Hay distintos grupos actualmente que reclaman ser los herederos de los usos y costumbres de los taínos. Algunos de ellos practican ritos y costumbres religiosas. Estos han sido ignorados o rechazados en algunas instancias porque algunas personas creen que están desequilibrados o sus prácticas no corresponden a las que se describen por los cronistas que escribieron sobre lo que encontraron en América.

Por otra parte, los colonizadores trajeron a Puerto Rico y Vega Baja, sus propias creencias espirituales. Había una obligación particularmente con la religión católica de servir al Dios de la cristiandad. Y dentro de las estructuras económicas de las minas de oro y la esclavitud, a los indios se les incorporaba a la religión traída de España.

Es difícil que unas prácticas espirituales de nuestros ancestros aborígenes se continúen practicando de la manera en que se acostumbraba en aquellos tiempos. Hasta las misas católicas, ese espectáculo hermoso y significativo, ha cambiado con el pasar de los años. Pero el solo pensar de que hay gente interesada en algo que es parte de nuestra ascendencia puertorriqueña, es una válida oportunidad para investigar.

Réplicas de objetos aborígenes encontrados en Vega Baja

Biografías de Vegabajeños

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

(Publicado originalmente el 3 de septiembre de 2019 y luego

el 2 de enero de 2020 en la Enciclopedia Vegabajeña)

La biografía es un género de la historia que se realiza mucho más frecuentemente de lo que creemos. Lamentablemente, no se cultiva. Nuestros investigadores y los historiadores no lo frecuentan. Las expresiones solo se manifiestan en forma de homenaje en reconocimientos públicos los sociales, culturales, institucionales y deportivos. La Legislatura Municipal, por ejemplo, lo utiliza en muchas de sus resoluciones de reconocimiento.

El libro «Estrellas del Deporte Vegabajeño» del profesor Elmer Gautier Rodríguez reanudó la presencia de la biografía de entrevista y documentación que se inició con la revista Renovación en los años treinta y que se manifestó en innumerables publicaciones a lo largo de la historia vegabajeña.

En 1967 se publicó la obra «Literatura Vegabajeña» que contiene breves biografías de muchos de nuestros literatos. La obra de Elmer Gautier es más prolija con sus 115 biografías pero es explicable porque lo que todos hacemos por la historia es una continuidad de lo que otros pioneros como Julio Meléndez han hecho antes. Ellos nos enseñaron el camino.

Se puede explicar también porque el deporte es una actividad más concurrida que las letras y que la distancia en años entre la publicación de Meléndez y Gautier (más de medio siglo) ha permitido descollar más personas en la literatura que no están mencionadas en el libro original ni en la posterior Vega Baja, su Historia y su Cultura, con el escrito sobre perfiles literarios bajo la autoría de Adrián Santos Tirado, veinte años después de Literatura Vegabajeña.

Se necesita algo más que biografías literarias. Hay un mundo de personas en temas adicionales que necesitan ser historiados. Para eso, el modelo más reciente es el de Estrellas del Deporte Vegabajeño. Podrá no ser una obra perfecta, pero es una obra responsable que recoje la historia de los seres humanos detrás del deporte vegabajeño. Y como estuve cuando ejecutaba su plande trabajo, puedo dar fe de lo cuidadoso que fue al hacer una labor bien basamentada y entusiasta para nosotros, los vegabajeños.

Elmer Gautier, su esposa e hijas

Hay mucho más que hablar del género biográfico de Vega Baja, pero con el ejemplo. Las realizadas por Elmer Gautier Rodríguez pueden leerse de su libro. Para estimular su valiosa adquisición lo recomendamos como uno básico en nuestros hogares y oficinas, por lo que no serán incluidas las que aparecen allí. Les recomiendo su adquisición, ahora que está recién publicado. También, es un buen regalo para cualquiera. En los programas de Fiestas Patronales y Libro del Año hay algunas biografías.

La escritora Violeta Landrón nos ha ofrecido su prolijo trabajo para publicarlo y le hemos tomado la palabra. También habremos de reproducir biografías que hemos recopilado de periodicos y revistas, semblanzas para actividades particulares y datos biográficos en miles de documentos que hemos podido revisar desde hace más de cuarenta años.

Hoy compartimos dos biografías. Un vídeo preparado por los hermanos Marrero sobre los Hermanos Sáez, unos artesanos ya fallecidos y la biografía del Dr. Emilio Lafont Zayas, quien brindó sus servicios como médico por varias décadas en Vega Baja, preparada por su amigo Lcdo. Antonio Arraiza Miranda.

Los invitamos a sugerirnos personas cuyas personas deben ser biografiadas. Ya anticipamos una breve convocatoria exitosa en Facebook donde recibimos algunos nombres de vegabajeños cuyas vidas deben ser perpetuadas. Afortunadamente, hay cientos de biografías de distintos autores que las vamos a compartir.

Sólo conoceremos la historia de Vega Baja si conocemos sus autores.

Pueden escribirnos a thomasjimmyrosario@yahoo.com o accediendo a nuestro espacio en facebook.

Los Historiadores Vegabajeños

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Anteriormente he escrito sobre este tema. De hecho, desde hace casi cuatro décadas, lo hacía regularmente en mi columna semanal Apuntes para la historia en el semanario Taino. La información es la misma, mas ampliada, pero la visión que tengo de la biblioteca histórica vegabajeña, es distinta.

Historiografía es la disciplina que se ocupa del estudio de la historia, el estudio bibliográfico y crítico de los escritos sobre historia y sus fuentes y de los autores que han tratado de estas materias y el conjunto de obras o estudios de carácter histórico.

Eso significa que para saber de historia de Vega Baja y los vegabajeños tenemos que ir a las fuentes de información como una verificación de la legitimidad de la misma. Y que la historia no se puede quedar en el mero dato, sino que tenemos que analizarla.

Nuestra ciudad tiene el beneficio de que hemos tenido distintos trabajadores de la historia. Algunos han sido historiadores, pero su labor no hubiera sido posible si no hubiera habido quienes fueran los actores de la historia, quien ordenó escribir esa crónica, quién la archivó, quién la conservó, quién la divulgó, quién la publicó y quien la analizó. La mayor parte de las fuentes originales o documentos de la historia vegabajeña, no han sido publicados, pero muchos lo han sido, transcritos de originales por instituciones y personas. Otros han publicado análisis de esos documentos.

La historia, fragmentada e inexacta sobre Vega Baja fue primeramente publicada por los antólogos de Puerto Rico como el Dr. Cayetano Coll y Toste. Ciudadanos interesados en la difusión cultural publicaban escritos esporádicos en las publicaciones y periódicos, más como crónica del momento o memoria del recuerdo. El Movimiento Renovación, que produjo varias ediciones del mensuario y la Revista Anclas en las décadas de 1930 y 1940 contiene varias biografías de las personas de la época.

El periodismo durante el Siglo XX fue el noticiero cultural y la fuente histórica constante. En 1967, la Editorial Cibuco publica Literatura Vegabajeña por Julio Meléndez y un folleto sobre historia de Vega Baja por Adrián Santos Tirado en una serie de la historia de los pueblos de Puerto Rico. En 1987 el Gobierno Municipal publica Vega Baja, su historia y su cultura. Historiadores no vegabajeños como Teresita Martínez Vergne, Pedro San Miguel y Guillermo Baralt se ocuparon de contar la historia de los esclavos, de la azúcar y la Central San Vicente.

En Vega Baja, Agustín Alvarez nos dió las primeras notas agrupadas sobre nuestra historia. Luego Luis de la Rosa Martínez y Genaro Otero Campos organizaron el archivo municipal y salvaron nuestra historia de no tenerla. Luis dio los primeros pasos hacia un análisis de nuestra historia.

Hay muchos compañeros historiadores de finales del Siglo XX y del presente siglo que han realizado trabajos en distintas instancias y en distintos temas. Los programas de Fiestas Patronales y Libro del Año fue una constante en la historiografía vegabajeña, pero hay muchos trabajos adicionales, impresos y en digital, que iremos revisitando y recordando.

Todos los nombres de los que han historiado a Vega Baja merecen ser honrados e incluidos para la historia. De otra manera, sería una historia incompleta e injusta. Cada jueves, nos ocuparemos de colocar una piedrita hasta que un día la pila hasta donde lleguemos, esté completa.

El más vegabajeño

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Yo no sé cuál es la persona más vegabajeña que haya existido, pero tengo mis sospechas. Para hacer una determinación como tal, hay que examinar vidas completas desde que existe el gentilicio y eso, no me parece tarea fácil. Repasemos primero lo que es ser vegabajeño.

Ser vegabajeño no aparece en ninguna ley, ordenanza o reglamento. Para fines electorales al igual que para otras leyes, se determina quien es residente en Vega Baja a base del tiempo que haya vivido en Vega Baja. El tiempo puede tener que ver con el amor o su intensidad, pero también existe el amor a primera vista. Por eso, una de las maneras de definir a un vegabajeño es por admisión de amor al pueblo y los compueblanos y otra, por reconocimiento de los demás. El ser vegabajeño, es pues un sentimiento de amor por un lugar y una gente, Vega Baja y los vegabajeños. Pero la segunda manera que es que los demás te consideren como tal, solo se da si hay reconocimiento social. Hace unos años había una manera oficial cuando las ramas de poder vegabajeño, el alcalde y la Asamblea Municipal, hacían una declaración de «vegabajeño adoptivo».

Un vegabajeño puede nacer dentro de nuestro territorio o en cualquier otra parte del mundo. Y de hecho yo estimo que la mayor parte de nuestros compueblanos no nacieron aquí. Comoquiera, identifiquemos a los buenos vegabajeños que pautan el modelo.

De las personas que la historia nos ha traído para nuestro conocimiento como importantes en el desarrollo de Vega Baja tenemos que contar con los alcaldes que se han desempeñado con más dosis de interés que otros. Aunque reconocemos más los del Siglo XX, en especial a José Francisco Náter, Angel Sandín Martínez, Rafael Cano Llovio y Luis Meléndez Cano, en el Siglo XVIII y principios del XIX tuvimos al teniente a guerra y folclóricamente fundador de Vega Baja, Manuel Negrón Maldonado y en el Siglo XIX a José Gualberto Padilla y José Pastor Robles.

Responsables de plasmar el vegabajeñismo en las letras tenemos que nombrar a Salomón Alvarez y sus hijos con la imprenta y sus publicaciones de Vega Baja, a la generación de 1930 con su Renovación y Anclas, entre los que se encontraba Pedro Juan Brull y Fermín Arraiza, a Agustín Alvarez Rodríguez, José Luis Martín con el Romancero del Cibuco y más adelante los literatos Julio Meléndez y Adrián Santos Tirado. En la historiografía tenemos a un poco recordado investigador e historiador, Luis de la Rosa Martínez. Pero hay muchos más.

En la música hay muchos buenos vegabajeños notorios por su desempeño y aportación, pero el único que cargó desde que nació hasta que murió el nombre de vegabajeño y lo llevó a distintos lugares del mundo, fue Fernando Alvarez Lomba, creador del Trío Vegabajeño. Su aportación trasciende su larga vida. Para mi, ahí está el más buscado, el más vegabajeño de todos, sin menoscabo de los demás y de muchas mujeres que aun no he nombrado que también merecen su lugar en la historia.

Preguntas y Respuestas del pasado de la política vegabajeña

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

La política idealista y partidista vegabajeña suele manejarse en tres frentes. El primero es el de la acción local. El segundo frente es por la influencia del partidismo puertorriqueño en Vega Baja y el tercero y menos activo de todos, la participación de los vegabajeños en la política nacional de Estados Unidos.

Ser año de elegir personas para los cargos políticos nos motiva mirar hacia atrás y contestar preguntas hasta donde sepamos. Como autor de la historia política del libro Vega Baja, su historia y su cultura, publicado en 1987 por el Gobierno Municipal de Vega Baja, nos preguntan detalles del pasado y nos piden opiniones sobre lo que fue, pudo ser o pudiera ser. Mi abuelo Esteban y mi padre Thomas (Jimmy) antes fueron autores de escritos de análisis políticos de forma natural, sin el beneficio de estudiar la ciencia de la política académicamente. Lo hacían porque estaban en el «ajo de la cosa», con sus juicios y prejuicios, más como una labor informativa y orientadora de los hechos de la época. Mi enfoque es principalmente histórico, buscando razones para los porqué que se presentan.

La política, aun la de nuestro pueblo donde parece que no pasa nada, es una empresa que opera como una pequeña corporación. Los partidos se organizan cumpliendo unos requisitos legales para poder ser parte de la papeleta electoral del próximo martes 3 de noviembre de 2020. Al igual que otros eventos electorales generales, hay una inversión económica, un gran despliegue de recursos humanos y una movilización. La meta es ganar cada candidato individualmente y el partido de forma colectiva.

¿Es una ventaja ser alcalde incumbente para ser elegido o reelegido como alcalde? Ser incumbente no es necesariamente un factor decisivo para ganar. Angel Sandín Martínez, Luis Meléndez Cano, Edgar Santana Rivera y Marcos Cruz lograron reelección. Rafael Cano, quien antes había sido reelecto en 1960, 1964 y 1968 no lo logró en 1972. Iván Hernández, fue alcalde elegido por su partido en sustitución del convicto Edgar Santana Rivera en 2012 y perdió la oportunidad de ser elegido.

Luis Meléndez Cano

El alcalde con récord de reelecciones es Luis Meléndez Cano. Nunca perdió entre 1976 y 2000 aunque su Partido Popular perdió en 1976. En 2004 optó por no postularse nuevamente, aunque regresó como candidato en 2008. De haber ganado no contaría como una reelección, por el espacio vacío que dejó en 2004.

Aurelia (Yeya) Mena

¿Pudiera repetirse el gobierno municipal compartido? Eso ha ocurrido solamente en una ocasión, en 1976, cuando se eligió a Luis Meléndez Cano, un candidato a alcalde del Partido Popular y una Asamblea Municipal con mayoría del Partido Nuevo Progresista. Eso no hubiera podido ocurrir antes de 1961 porque no se elegían concejales o asambleístas municipales de minoría. Los primeros asambleístas municipales de minoría fueron Antonio Pérez Melón y Aurelia (Yeya) Mena por el Partido Estadista Republicano y Lito Otero por el Partido Independentista Puertorriqueño. Otra peculiaridad es que el Partido Popular y el Partido Nuevo Progresista siempre han estado en mayoría o minoría pero el Partido Independentista ha tenido cuatrienios en que no ha elegido asambleístas o legisladores municipales y en su lugar han sido colocados miembros del Partido Acción Cristiana o del Partido del Pueblo. En Vega Baja nunca se ha elegido a un candidato independiente.

¿Ha habido partidos o movimientos políticos locales? Si, aunque sin éxito. A principios del Siglo XX un partido vegabajeño fue inscrito y participó en unas elecciones, al igual que en el año 2004, el ex-representante Jesús Valle, al no ser certificado para la precandidatura a alcalde por el Partido Nuevo Progresista, optó por presentarse al electorado bajo el movimiento Vegabajeños Unidos.

José Francisco Náter

¿Ha habido alcaldes renunciantes? Si, a principios de siglo José Francisco Náter, por enfermedad y Enrique Torres Concepción, en 1938, para asumir el cargo de representante que dejó Lino Padrón Rivera, del Partido Socialista. Nunca ha quedado claro cómo fue sustituido Edgar Santana Rivera después de ser convicto en la Sala de Bayamón del Tribunal Superior de Bayamón pues ni hubo renuncia ni destitución.

Ivan Hernández

¿Han sido primero funcionarios o legisladores municipales los alcaldes electos? La mayor parte sí. Angel Sandín fue Secretario Municipal antes de postularse para alcalde en 1940 por primera vez para alcalde. Rafael Cano fue Presidente de la Asamblea Municipal. Edgar Santana trabajó en el Gobierno Municipal de Manatí inmediatamente antes de ser elegido. Iván Hernández no fue electo alcalde pero fue Presidente de la Legislatura Municipal antes de ser seleccionado para sustituir a Edgar Santana y fue Director del Departamento de Obras Públicas del Gobierno Municipal de San Juan, bajo la incumbencia de Jorge Santini.

Luis Meléndez Cano, farmacéutico de profesión, no tenía experiencia como empleado o funcionario municipal, aunque conocía la estructura organizacional porque su tío Rafael Cano Llovio fue su predecesor, aunque no hubo una fácil transición entre ellos.

Envía tus preguntas sobre historia política a diariovegabajeno@yahoo.com ó a thomasjimmyrosario@yahoo.com

El Mundo que no vemos

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

En el aspecto espiritual, fui bautizado en el catolicismo, pero me eduqué en el cristianismo en la Iglesia Alianza Cristiana y Misionera. Originalmente recibía mis clases dominicales en la calle Luis Muñoz Rivera, en un viejo templo pastoreado por el reverendo Cardona, el que luego fue sustituido por el imponente edificio de la calle Julián Blanco Sosa. Hoy día se ubica en la Calle Trío Vegabajeño. He estado en la periferia, pero nunca he entrado allí. También pertenecí a la que era una pequeña iglesia pentecostal del barrio Quebrada Arenas, del finado Bartolomé Pabón.

La curiosidad espiritual me ha llevado a pasar tiempo en templos de todo tipo y a hablar con personas que tienen diversas creencias sobre el cristianismo y otras religiones. Algunos dicen que la suya no es una religión, sino un modo de vida. Todos aseguran que están en el lugar correcto.

Los religiosos creen en Dios. Pero muchos que no somos religiosos, somos creyentes de esa fuerza creadora y sostenedora de nuestra vida. Favorezco las instituciones religiosas que le hacen bien a las personas en su dirección de vida, pero no aquellos templos donde siempre hay una necesidad económica que suplir para enriquecer personas o estilos de vida. Ni los religiosos que aprovechan y abusan la inocencia y candidez de sus feligreses y creyentes.

En Vega Baja no ha sido distinto al resto del mundo. Conozco historias buenas y malas en todas las religiones que han pasado por nuestra ciudad. Es un mundo que no vemos, que no queremos ver, que lo disimulamos o lo ocultamos. Si sentimos alegría cuando la persona encuentra el camino hacia su perfección, igual nos apesadumbramos cuando ese camino se interrumpe.

El ser humano es dual, material y espiritual. No tenemos ni debemos morirnos para pensar en una nueva vida plena cuando estamos dejando asuntos no resueltos en nuestro derredor. Donde vivimos no hay ni dos ni más planetas, es uno solo donde todos nos beneficiamos y nos perjudicamos por lo que hacemos. Muchas buenas personas desde hace tiempo están haciendo cosas extraordinarias por los semejantes y por su interior, por lo que no se está predicando en el desierto.

Tenemos que conocer esas personas que pueden modelar una mejor sociedad futura y que tal vez también nos pueden ayudar cuando partamos al otro mundo. Eso fortalece a Vega Baja y a todo el universo.

De Repente | Soneto de Lcdo. Antonio Arraiza Miranda

DE REPENTE:

El espíritu sopla donde quiere.

Te susurra y dirige la escritura.

Destila de tu ser la idea pura

Y al papel en blanco con la tinta hiere.

La voz te dicta acentos de nostalgia.

Plasmar la soledad, toda la ausencia.

Exprimir el sentir, dejar esencia,

Y tornar el hechizo en una magia.

Luego viene la idea a esta prisión

y sacarse el sentir de la oración

es un mandato de escribir… y un reto

Y a la altura de pensar ausencias

Siento en mi ser interno la emergencia

De decir lo que siento en un soneto.

6/ 30 / 2020.

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