Categoría: Vegabajeñismo

El propósito de "Rostros para la Historia Vegabajeña"

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Luis de la Rosa

Hace cerca de cuarenta años comencé a historiar a Vega Baja. Seguía el estímulo de mi padre y la tutoría de Luis De la Rosa Martínez, el primer historiador (y creo que el mejor) de Vega Baja. Continué el camino de escribir artículos sobre todos los temas vegabajeños, paralelo a las aportaciones que mi padre hacía produciendo un rico tesoro de imágenes e informaciones para los estudiantes y profesionales de la historia.

Jimmy Rosario con una cámara alemana facilitada por el fotógrafo Gilberto Vázquez en 1944

Mi padre, Thomas Rosario Flores, conocido por “Jimmy” es un fotógrafo que aprendió su oficio originalmente de forma autodilacta y que con el producto de sus ganancias procuró graduarse por correspondencia de la extinta American School of Photography. Desde que era un joven, fue captando personas, grupos, edificios, paisajes y actividades de todo tipo desde su residencia en Vega Baja. Primeramente usó recursos externos para hacer sus fotos, luego creó sus propios laboratorios para completar el ciclo fotográfico. También compartió sus conocimientos y educó en el arte de la fotografía a muchos estudiantes del Programa de Ocupaciones Diversas del Departamento de Instrucción Pública, algunos de los cuales continuaron la carrera de fotógrafo o laboratorista.

Siempre ha tenido un sentido profundo del valor de la historia. Acostumbra guardar documentos, recortes de periódico y fotografías aun cuando el no haya sido su fotógrafo original. También ha guardado un afecto especial por sus colegas y venera con el mejor de los recuerdos a sus mentores. Con ese trasfondo, ha guardado para la posterioridad un archivo inmenso de fotos que lo estamos catalogando y digitalizando bajo el nombre de “Fototeca Jimmy Rosario”. Allí hay imágenes diversas, de todo tema y de toda clase de negativos, retratos y transparencias. Hay rostros, cuerpos, grupos, eventos, reproducciones y el ambiente natural, de Vega Baja, Puerto Rico y de otras partes del mundo que ha visitado. De ahí han surgido varias series o unitarios que han aparecido en miles de libros, revistas, periódicos y vídeos.

En el corto tiempo en que hemos publicado Rostros para la Historia Vegabajeña hemos creado esta colección que ya tiene cientos de retratos que mi padre ha tomado en las décadas de 1950, 1960 y 1970. La muestra publicada es increíblemente ínfima. Al paso de un promedio de diez retratos por día, al fin de año tendremos una meta de dar a conocer cerca de 4,000 rostros. Algunas personas no son vegabajeñas pero no podemos discriminar con lo que no sabemos. Destacamos el factor de que fueron tomadas por mi padre en su estudio en Vega Baja. Personas de otros pueblos venían a retratarse por la calidad que se ofrecía en la Fotografía Rosario. La mayor parte, empero, son nuestros.

El propósito principal de su difusión es estimular a los vegabajeños que puedan recordar su historia como medio de cohesión entre todos. Las personas son la parte más legítima del vegabajeñismo, pues contiene lo más importante, que es el sentimiento. Los retratados fueron nuestros vecinos, amigos, familiares, conocidos o tal vez desconocidos que tienen aspectos comunes con nosotros. Tienen en común la fuente, que es Jimmy, “el fotógrafo” y que se captaron esas imágenes en su estudio fotográfico. Fuera de eso están siendo identificados y celebrados en la aventura que seguimos en nuestro espacio de facebook.

El resultado de este experimento es sorprendente. El pueblo está historiando. Los lectores están uniendo anécdotas, datos, conocimiento que compartimos, ampliamos, corregimos o descartamos. La historia no se está quedando en el recuerdo individual, nos permite rectificar errores y suplir omisiones. Muchos están también completando sus álbumes familiares o haciendo sus árboles genealógicos con los retratos de su gente.

Provocar a los ciudadanos a aportar lo que saben fue comenzado hace unos años atrás con la convocatoria que hicimos para hacer la biografía de Nicolás Pérez (Tilín), como una actividad de la Escuela de la Historia Vegabajeña.

Lo cierto es que ningún historiador puede escribir todas las historias. De hecho casi siempre hay limitaciones de tiempo o de fuentes asequibles y desde luego, cada historia es una aventura de investigación que requiere dedicación antes de escribir la primera letra.

Volvemos a agradecer a todos los que están haciendo sus aportaciones para engrandecer la historia vegabajeña.

Cuando se ponen los huevos a peseta

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Se coronó el virus. Bautizado por las expresiones de anoche de las autoridades mundiales y locales, reina oficialmente como la principal preocupación para todos. Se emitió la proclama de pandemia por la Organización Mundial de la Salud de las Naciones Unidas. El Presidente Trump tomó unas medidas drásticas, pero oportunas. Y la Gobernadora de Puerto Rico Vázquez Garced dio muestras de estar bien informada de las movidas de los que aparentemente cargan el coronavirus.

El mensaje es sencillo, todos han dejado en nosotros la principal responsabilidad de cuidarnos y de cuidar a los demás. Ni siquiera recomiendan ir a las oficinas médicas ni hospitales. Hay que llamar primero. El mensaje es que si no haces la llamadita como dice La Comay y te aíslas en tu casa, te confinaran en un cuarto aislado de un hospital, en lo que se investiga si lo tienes o no y estarás virtualmente arrestado y separado de todos y de todo.

Hace un rato, hablaba con mi hijo Thomas Jimmy sobre la situación actual. El tenía de visita en su casa a su primo Bryan Agosto, quien decidió adelantar su vuelo y esta madrugada retornó al continente. Posiblemente pensó en la posibilidad de un cierre doméstico de fronteras y con miedo de quedarse varado en su tierra de origen y no poder retornar a su inmediatez real en Arizona, tomó sus bártulos y marchó antes del tiempo programado para sus vacaciones.

Desde ayer se ha forjado un cambio en nuestra rutina. Todas nuestras relaciones humanas requieren modificaciones por salubridad personal y colectiva. A los niños que no saben ni creen muchas cosas, hay que educarlos en forma acelerada. A los ancianos hay que protegerlos por su vulnerabilidad en su sistema inmunológico y a los demás que tengan circunstancias especiales de salud, como diabéticos y enfermos de órganos esenciales, hay que darle atención y cuidado privilegiado, rápido y constante.

Este drama irá menguando eventualmente. Después, otra plaga nos azotará porque los virus evolucionan o despiertan y hasta mutan los que están dormidos. A lo mejor o a lo peor, la costumbre del saludo físico termina. Pero es posible que la falta de contacto nos torne más vulnerables y luego la recomendación sea a la inversa, que manifestemos expresiones de cariño más cercanas para desarrollar anticuerpos o lo que se conoce por la vacuna natural que producen nuestros cuerpos.

Debemos entender que la vida no es una línea. Esta batalla está representada en un electrocardiograma y en un pentagrama musical, con sus alzas, bajas, interrupciones y silencios. Creemos conocer el ayer, pero se nos olvida, nos sentimos seguros en el presente pero no sabemos si es una realidad alterada o aparente, y el futuro, nunca previsible y siempre sorpresivo, nos puede traer nuevos retos. Tenemos que luchar en la guerra por la vida y enfrentarnos a todas las batallas. Debemos proponernos vencer este capítulo, para que la historia nos compense con un futuro promisorio.

En algún momento de nuestro pasado, los huevos se pusieron a peseta. Eso, no fue el final del camino. Eso quiso decir que había una situación difícil, pero no insuperable.

Hagamos la parte que nos corresponde con el resto de la humanidad desde el cuido del templo del alma que es nuestro cuerpo. Y para completar exitosamente el ciclo, mantengamos el ambiente propicio para que nuestros semejantes, que pueden ser nuestros familiares, amistades y los demás, no sean víctimas de la enfermedad que nos acecha.

La Escuela de la Historia Vegabajeña elige nueva Junta Directiva

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

La Escuela de la Historia Vegabajeña celebró su asamblea anual eligiendo una nueva Junta Directiva y aprobando su programa de actividades para el presente año.

Luego de la renuncia protocolar de los miembros de la pasada Junta, se procedió a escoger los cargos mediante voto secreto y sin nominaciones, utilizando el criterio de reconocimiento general y con una papeleta donde se incluyeron, sin excepción, todos los nombres de los Investigadores de la Escuela de la Historia Vegabajeña. Bethzaida García y Martha Caraballo realizaron el escrutinio de los votos.

Dr. Carlos Ayes Suárez

El Dr. Carlos M. Ayes Suárez fue favorecido para seguir presidiendo la institución. Se eligieron además como Vicepresidente al Profesor Edgardo Carrero, Bethzaida García reelegida como Secretaria, Severo Román Valderrama, Tesorero y como directores a Gastón Berthinet Jiménez, Martha Caraballo, José Luis (Luigi) Maldonado Quirindongo, Dulce María Acevedo Martínez, Antonio (Tony) Muñíz, Otilio Natal Rodríguez, Dr. José Manuel Portela Suárez, Rolando Rivera Garratón, Lizzette Rolón Irizarry y Thomas Jimmy Rosario Martínez.

Edgar R. Carrero, Vicepresidente

Por primera vez en la historia de la institución, el Presidente electo designó un Director Ejecutivo. Anteriormente, los pasados presidentes ejercieron esas funciones, conforme al reglamento, pero Ayes reconoció que distribuir tareas y responsabilidades hace más ágil y participativa la misión de la Escuela de la Historia Vegabajeña.

Antonio (Tony) Muñiz es el Director Ejecutivo

La Asamblea aprobó un calendario de actividades que comenzará con la entrega de certificados del Diplomado de Historia Vegabajeña el miércoles 1 de abril y una conferencia en conjunto con el Gobierno Municipal y el Instituto de Cultura sobre el Dr. Ricardo Alegría el miércoles 15 de abril. Mientras las circunstancias lo permitan, habrá exhibiciones, conferencias, foros y tertulias en colaboración con el Centro de Estudios Históricos de Vega Baja, Museo Casa Alonso y otras instituciones públicas y privadas. Mientras tanto, se convocó a los miembros a trabajar todos los sábados en la mañana para habilitación del local de la Escuela, ubicado en la Calle Betances.