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Escapad gente tierna que esta tierra está enferma…

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Esta noche estoy pesimista. Mucha gente juega a la gallinita ciega. Hay mucho bullying de todos lados. Acompañado de una ansiedad incontrolable y actitud de «quitate tu pa’ ponerme yo».

Desde principio de esta semana se activó la oposición popular. Y los penepés de la Cámara de Representantes salivan por la cabeza de la gobernadora para beneficiar al candidato usurpador del verano pasado. Al mismo que no quisieron par de representantes y la otra cámara, pero se acomodaron después porque lo vieron entonces como el candidato ganador del futuro.

A ninguno de ellos les interesa el pueblo. O por lo menos, demuestran que consideran a los ciudadanos como de segunda prioridad después de ellos. Y lo que les interesa es prevalecer en el poder como primera opción. Para que los próximos tres años después de la elección soportemos sus escándalos personales, sus ideas inentendibles y sus imposiciones perjudiciales. No hay políticos eclécticos en el panorama, cada cual está en la búsqueda de lo que ayuda a prevalecer.

Eso siempre ha sido así. De joven estuve allí apoyando a otros rostros de una sola tendencia en el pasado. Pronto ellos se dividieron y las lealtades de los estadistas se fueron con el partido que había partido al Partido Estadista Republicano. Y simultáneamente, el Partido Popular se había también partido. Ambiciosos de todos lados se agrupan con cada división. Aprendí entonces lo que era transformación permanente de intereses económicos bajo un supuesto ideal colectivo. Los ideales mezclados con interés de gobernar lo que hacen es crear un estado de esclavitud a los que tienen creencias afines y entonces se da el abuso que se repite y repite como el conejito de Eveready.

Hice el crossover con políticos de todas las ideologías buscando una fórmula de hacer crecer la fe lacerada que había puesto en otros. Me siento contento de convertirme en un descreído y de haber evolucionado a la tolerancia de saber que el mundo no se acaba cada vez que un proyecto bueno fracasa. Mas adelante vive gente, como decía mi primo Felipín Collazo. Y eso me ha permitido ver gente sana y bienintencionada que antes no me eran confiables.

Esta noche estoy deprimido pero sé que no es mi culpa, son los aires contaminados de la época del año de política. Los candidatos están tirando el lodo que pueden a la otredad y viceversa. Y los que siempre han sido de una ideología, no dan atrás ni un ápice, porque recuerdan que le deben el trabajo o el contrato que tuvieron o el que tendrán a los que han apoyado o apoyen. Siguen siendo mamalones, como decía el ilustre maestro Sanabria.

En la periferia, encontramos a muchos opinando con un sí comprometido con quienes se identifican y no para los demás, independientemente de los méritos de cada issue. Para mi, no es saludable pensar que aunque uno sea de una ideología siempre tenga un si favorecedor o un no condenatorio para todo. Es una venda en los ojos y una esclavitud de la que solamente nosotros podemos liberarnos.

Estamos en la continuidad de la división de nuestro pueblo, una verdad que sigue rondando porque el ciudadano común no se mueve a creer otras cosas.

¿Alguien quiere que se repita lo mismo a partir de enero del próximo año y que estemos dos años mas en el sufrimiento acostumbrado para volver el último año a escuchar iguales promesas por los viejos actores de la política?

El amor como en los tiempos de Cinema Paradiso

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

El gobierno estatal nos ha restringido la libertad de reunión. Esa es una medida sabia conforme a la situación de inminente contagio con el virus Covid-19 o como usualmente se conoce, coronavirus.

Los vegabajeños tenemos experiencia con plagas, virus y enfermedades de todo tipo. Y también con la restricción de movimiento. A vuelo de pájaro, les recuerdo que en el siglo XIX hubo brotes de cólera, que entonces se llamó cólera morbo. Esta último adjetivo mandatorio significa enfermedad, o sea, la enfermedad del cólera. Creo que en Cuba se le añadió otro adjetivo, pestilente, el cólera morbo pestilente.

En el Siglo XX hubo varias enfermedades causadas por mosquitos como dengue de varios tipos, tuberculosis y otros males contagiosos. En la década del 1930 se hablaba de la influencia en los mensuarios vegabajeños y en la del 1960 se publicaron en los periódicos estatales, las campañas de orientación para el dengue, encabezado por el Dr. Raymond Báez, quien luego fue legislador municipal, deportista y líder cívico.

En el tiempo de la Segunda Guerra Mundial los vegabajeños, puertorriqueños y americanos estaban obligados a estar en su casa de noche y apagar todas las luces. No se podía ni prender un cigarrillo, cuando la moda del fumar estaba en todo su apogeo por la influencia del cine y los anuncios atrayentes. Posteriormente, en la década de 1960, con la excusa de proteger la juventud, se tocaban dos sirenas para que los jóvenes menores de edad no anduvieran sin acompañante mayor en sitios públicos, lo que se descartó posteriormente por ser inconstitucional.

En el 2017, como consecuencia de la inseguridad causada por las carencias de energía eléctrica, combustible, interrupción y roturas en las vías de comunicación virtual y real, sufrimos restricción de libertad. El gobernador Ricardo Roselló propulsó legislación y orden ejecutiva para que no se estuviera de noche y madrugada fuera de nuestros hogares.

De allá para acá hemos sufrido inconformidad por muchas razones. La última fue por las actuaciones del gobernador y sus ayudantes y por un sucesor que la rama judicial deslegitimó por falta de consentimiento de una cámara legislativa y una gobernadora bisoña en política partidista, no elegida y resentida por una facción del partido al que pertenece.

Mientras tanto, en el lejano oriente nacía una amenaza no bélica en forma de un virus, que las teorías de conspiración usuales le atribuyen distintos autores y propósitos económicos o como fuente de poder y que a lo mejor fue producido por anormalidad en consumo o una mutación natural. Esto nos mantiene en ascuas, esperando soluciones que no están a la mano, que al ritmo de lo que ocurre en el mundo puede o no tener continuidad después de este periodo decretado de catorce días.

De hecho, aunque no se ha dicho, creo que el tiempo escogido para la vigencia original de la Orden es por el tiempo de incubación del coronavirus. El propósito debe ser estadístico, para ver en el camino si es necesario aumentar, suavizar o eliminar las medidas restrictivas tomadas.

Esta mañana recordaba dos películas de amor desarrollada en tiempos de tragedia. Una de ellas, basada en la novela de Gabriel García Márquez, El amor en tiempos del cólera. La otra, Cinema Paradiso, que le ganó a la criolla «Lo que le pasó a Santiago» en el Oscar a la mejor película extranjera en 1989. Esta última, se considera hoy día como de culto a la cinematografía, es en realidad una película de amor en general.

Esta es, en síntesis, la trama:

«Salvatore, de seis años, apodado Toto, descubre su amor por las películas y pasa cada momento libre en el cine local llamado Cinema Paradiso, desarrollando una amistad con el proyeccionista, Alfredo, quien se convierte en su figura paterna y a menudo le permite ver películas desde la cabina de proyección. Las películas no se ven completas porque el sacerdote local ejerce la censura y ordena que se corten los pedazos en que hay escena de amor. Alfredo finalmente enseña a Salvatore a operar el proyector. El montaje termina cuando el cine se prende fuego. pero Salvatore salva la vida de Alfredo arrastrándolo fuera de la cabina, pero no antes de que un carrete de cine explote en la cara de Alfredo, dejándolo permanentemente ciego.

Más tarde el Cinema Paradiso es reconstruido por un ciudadano. Salvatore, todavía un niño, es contratado como el nuevo proyeccionista, ya que él es la única persona que sabe cómo manejar las máquinas. Durante la inauguración del nuevo Cinema Paradiso, se transmite por primera vez la escena de un beso romántico, lo que provocó que todos los espectadores se levantaran de sus asientos y aplaudieran, a excepción del Padre Adelfio quien dijo aterrado «Yo no veo películas pornográficas». Desde entonces, ninguna película transmitida en el cine fue censurada. Salvatore abandona la ciudad para seguir su futuro, como cineasta y se convierte en uno importante.

La viuda de Alfredo le dice que el viejo siguió los éxitos de Salvatore con orgullo, y le dejó algo: un carrete de película sin etiqueta y el viejo taburete que Salvatore usaba para operar el proyector. Salvatore regresa a Roma. Mira el carrete de Alfredo y descubre que comprende un montaje muy especial. Contiene todas las escenas románticas que el sacerdote había ordenado cortar de las películas, aquellos carretes que le había prometido que le regalaría cuando era un niño; Alfredo había empalmado las secuencias juntas para formar una sola película. Salvatore finalmente hace las paces con su pasado con lágrimas en los ojos.»

Cuando vi la película por primera vez en New Jersey, las lágrimas en los ojos eran las mías. Es doloroso no poder ejercer las expresiones de amor, como en estos tiempos, que para demostrar nuestros mejores sentimientos a los seres queridos, tenemos que guardar distancia de ellos.

Coronavirus en Vega Baja

Foto por Edgar Pabón

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Me siento como si estuvieramos esperando la llegada de un huracán. Hay un silencio de trasfondo mezclado con ansiedad. Por dondequiera que vamos y la mayoría de lo que vemos está relacionado con la enfermedad que azota al mundo. Y el mundo está tomando acciones que no veo que se estén tomando en mi pueblo.

Ayer estábamos habilitando el local de la Escuela de la Historia Vegabajeña en la calle Betances. Tony Muñíz tuvo la cortesía de brindarnos una mascarilla de las que están escasas para que el polvo del viejo edificio no nos afectara, pero implícito estaba el temor al contagio, por lo que agradecimos el pequeño gran regalo de salud.

Antes, en el desayuno en La Asturiana algunos daban el puño o no se acercaban para saludar. El saludo con la mano abierta para cerrarla fuertemente y confirmar la alegría del encuentro se omitió, evitando el contacto físico. La gente está consciente de que esperamos una tormenta.

Lo que no es Vega Baja ni es Puerto Rico está en los albores de una crisis. Hoy me levanto con la noticia de que Italia ha prohibido la entrada y salida de personas de sectores de ese país. Estamos hablando de que internamente está vedado el tránsito de ciudadanos. Aislamiento absoluto. El Presidente Giuseppe Conte dijo que el decreto es duro, pero necesario para «por una parte contener la difusión del contagio y al mismo tiempo hay que reaccionar para que no sobrecargar los hospitales». Hasta los oficios del Papa Francisco en Roma han sufrido cambios preventivos: «La oración del Ángelus del Santo Padre (…) será transmitida por video en directo a las pantallas en la plaza de San Pedro»

En Estados Unidos, el Presidente habla de cerrar fronteras sin explicar lo que eso significa. Lo iba a hacer primero con Mexico, pero desistió. Dentro de su mundo de teflón y repartir culpas excluyéndose , ha expresado tener la «corazonada» de que no hay tanta emergencia ni tantos enfermos. Pasa por alto que tienen como ejemplo de la gravedad del asunto un barco de crucero en ascuas dentro de una de sus costas con los vacacionistas encerrados en sus cuartos y aumentando los reportes de contagiados de esa embarcación.

Me temo que la mente y los ojos sean los que se cierren con esta crisis que se avecina. Asoma la «necesidad» de discriminar, lo que para mi es un crimen de lesa humanidad. Se está dividiendo el mundo en ustedes y nosotros por una de tantas enfermedades cuyo contagio se ha expandido.

Vega Baja ha tenido en el pasado enfermedades causadas en nuestro pueblo, como el cólera, en el Siglo XIX. El compañero Carlos Ayes ha estudiado el tema en detalle y ha encontrado informes de salubridad que indican que la causa principal fue el agua acumulada después de lluvias intensas e inundaciones que arrastraban animales y vegetales que se descomponían y producían el «sinochus putridus» que originaba la enfermedad de cólera. La ingesta del agua natural en aquellos tiempos que no había sistema sanitario ni tratamiento químico, produjo la «epidemia» vegabajeña.

En nuestro pueblo ha habido contagio por muchas otras enfermedades. Mi abuela Juana falleció víctima de la tuberculosis en la Calle Baldorioty, justo frente a la Clínica Sanchez Castaño y a la vuelta de la esquina del Hospital Jesús María Armáiz en la Calle Manuel Padilla Dávila. Como consecuencia, mi madre y su hermana vivieron aisladas de ella de su madre sus primeros años y sólo la saludaban a la distancia. Cuando murió el 18 de agosto de 1941, mi abuelo Pipo junto a sus hermanos Tuto y Tingo hicieron un hoyo en el medio del patio y allí depositaron la cama, ropa, retratos y pertenencias de su querida esposa. Por la naturaleza de la enfermedad, hubo que enterrarla sin dilación. Con circunstancias como esta, le cambia la vida a cualquiera.

Ayer vi una lista que proporcionó la vegabajeña Margarita Persico donde aparece que Vega Baja tiene dos casos de sospecha de coronavirus. Me recordó la primera vez que me dió dengue. El Dr. Forestier del Hopital Wilma Vázquez me explicó que como tenía los síntomas de dengue y no se podía obtener una seguridad por la lentitud de las pruebas de confirmación, había que tratarlo como si tuviera la enfermedad. Eso, que ocurrió hace más de un cuarto de siglo, sigue siendo el procedimiento. Es posible que ya lo hayamos contraído pero no lo sabemos ni lo sabremos hasta que ya no seamos foco de contagio porque haya pasado el período de incubación. Y lo triste de eso es que en algunas personas no se manifiesta aunque lo tengan, por lo que estaremos en el cono de incertidumbre de nuestra propia tormenta.

En Vega Baja hemos sufrido muchas plagas, enfermedades colectivas, pandemias y epidemias. Tuvimos Hasta un cementerio colectivo de coléricos, sin identificaciones ni epitafios en lo que después fue nuestro parque municipal y casual e irónicamente en el área del Cementerio de Ojo de Agua, creado una centuria después del acontecimiento. No somos, pues. distintos a la China ni a la Italia que se han cerrado o la que hemos cerrado con nuestros temores.

Hay cambios de usos, costumbres y actitudes en el ambiente. No sabemos si eso durará un tiempo ni cómo afectará a nuestro futuro individual y colectivo. En el pasado reciente hemos tenido la experiencia de María y los temblores que son experiencias de fenómenos naturales que nos afectan. Pero hay otras vivencia por tener latiendo aceleradamente hacia el camino de la angustia. A pesar de estar acostumbrados a recibir noticias aberrantes de crímenes de todo tipo, nos resistimos a creer que es una sociedad violenta. Tampoco tomamos en serio los asuntos de nuestra naturaleza como la posibilidad de uno o más tsunamis y los cambios en nuestros recursos de agua y tierra. Todo eso es parte de la actualidad que despazan las noticias más recientes del coronavirus,

Hay personas que creen con razón que hay quienes se aprovechan de las circunstancias de enfermedades nuevas para crear medicamentos, vacunas y toda una industria multimillonaria. Eso tiene dos maneras de verse, como necesario o como oportunista. Otros acaparan productos en forma egoísta para inflar los precios o para asegurar que los tendrán cuando los necesiten. La prevención es sabia, pero en las deficiencias y las exageraciones nos perjudicamos todos. No obstante, no debemos ignorar el peligro del virus, aunque conozcamos y nos preocupe esa otra realidad.

La vida es sinónimo de movimiento. Todo evoluciona. Es ley la conversión de la materia en energía. Por lo tanto, todo lo que llamamos males, hasta las epidemias, van a prevalecer y serán continuas, pues es parte de un todo.

Cuando se pasa una enfermedad donde se ha puesto el cuerpo a prueba y se ha sobrevivido, se fortalece la resistencia individual. Los que amamos vivir y compartir en paz con nuestros iguales y el entorno, debemos prepararnos para todos esos procesos y cambios. No importa que el coronavirus ya esté con nosotros, nos aceche o sea también un cuento de camino para vender soluciones. Primero que las bacterias y los viruses está nuestra capacidad mental para no permitir que ni las malas noticias nos afecten.

La política en mi pueblo

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

A partir del próximo miércoles comienza un nuevo año para los que nos regimos por el calendario gregoriano. Un año de los nuestros mide el tiempo en 12 meses, 52 semanas y usualmente 365 días, pero como este es un año para complementar deficiencias en nuestras sumas y restas, tendremos 366 días.

Como sabemos, esto se conoce como año bisiesto. Su origen es romano y un poco complicado para entenderlo. Pero si seguimos el curso de la naturaleza, que es perfecta, no podemos controvertir el orden establecido, porque entonces los minutos tendrían que ser más largos en una dimensión de tiempo inmedible.

En nuestro sistema de derecho político, es tiempo de elegir personas para ocupar cargos públicos de relevancia constitucional y otros estatuidos por ley. Las elecciones se celebrarán el martes 3 de noviembre, coincidiendo con las elecciones presidenciales de Estados Unidos de América.

Mañana lunes será el último día para radicar candidaturas pero no significa que se cierra el ciclo para saber el cuadre total de los que se postulan. De hecho, son precandidatos hasta que se declaren triunfadores si no hay contendores o ganan en una primaria. Después del martes, pueden presentarse reclamaciones administrativas y hasta judiciales para los que sean rechazados, si alguno. Tambien habrá bajas de candidatos que no quieran continuar y hasta sustituciones de candidatos por los que se le llaman de agua o los que se mueran. Eso sí, los próximos seis meses los precandidatos revelarán sus ideas para hacer un Vega Baja y un Puerto Rico mejor. Y hay que escucharlos.

Algunos candidatos descansarán en que por haber estado en la palestra pública por mucho tiempo, los votantes lo conocen y piensan que es mejor uno malo conocido que uno bueno por conocer. Eso es lo que usualmente se le llama «factor reconocimiento». Otros menos conocidos estarán llamando la atención en todo lugar que se pueda y serán simpáticos y atentos como lo han aprendido de los políticos triunfadores.

Los menos estarán mirando el retrato del pasado y el presente y pensando bien el futuro para trabajar de corazón, aunque sea con candidez. Y no se preguntarán el día primero después de haber ganado lo qué van a hacer, como los demás. No van a considerarse privilegiados y encumbrados con los títulos que se les brindan temporeramente ni se va a olvidar de sus ideas cuando no habían compromisos con nadie. A esos, sobre los otros, tendremos que identificar y distinguir, si queremos un Vega Baja y un Puerto Rico mejor.

Los políticos que obtienen cargos públicos en elecciones y nosotros los electores tenemos que saber que por ley, hay fecha de expiración para toda posición. Ya sabemos que después de la experiencia del verano de 2019, esa fecha no tiene que llegar y que si lastimas a tu pueblo, a tus compañeros de posición o a las personas a las que les debes tu financiamiento electoral, te van a reclamar y dejar sin nada y que a lo mejor hasta tengas que enfrentarte a un procedimiento criminal. Es mejor, pues, comenzar con el pie derecho. Hacer las cosas para ganar como se juega en un casino, bajo las reglas.

En Vega Baja, posibles candidatos a alcalde han sido descertificados por su partido. A otros alcaldes desde temprano en el siglo XIX se cuestionó su idoneidad para el cargo y más de un alcalde ha sido destituido. Varios han sido juzgados por corrupción, especialmente en los últimos años y un asambleísta municipal por influencia en un jurado en Bayamón. Dos alcaldes han salido culpables, uno ha cumplido cárcel. Varios senadores y representantes de nuestros distritos representativos han sido señalados también por corrupción y han tenido que abandonar su cargo. Algunos de ellos también han sido convictos.

Otros alcaldes han llegado a la obsolescencia, porque no se retiraron a tiempo y fueron sustituidos con el voto. En nuestra ciudad, hasta el experimento de poder compartido se hizo en 1976, sin consecuencias. Y el de cambio de partido al poder, como castigo en 2004 y 2008, tampoco fue eficaz. Los candidatos del Partido Popular -y no los partidos- son los que tienen los más importantes récords de longevidad política en Vega Baja.

Mi percepción es que en Vega Baja, como en Puerto Rico, la lucha partidista ha pasado a ser de segunda importancia. Lo que está en la mente de la mayoría no es seguir los ideales de un partido político, porque no nos dijeron la verdad ni cumplieron con sus promesas. Por lo tanto, no son confiables.

La ausencia de mítines de masas, locales para los comités políticos permanentes, pobre desempeño de la minoría principal en la Legislatura Municipal, falta de liderato suplementario en el partido principal, ninguna comunicación para los ciudadanos de parte de los partidos en los últimos tres años y la desaparición de colectas públicas, programas radiales y defensas de los «comunicadores», especialmente aquellos intensos, dan la impresión de un gran vacío en lo que conocimos como política tradicional colectiva.

El espacio queda reservado, en primera fila, para los candidatos. El único problema que tienen los insuficientes y dependientes de la colectividad es que la salvación es individual. El requisito es llegar derechitos, sin sombras ni esqueletos en el closet. Después que lleguen, deberán seguir el rastro de promesas que hayan dejado en esta etapa y velar la historia que van forjándose.

Cumplir es una parte fundamental del carácter individual. Tendrán que seguir derechitos y aguzarse, porque los estarán velando.

¿Para qué posición se va a postular Melvin Carrión?

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Yo no estoy metido en política ni me voy a meter. Pero observo.

Melvin Carrión Rivera, del que no tengo nada malo que decir ni repetiré nada malo que hubieran dicho, porque a mi no me lo han dicho, parece que se va a postular para alguna posición.

Lo he visto por muchos años como un ciudadano que ha trabajado en el gobierno y las instituciones sociales y que ha podido escalar al menos una posición importante en el nivel central.

En Vega Baja por muchos años ha estado participando de actividades locales mediante designación o participación voluntaria. Es uno de los pocos políticos -porque sé que es penepé y participa hasta donde puede en su colectividad- que ha estado presente en actividades del Gobierno Municipal aunque las celebren los populares.

Pero está convocando para una actividad proselitista sin decir cuál es su interés personal para una candidatura específica. A estas alturas no debe estar sugiriendo una «revolución» en este pueblo si no va a liderar su agrupación y ser el candidato a alcalde.

Si le preguntamos, de seguro que nos dice. Por lo que conozco de él, no se anda con especulaciones ni con segundas opciones. Olvídense de senadurías o representaciones por acumulación o distrito en la Legislatura. Tampoco está poniendo su nombre para trabajar para otro.

Melvin es un hombre inteligente, como lo es Marcos. Pero ninguno se parece al otro. Ambos tienen una alta moralidad personal y tienen experiencia en asuntos de gobierno. Marcos atacó el gobierno local penepé anterior desde su posición como Portavoz del Partido Popular mientras que Melvin lo sufrió, pero no participó de él.

Melvin es una opción para los penepeístas de Vega Baja porque representa un candidato de frescura y novedad pero no estoy seguro que el pueblo quiera despedir a Marcos. Como todos sabemos, la elección es para conseguir o continuar en el empleo.

De seguro Melvin quiere respetar las fechas de comienzo de radicación de candidaturas en su partido. O quizás no haya aclarado su deseado destino para tener más opciones si no recibe el respaldo el 17 de noviembre.

El vaivén y la falta de transparencia no le conviene. Ese detalle estratégico en nuestro tiempos es leíble por un electorado que sabe mucho a fuerza de haber sido llevado ciegamente al barranco por los políticos predecesores. Cualquier error en su presentación puede hacer que que su revolución se convierta en mero grito.

La devoción a la Vírgen del Rosario en Vega Baja

Entrega de premios a las tallas de la Virgen del Rosario en el templo de la Iglesia Católica Nustra Señora del Rosario con la presencia del Alcalde Marcos Cruz Molina, algunos de los participantes premiados, el Párroco y el Obispo de Arecibo.

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

No sabemos cuándo comenzó la devoción a la Virgen del Rosario dentro del catolicismo vegabajeño. Aunque es esta la patrona de Vega Baja, la devoción es un asunto individual que se sigue en distintas vertientes. Hay otras como por ejemplo las prodigadas a la Virgen del Carmen, la de Rosa de Lima y la Inmaculada Concepción.

Ayer se celebró una breve actividad del concurso de talla de la Vírgen del Rosario, anunciado para las 11:00 de la mañana, pero esta coincidió con la misa de esa hora, por lo que hubo que esperar hasta terminarse los oficios regulares de la parroquia. Nueve participantes, nueve tallas, tres premios y reconocimientos. El sacerdote carismático y excelente que tenemos bendijo a la primera familia compuesta por Marcos Cruz, su esposa y sus tres hijos. Se informó que el Obispo celebraría sus bodas de oro como sacerdote en enero próximo y que para nuestra ciudad es importante participar porque su primer año lo pasó en Vega Baja.

La devoción a la virgen o la religión que ostentemos no nos define como vegabajeños, porque otros pertenecen a otras religiones o creencias espirituales. Ser vegabajeño es el todo, ser religioso es una parte de la personalidad de todos. Pero es precisamente el 7 de octubre, basado en nuestro comienzo como pueblo y la relación con la religión oficial de entonces, que se estableció hace muchos años el «Dia del Vegabajeño» por la Legislatura Municipal y el Alcalde.

Escogimos al entonces legislador de minoría, Marcos Cruz Molina, para que fuera el autor de la pieza legislativa, la que fue aprobada por unanimidad. Lamentablemente, este día no se celebra.

Pocos se acuerdan de ese hecho histórico y del día que se constituyó. Tal parece que las ahora llamadas Fiestas Tradicionales, cuyo nombre sustituye a las Fiestas Patronales, Fiestas Populares y Fiestas de Pueblo, tiene otro propósito que reafirmar nuestra idiosincrasia local aunque coincidan ambas efemérides.

El Dr. Carlos Ayes Suárez cuenta con evidencia histórica de que una dama vegabajeña en el siglo XVIII comenzó la tradición que luego fue reconocida cuando se fundó el pueblo, no en 1776 como usualmente hemos establecido, sino en 1779. Lo importante no es el año, sino el hecho de que ya existía nuestro poblado con identificación propia. Y la devoción establecida sigue siendo parte de algunos. En la Escuela de la Historia Vegabajeña, seguimos buscando esas verdades.

Mejorar actitudes para mejorar nuestra historia vegabajeña

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

La vida es un proceso que va dejando unas huellas. Esas huellas se llaman historia, pero sólo existen cuando se cuentan. Y para contarlas hay que recopilarlas con cuidado y analizarlas sin apasionamientos, excepto el que motiva escribir una historia verdadera.

A falta de obras sobre historia vegabajeña bien documentadas, a veces dependemos de lo que ya se ha dicho o presentado, aunque no sea una verdad absoluta o siquiera una verdad. Carlos Ayes nos previno de caer en ese error en su escrito sobre el libro de Wilhelm Hernández, Desde sus techos de tejamaní y de nubes.

Antes se elogiaban los escritos sobre historia de Vega Baja por el solo hecho de publicarlos, que siempre ha sido un reto, porque llenaban un vacío.

Hay muchos mitos sobre cómo escribir, algunos de los cuales trata en uno de sus ensayos el fenecido historiador Fernando Picó, en un libro recién publicado. Se habla incluso de escuelas formativas. En la historiografía puertorriqueña se reconoce un ciclo donde la historia que se contaba era la oficial que respaldaba la gestión gubernamental, en la que los historiadores que querían participar de la producción en masa de libros y revistas, debían ponerse al servicio del gobierno y de los postulados que sostenían al Estado Libre Asociado y la grandeza del modernismo y respeto de derechos que se habían creado por el Partido Popular. Los estudiantes de esa época fuimos recipientes de ese enfoque.

Una Secretaria de Estado de otro gobierno de ideología distinta nos quiso hacer creer que los puertorriqueños invitamos a los americanos a invadirnos. Los escritores independentistas, por su parte, de hecho los más prolijos, maldicen a unos y otros y crean su propia versión heroica de los que nunca tuvieron el poder de convencimiento a las masas y donde algunos optaron por otros medios. En algunas ocasiones, tienen razones que nos sirven a todos, pero en todo caso, la historia oficial lamentablemente es definida por el gobierno triunfador.

Hace dos décadas un grupo de historiadores nos reuníamos en un salón que nos había cedido la Legislatura Municipal donde compartíamos el conocimiento, las fuentes y la interpretación de la historia vegabajeña. Hoy día esas sesiones se dan bajo la Escuela de la Historia Vegabajeña de una manera limitada pero con una agenda ambiciosa hacia el futuro.

De alguna manera todos tenemos responsabilidad de la buena historia y de la historia equivocada. Afortunadamente hay muchas personas buenas trabajando constantemente desde abajo en historias de los barrios y sectores como Mily Navedo con el Alto de Cuba, Herminio Marrero con el Ojo de Agua, Luis Mejías con Ceiba Sabana y otros conscientes de que la historia de la unidad que es el Municipio de Vega Baja es la suma de todos los demás componentes como lugares, sectores y barrios. Otros buenos vegabajeños, con sus propias habilidades, como los fotohistoriadores, (Ricardo Salvá, Tony Muñiz y Luigi, Edgardo Pabón ) estan haciendo un buen inventario de imágenes, tan importantes en todo recuento.

Fuera de Vega Baja, José Luis Colón González no se ha olvidado a pesar de la distancia. En octubre dará a la luz su segunda edición de Caribe China, una industria local que benefició la economía y aun nos da un gran orgullo por la labor que ahí realizaron nuestros compueblanos. Mientras, sigue haciendo extraordinarias y serias contribuciones a la historia de Puerto Rico.

Carlos M. Ayes Suárez, al igual que José Luis, tiene un doctorado en historia y también ha puesto su interés en nuestra historia local. Su tesis es un trabajo importante por sus fuentes anteriormente desconocidas, por su aclaración y nuevas ideas sobre nuestra prehistoria e historia.

Mi temor es que las historias que estamos haciendo son incompletas al saque. Lo he señalado antes y se me ha demonizado, pero nadie tiene el monopolio de la verdad ni el manejo de todo el conocimiento de un tema. Conozco que varias instancias donde estando disponible fuentes para un estudio se han negado a historiadores, lo que limita, a mi entender, de una manera criminal, lo que supone ser documentación pública asequible. En este momento, los nombres de los acaparadores y obstruccionistas de la historia no son importantes. Es mejor, para todos, recurrir a la persuasión y cooperación y lograr un mejor ambiente entre investigadores.

Agrupar a los que nos interesa la historia completa y verdadera nos alejará de las historias de escritorio y nos proporcionará mejores herramientas para lograr nuestros escritos. El intercambio es bueno para el historiador y para la historia.

Para llegar a la verdad y «armar la historia» necesitamos recoger los fragmentos dispersos que la componen. En la soledad, solo podremos recurrir a la nostalgia y a la simpatía. Necesitamos adentrarnos en la caverna de Platón y usar la luz del mejor entendimiento para poder iluminar la oscuridad en que aun yace parte de la historia vegabajeña, pero tenemos que comenzar por la actitud de los historiadores.

Historia Vegabajeña|Habrá buenas noticias para nuestro pueblo…

 

Thomas Jimmy Rosario Martinez por Rudy Rivera

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

En los últimos tiempos he dejado de publicar mis escritos por varias razones. Aunque no he dejado de investigar y repasar la historia de nuestra ciudad, promover en los nuevos pinos el entusiasmo por nuestro pueblo y atender personas que de tiempo en tiempo se acercan solicitando alguna orientación, estoy consciente de mi edad y la de mi padre y aunque ambos nos sentimos bien de salud, en esta etapa de nuestras vidas, hay otros proyectos que hemos decidido priorizar.

Prácticamente hemos suspendido todas nuestras investigaciones fuera de nuestros archivos porque creemos que organizar  y poner a disposición de nuestros compueblanos la mayor cantidad de fuentes primarias, secundarias e imágenes es el mejor camino para los investigadores del mañana. Es una tarea abrumadora y tediosa por el volumen de documentos con el que estamos trabajando. Pero creemos que en el tiempo que nos queda de vida podemos manejarlo de una forma útil para que otros puedan continuar esta constante en nuestras vidas.

Frecuentemente me reúno con mi amigo Carlos Ayes Suárez, actual Presidente de la Escuela de la Historia Vegabajeña. El tiene una agenda cargada de actividades para nuestro pueblo para llevar la historia a un nivel más alto de lo que ha tenido hasta el momento. Yo me siento obligado a apoyarlo, porque es un honor y un placer. No siempre estamos de acuerdo aunque siempre caminamos juntos en la misma dirección. Y lo hemos hecho por cuatro décadas. Rreconozco su talento y su capacidad para crear. Es, a mi juicio, la persona más preparada y de mayor experiencia en el campo de la historia de Vega Baja. Pero mejor que todo eso, tiene unas intenciones muy nobles al querer también legar el trabajo de su vida que con mucho celo ha reservado para esta oportunidad.

El Gobierno Municipal nos está apoyando. Los compañeros de la Escuela también. En las próximas semanas habrá buenas noticias para Vega Baja.

El cénit de la excelencia

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Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Fotos por Jose Luis Maldonado Quirindongo (Luigi)

Anoche fui a ver la última función de las obras teatrales El Pleito de las Calaveras y Pluft, el Fantasmita en el Teatro América. Ese recinto, que a pesar de su limitada capacidad física, poco personal y objeto de escalamientos, vandalismo y fenómenos meteorológicos, cada vez sigue añadiendo elementos.

La primera de las dos obras presentadas por el grupo teatral de Vega Baja tuvo un elemento integrador. De la Escuela de Bellas Artes de Vega Baja, participó, como parte del espectáculo, un grupo de estudiantes de música y el Coro. El resultado fue precioso. Vimos un joven director musical formar parte de la primera obra como todo un actor experimentado, participando como un serio comediante en completa complicidad con sus músicos.

En un momento había más de veinte actores y músicos en escena, bien coordinados, ataviados y maquillados en forma creíble para la obra específicamente dedicada al tema del bien y el mal en el ambiente de la costumbre mexicana de honrar a sus muertos. De hecho, por eso se colocó la obra en los días de los Santos y el de los Muertos,  los que se celebran el primero y dos de noviembre de cada año.  Los demás elementos, como las luces y el sonido, estaban muy bien administrados por los técnicos. Sólo faltó un programa escrito sobre la producción, sinopsis y actores.

La de anoche fue una producción importante para la historia vegabajeña, que marca un nuevo concepto no acostumbrado.  Se acerca, aunque en forma microcósmica, a la manera de hacer teatro musical (sin ser esta en esencia una obra musical), como las grandes obras en Broadway o en el Centro de Bellas Artes de San Juan, con músicos en vivo, coros y actuación. Un espectáculo completo permite que el aficionismo teatral tenga una educación sin limitaciones y una excelente presentación para el disfrute de la audiencia.

Hay muchos factores en esta ecuación.  Pero tengo que resaltar, entre tantos que habremos de conocer eventualmente, la presencia del director de todo, David Muñoz. Es el hombre de las conexiones  con el mundo del espectáculo y la literatura teatral, de las ideas coherentes y de un alto sentido de perfección. La otra persona que debemos acreditar es quien lo ha respaldado constantemente, el alcalde Marcos Cruz Molina, que no es un elemento de lejos sino de una presencia constante y física con su esposa y sus familias, que también apoyan todas las puestas en escena.

Sé que hay otros pueblos que quieren tener la presencia dinámica de David para igual hacer maravillas con las artes. Ese respaldo que le ha dado el alcalde por estos años sigue dando frutos en tiempos de carencia de todo.  Por eso, nuestro pueblo suena más allá de los confines. El resultado es que somos afortunados por esta mezcla de educación y entretenimiento.

Perdón para Edgar Santana

EDGAR SANTANA 12 31 2017 2 (2)

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

A principios de esta década un jurado debidamente constituido encontró culpable de 18 delitos de corrupción al alcalde de Vega Baja, Edgar Santana Rivera. Inmediatamente fue encarcelado y hasta el día de hoy, solo lo hemos visto en fotografías. Aunque su pena fue reducida a confinamiento en su hogar, para propósitos reales, continúa prisionero del estado.

No voy a repetir lo que otros y yo hayamos dicho por muchos años. Solo voy a iniciar, de buena fe, lo que yo creo que debe ocurrir en un futuro cercano.

He sabido que su familia ha iniciado un proceso para solicitar otro indulto al Gobernador Ricardo Rosselló Nevárez. Preguntado en la oficina del Diario Vegabajeño de Puerto Rico, el entonces candidato nos dijo en 2016 que él dejaría que las  autoridades judiciales tomaran el curso a seguir con Edgar Santana. Entonces, el pasado gobernador Alejandro García Padilla le concedió un indulto condicionado que lo mantuvo encerrado un tiempo adicional antes de permitirle el cumplimiento remanente de su sentencia en restricción doméstica.

Las penas criminales tienen el propósito de que el que comete un delito reflexione sobre el mismo y que la sociedad pueda descansar tranquila de que el delincuente no atente nuevamente en similares circunstancias y perjudique las mismas u otras personas. Pero las sentencias no son para toda la vida, salvo casos excepcionales de depravación moral. Es parte del procedimiento de rehabilitación que la persona sane y se reintegre a la sociedad.

Edgar Santana forjó su propio destino, de eso no nos cabe duda. Tuvo malas asociaciones y permitió que se hicieran cosas malas. Por su contumacia, fue encontrado responsable y castigado. Siempre he estimado que severamente, pero sus llamados amigos empeoraron su entorno ambiental. Recordamos en ese menester  a Piñeiro, también convicto sacando su culum non pillare, como decía Peña Clós, a tiempo para no ser encarcelado; a San Miguel, ya fallecido; en su aspecto cercano, a Thomas Rivera Shatz, quien trató de descarrilar la investigación y a sus abogados, que le vendieron sueños imposibles. No quiero decir que Santana es una víctima, pero algunos piensan que por una aparente incapacidad mental, nunca vio venir al camión que lo aplastó.

Ya pronto entramos en otra década y es tiempo de liquidar cuentas. El mal que se hizo, otro lo ha remediado con sacrificios y ha recibido el reconocimiento público mediante los votos. En esa tarea Marcos Cruz Molina ha sido lo responsable y diligente con el librito de la sana administración y no como los amigos dicen que debe hacerse con la propiedad ajena del pueblo.

El gobernador debe concederle otro indulto a Edgar Santana Rivera. Por lo que me han dicho amigos en común, ha habido un acto de contrición de su parte. Además, hay dos hijos huérfanos inocentes literalmente desde 2011 que han triunfado a pesar de su ausencia y la adversidad que también son nuestros compueblanos. Hace falta que el pueda caminar libremente y que se una a la fuerza trabajadora de nuestro país. No hay razón para la restricción domiciliaria, él ya no puede ser considerado una amenaza.

Los vegabajeños también tenemos que sanar de esa convicción y castigo. Arrastramos  la verguenza pública que nos llevó esa administración de situaciones irrepetibles, pero el dolor siempre tiene un comienzo y un final. Hay que cauterizar la herida y empezar una nueva relación de todos nosotros con Edgar Santana Rivera y de él con nosotros.  En esta nuevo escenario del perdón funcional para su causa personal y el de nosotros como pueblo, ganaremos todos.

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