Morar con Dios

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Tengo la impresión de que la mayor parte de los vegabajeños sabemos que somos seres materiales y espirituales a la misma vez. Y aunque no tenemos un medidor, por nuestro conocimiento, podemos oscilar entre ser más una cosa que otra. Lo mejor para todos es buscar la armonía permanente para cumplir nuestra función dual.

Algunos piensan que mientras más religiosos, más espirituales. Yo tengo reparo a esa idea porque la religiosidad implica aceptar muchas de las cosas que son dogmas y de obligatorio cumplimiento para el fiel en las instituciones religiosas. En muchas instancias, algunas iglesias se convierten en organizaciones sociales con programas preparados de antemano y de acuerdo al estado de ánimo y hasta imaginación del dirigente, que puede ser cónsono con lo que los cánones de esa secta pero no necesariamente con la libertad que debe tener el ser humano para desarrollar su espiritualidad individual y convertirla en algo útil para él y los demás.

Mi propósito no es criticar las iglesias. Ellas hacen una labor necesaria para estabilizar nuestra sociedad. Mi enfoque es que cada uno de nosotros pueda desarrollar los dones del alma y del espíritu para que podamos ser libres de la mejor manera en nuestro interior y tener una mejor comunicación y participación con los demás seres humanos. Estas instituciones se ciñen en lo que creen y crean una burbuja de que son los correctos en busca de perfección. Cuando se aíslan, dejan de servir al resto de la humanidad. Pero por voluntad humana, aun dentro de una institución religiosa, se puede encontrar la armonía espiritual y aprovechar el ánimo de la congregación.

Dios no es un asunto para posponerlo y menos olvidarlo. El Dios de mi corazón no es vengativo ni castigador sino una fuente de amor que hace posible cosas buenas y nos llena nuestra vida de luz, paz y armonía. Solo tenemos que convencernos de que la responsabilidad espiritual es nuestra, no de doctrinas que nos alejan o controlan y que para nuestra percepción, nos separen del disfrute de Su presencia. Eso será imposible, nunca olvidemos que por su omnipresencia siempre reside con nosotros.

Genalogías Vegabajeñas: Isabelino (Pucho) Marzán

El vegabajeño Isabelino (Pucho) Marzán nació el 11 de mayo de 1903 en Vega Baja, Puerto Rico, hijo de Juan Marzán Cancel y Valentina Carrera Sostre y falleció en agosto de 1968 en Cataño, Puerto Rico.

Se casó el 9 de octubre de 1927 con Asunción Cruz Reyes, con quien tuvo cuatro hijas: Alicia, Iris, Gladys y Luz.

Se destacó en el obrerismo y la política puertorriqueña, llegando a ser legislador estatal.

Su padre Juan Marzán Cancel nació el 20 de enero de 1878 y falleció de tuberculosis pulmonar a los 54 años el 23 de febrero de 1932. Hasta 1929 tuvo una tienda de provisiones por 20 años y residía en la calle Manuel Padilla Dávila de Vega Baja. Su padre era Isabel Marzán y su madre Reyes Cancel.

Fuente: Ancestry

Aniversario de la adopción de la bandera de Puerto Rico por Lcdo. Alejandro Torres Rivera (2017)

bandera

Comparto con ustedes, en ocasión del  próximo 124 aniversario de nuestra bandera, un escrito publicado hace dos años en ocasión de la oficialización de la bandera de Puerto Rico por la Sección Puerto Rico del Partido Revolucionario Cubano el 22 de diciembre de 1895.

Saludo a nuestro pabellón nacional en ocasión del 122 aniversario

de su oficialización por parte de la Sección Puerto Rico

del Partido Revolucionario Cubano el 22 de diciembre de 1895

¨Muy pocos pueblos han clamado tanto por su bandera, durante este siglo, como Puerto Rico… Muy pocos pueblos han luchado y han sufrido las consecuencias de su lucha cruenta, durante este siglo, por el reconocimiento de su bandera, como Puerto Rico. A muy pocos pueblos se les ha motejado y vejado en el exterior durante este siglo por la prohibición oficial de enarbolar su bandera tanto como a Puerto Rico…

Muy pocos la esgrimen con tanta fruición y la exponen en gorras o boinas, camisetas, instrumentos musicales y toda suerte de objetos, artefactos y artesanías como los puertorriqueños. Es que la lucha cruenta por hacerla prevalecer la hemos librado–a diferencia de otros países–durante este siglo.¨ José Enrique Ayoroa Santaliz / Contracanto al Olvido: Patriotas (2009)

I. Introducción

En el año escolar 1969-1970 me correspondió el honor de fundar en la Escuela Superior de Vega Baja (todavía ese era el nombre que hoy lleva la Escuela Superior Lino Padrón Rivera) el capítulo de la Juventud Independentista Estudiantil (JIE). Yo era apenas un joven de 16 a 17 años que se había integrado al Partido Independentista Puertorriqueño durante la campaña electoral de las elecciones de 1968. Recuerdo que en Manatí existía un capítulo similar al nuestro, con la única diferencia que allá, el nombre que llevaba la organización juvenil del PIP era Juventud Estudiantil Independentista, es decir JEI.

Nuestros compañeros manatieños al igual que nosotros publicaban un boletín. El de Manatí se titulaba La JEI Informa, mientras que el nuestro se titulaba El Estudiantado Informa. El boletín de la JEI, impreso en papel amarillo con letras negras, nos fue entregado por el profesor manatieño y doctor en historia, Ángel Luis Vázquez. Entonces el profesor Vázquez se desempeñaba como organizador del PIP en el Área. Para algunos de nosotros, este boletín de la JEI constituyó el primer contacto con un poema dedicado a la bandera puertorriqueña. Yo, que hasta entonces sólo había memorizado el poema de Francisco Manrique Cabrera titulado Güiro, contenido en la Antología del libro de Español 11 de la clase de la profesora Sara Cecilia (Saci) Otero Joy, decidí aprenderlo de memoria la misma noche en que llegó a mis manos el boletín manatieño.

El poema, escrito por José Yumet Méndez titulado Sola, dibuja el encuentro de su autor con las astas que sobre las fortalezas de El Morro y el San Cristóbal se levantan en el Viejo San Juan. En sus versos el poeta se sorprende al creer ver flotando nuestra bandera nacional sola, sin otra bandera a su lado que le hiciera sombra. Yumet Méndez termina su poema indicando: ¨Que yo la quiero ver en esas torres/ y donde quiera que la Patria asoma/ pero ha de ser cual la soñó mi mente/ tendida en el espacio, pero sola¨.

¡Qué poco, sin embargo, se nos enseña en la escuela o en nuestro hogar sobre nuestra bandera nacional y su origen!

Nos dice el Lcdo. José Enrique Ayoroa Santaliz en su libro Contracanto al Olvido: Patriotas (2009) en su ensayo dedicado a nuestra bandera lo siguiente:

¨Al igual que con tantos otros eventos de nuestra historia, hay versiones controvertibles o conflictivas, hay diversas teorías, sobre el origen de nuestra bandera y su creador. Se le atribuye indistintamente a Juan De Matta Terreforte, a Don Manuel Besosa, a don Francisco Gonzalo (Pachín) Marín Shaw y a don Antonio Vélez Alvarado. Cada uno de ellos tiene sus merecimientos y su reconocimiento en nuestra historia¨.[1]

Más allá del debate sobre el origen de nuestro pabellón nacional, es bueno señalar que la que hoy conocemos no ha sido la única bandera que históricamente nos ha representado.

II. Las primeras banderas:

Los puertorriqueños solemos mencionar, al referirnos a las banderas de Puerto Rico, a la bandera del Grito de Lares y la bandera que hoy conocemos y nos referimos a ella como la ¨bonita bandera¨, aquella que el trovador Flor Morales Ramos (Ramito), describe en su cantar diciendo ¨azul, blanca y colorada y en el medio tiene una estrella¨. Ambas responden al reclamo y a la lucha de nuestro pueblo por su libertad e independencia. Sin embargo, no son las únicas.

En un discurso pronunciado por Juan Antonio Corretjer Montes en la ciudad de Nueva York el día 2 de junio de 1978, el patriota cialeño señaló que la primera bandera de la independencia de Puerto Rico nos era desconocida. ¨No sabemos cuál fue su diseño, no sabemos cuáles fueron sus colores¨. Nos dice Don Juan que su referencia nos llega a través del Capitán Fletcher Pratt de la Marina de Guerra de Estados Unidos en su libro The History of the Navy of the United States. La historia se relaciona con las operaciones navales llevadas a cabo el 2 de marzo de 1825 contra Roberto Cofresí, quien Corretjer Montes indica, comprometido con la causa de la independencia de Puerto Rico, navegaba con una patente de corso emitida por el gobierno venezolano atacando las naves españolas.

Procurando su captura, Cofresí fue perseguido por un buque de la armada estadounidense, el USS Grampus, bajo el mando del oficial naval John D. Sloat y dos buques de la armada española, el San José y Las Ánimas. En su bitácora, Sloat anotó, que divisando el buque de Cofresí, el cual navegaba bajo la bandera de Puerto Rico, fue en su búsqueda.Abriendo fuego contra El Mosquito, logró hundir la nave obligando a Cofresí a nadar hacia la costa donde fue capturado por tropas españolas que observaban el enfrentamiento naval. En su discurso Corretjer indica:

¨Aquel histórico día en que la nave de Roberto Cofresí fue hundida a cañonazo, iba al fondo del mar de las Antillas la primera bandera de la independencia de Puerto Rico¨.

La bandera de Lares, por su parte, fue ideada por el Padre de la Patria, Ramón Emeterio Betances. Tenía como propósito inspirar la revolución puertorriqueña que se venía organizando desde el 6 de enero de 1868, cuando se constituye en Santo Domingo el Comité Revolucionario de Puerto Rico. Nos indica Don Germán Delgado Pasapera en su libro Puerto Rico, sus luchas emancipadoras (1984), que habiéndose aprobado su Constitución el 10 de enero de 1868, en su Artículo 2 se consignó que el propósito principal del movimiento tenía por objetivo ¨la independencia de Puerto Rico, bajo la forma democrática republicana¨.

De acuerdo con el historiador vegalteño Ovidio Dávila Dávila, la bandera diseñada por el Padre de la Patria, ¨era la misma diseñada para la República Dominicana por Juan Pablo Duarte en 1844, a la cual se le incorporó una estrella blanca de cinco puntas en el rectángulo superior izquierdo¨. Aclara el historiador, que contrario a la bandera dominicana actual, ¨la bandera de Duarte no tenía rectángulos azules y rojos alternados¨, como es la bandera de la República Dominicana que conocemos.

Existe información a los efectos de que del diseño preparado por Betances, se cosieron varias banderas, las cuales se distribuyeron y guardaron por algunas de las juntas conspirativas que participaron del Grito de Lares el 23 de septiembre de 1868. La que se conserva, sin embargo, es aquella que cosió Mariana Bracetti, conocida como ¨Brazo de Oro¨, en alusión al hilo dorado con el cual cosió la bandera. Esta bandera, sin embargo, nunca estuvo desplegada al aire durante el Grito de Lares.

En Lares, sin embargo, se documenta la presencia de al menos dos banderas adicionales. Sobre el particular nos dice Delgado Pasapera:

¨Ya repartidos los mandos, se procedió a la formación militar situándose en la vanguardia la caballería comandada por Pablo Rivera. Detrás se colocaron Rojas—en referencia a Manuel Rojas, jefe de los insurrectos en Lares– con una bandera roja[2] y Clemente Millán con un gallardete blanco con la inscripción de ¡Muerte o Libertad! ¡Viva Puerto Rico Libre! ¡Año 1868!, que había escrito en él Manuel Cebollero. En tercer lugar formó la infantería¨.

Cuál, si alguno, pudieran ser otros distintivos de esa bandera roja no lo sabemos. Afortunadamente, como indicamos, de las banderas diseñadas por Betances preparadas en ocasión del levantamiento insurreccional, se conserva el original, cosida por Mariana Bracetti con la ayuda de Obdulia de Rojas, esposa de Manuel Rojas.

En conjunto con los planes revolucionarios que llevan al Grito de Lares, el 10 de octubre de 1868 se efectúa en Cuba el Grito de Yara. Inspirado por Carlos Manuel de Céspedes, al igual que para el Grito de Lares, se adoptó una bandera revolucionaria. La bandera del Grito de Yara tenía también, como la de Lares, los colores del pabellón francés, inspirado durante la revolución de 1789, rojo, blanco y azul. Para los revolucionarios cubanos y puertorriqueños, estos colores también representaban los valores republicanos y anti monárquicos. La bandera inspiradora del Grito de Yara, como sucedió con la del Grito de Lares, no serían las banderas que inspirarían otros esfuerzos independentistas durante el siglo XIX.

Luego de los sucesos del Grito de Lares[3] la bandera del creada por Betances permaneció vigente solo en el recuerdo de aquellos luchadores que participaron en la conspiración y aquellos otros, que desde la emigración o el destierro, persistían en la lucha por la independencia de Puerto Rico.

III. Antecedentes al surgimiento de la bandera de Puerto Rico

Nos dice el historiador puertorriqueño Luis Armando Cordero Morales en su ensayo titulado Sobre el linaje masónico de las banderas de Cuba y Puerto Rico (2012), que fue el General Narciso López, militar de origen venezolano, quien en los primeros días de junio de 1849, en una casa de huéspedes en la ciudad de Nueva York, hizo el diseño de la actual bandera cubana. Para entonces López formaba parte de la ¨Junta Promovedora de los Intereses Políticos de Cuba¨, cuyo objetivo era la independencia de la hermana Antilla. Señalando su condición de masón, la bandera diseñada por López, adopta un triángulo equilátero, ¨símbolo de la masonería escocesa¨. Indica el autor que en la reunión surgió el debate sobre qué contendría en el centro el triángulo. Algunos masones favorecían que estuviera ¨el ojo de la Providencia¨, símbolo también importante en la masonería. Sin embargo, fue López quien propuso que en su lugar se colocara una estrella de cinco puntas alegando que:

¨…en el centro del triángulo solo correspondía poner la Estrella de Cuba levantándose sobre campo de sangre para presidir la lucha y alumbrar el camino trabajoso y obscuro de la libertad y la independencia de la patria aherrojada¨.

Dice el autor que la referencia a la estrella era también cónsona con aquella que inmortalizó el padre de la lírica cubana y también masón, José María Heredia, en sus versos La Estrella de Cuba.

Esta bandera acompañó a López en la expedición que dirigió desembarcando en las costas de Cárdenas, provincia de Matanzas. Allí, junto a un grupo de 600 hombres, intentó iniciar la lucha para independizar a Cuba, aunque sus fines posteriores eran procurar su anexión a los estados de la Confederación del Sur de Estados Unidos.

Señala Cordero Morales que el 11 de abril de 1869, estando ya en progreso la Guerra de los 10 Años (o la ¨Guerra Larga¨ como también le llaman los cubanos), se reunió en Guáimaro la ¨Primera Asamblea Constituyente del Gobierno en Armas de Cuba¨. Allí surgió el debate entre cuál de las dos banderas, la del Grito de Yara y la diseñada por López, sería adoptada. Se resolvió la discusión apoyando que fuera la diseñada por López por ser éste ¨quien había dado el primer paso por la libertad de Cuba¨.

Cuando se organiza por José Martí el Partido Revolucionario Cubano en 1892, la bandera diseñada por López ya era para los cubanos residentes en Cuba y aquellos en el extranjero, la enseña representativa de la lucha por la independencia de Cuba. Para entonces, particularmente en Nueva York, los independentistas cubanos y puertorriqueños coincidían en sus propósitos emancipadores para las Antillas. Los textos de Betances y Hostos, así como los de Martí, claramente atestan la perspectiva Antillana de nuestros patriotas al concebir la Antillas Unidas como proyecto conjunto de liberación frente al imperialismo español, siguiendo así la perspectiva trazada por Bolívar para América Latina. Tanto Hostos, como Betances y Martí escribieron a favor de la Confederación Antillana. En el proyecto emancipador cubano, la independencia de Puerto Rico estaba presente; en el proyecto emancipador puertorriqueño, la independencia de Cuba era un paso esencial para avanzar hacia la independencia de Puerto Rico.

IV. El origen de la bandera de la independencia puertorriqueña

Hacia 1880 Ramón Vélez Alvarado,[4] hermano mayor de Antonio Vélez Alvarado, emigra hacia la ciudad de Nueva York. Allí ocupa una alta posición administrativa en una empresa de productos químicos. Ya para octubre de 1887 encontramos a su hermano Antonio, que también había emigrado por razones políticas, participando de actividades relacionadas con el Grito de Yara en el Masonic Temple de la Calle 23 de Nueva York donde José Martí pronuncia un discurso. Allí entablan una relación de amistad.

En la imprenta donde se producía la propaganda de la Emulsión Scott, producida en la empresa para la cual trabajaba Ramón, Antonio comienza junto al dueño de la propiedad, a editar dos revistas, Revista Popular y Gaceta del Pueblo; la primera sobre ¨temas sociales, literarios, artísticos y científicos; la segunda ¨de naturaleza social y política, orientada a apoyar las causas popularistas y la lucha por la emancipación de Cuba y Puerto Rico¨. Fue en ella donde Martí publica su primera edición de Versos Sencillos.

Con el tiempo, indica Dávila Dávila, Antonio pudo adquirir su propia imprenta. Es en ella donde en 1891 encontramos trabajando a Francisco Gonzalo (Pachín) Marín Shaw, otra de las personas a las cuales se les vincula con el diseño de la bandera de Puerto Rico.

El Partido Revolucionario Cubano se funda el 5 de enero de 1892. En el Artículo 1 de las Bases del Partido Revolucionario Cubano Martí dejó consignado que el mismo ¨se constituye para lograr, con los esfuerzos de todos los hombres de buena voluntad, la independencia de Cuba y fomentar y auxiliar la de Puerto Rico¨.

Para aglutinar los esfuerzos de los puertorriqueños independentistas en la ciudad de Nueva York, al igual que ocurría con los cubanos, se organizaban clubes. Así surgió el Club Borinquen el 28 de febrero de 1892, donde nos dice Delgado Pasapera, asistieron cerca de 200 puertorriqueños residentes en Nueva York¨/ En él fue electo presidente Sotero Figueroa y Don Antonio Vélez Alvarado, vicepresidente. La bandera de Puerto Rico utilizada por los patriotas puertorriqueños aún era la bandera del Grito de Lares.

Señala Delgado Pasapera en su libro lo siguiente:

¨En medio del fervor que en los emigrados cubanos y puertorriqueños iban desarrollando el verbo, los escritos y el talento organizativo de Martí, los actos se multiplicaban y el número de clubs iba en aumento. Los nombres de algunos son reveladores del espíritu de lucha que se gestaba y de la unidad de los elementos independentistas cubanos y puertorriqueños: Las Dos Antillas, Cuba y Borinquen, Lares y Yara, y Guarionex y Hatuey. En Nueva York, Boston, Cayo Hueso, Filadelfia, y Puerto Príncipe, cubanos y puertorriqueños trabajaban juntos¨.

Indica por su parte, Ovidio Dávila Dávila en su ensayo en torno a la bandera de Puerto Ricoque Antonio Vélez Alvarado narra que un ¨11 de junio, a principios de los años 1890,[5] mientras él se encontraba trabajando en su habitación sintió la necesidad de fijar su mirada, a modo de reposar la vista, en la bandera cubana que colgaba de la pared de su cuarto en Nueva York. Al cambiar la vista vio que, como consecuencia de un ´raro daltonismo´, en su mente se invirtieron los colores de la bandera cubana: el rojo en azul y el azul en rojo. Ahí mismo le surgió la idea de que esa percepción de los colores invertidos podría ser utilizada como bandera de Puerto Rico. Inmediatamente hizo el diseño y se lo mostró a sus compañeros de lucha, a quienes agradó¨.

Por su parte, el Lcdo. José Enrique Ayoroa Santaliz, en su libro citado, relata la versión que nos deja José Enamorado Cuesta de este momento, según le fuera narrado a éste por Don Antonio:

¨Un día –el 11 de junio de 1891, precisamente como a las 3 de la tarde, estaba yo sentado en mi escritorio. En la pared, frente a mi, había una pequeña bandera cubana y, levantando la vista, me fije en los colores y especialmente en el triángulo, el que sin saber cómo, se me antojó que era azul en vez de rojo.

Poseído de súbita idea salí y fui a la botica de Don Domingo Peraza, farmacéutico puertorriqueño, y compré allí varios pliegos de papel de seda de los tres colores y volviendo a mi oficina, hice el diseño de la actual bandera puertorriqueña, con su triángulo azul.

Pensé que, si cubanos y portorriqueños íbamos a pelear juntos como hermanos, nada más justo que las bandera fueran también hermanas, con solo una ligera inversión de colores¨.

Don Antonio, indica Dávila Dávila, ¨entusiasmado con la idea de la bandera para Puerto Rico¨, más adelante invitó a José Martí a una velada en su casa donde estaban presentes otros amigos de la independencia de ambos pueblos, entre ellos Francisco Gonzalo (Pachín) Marín Shaw. Fue luego de la cena, que Don Antonio presentó a Martí el diseño de la bandera, el cual había sido cosido en seda para su presentación al patriota cubano.

En la edición del periódico Patria del 2 al 9 de julio de 1892, bajo el título de Retorno a Cuba: en casa¨, nos dice Martí:

¨Ayer, hace unos cuantos días, nos daba de comer, bajo los dos pabellones, Antonio Vélez Alvarado…¨

Existe también una foto tomada el 10 de octubre de 1892 en la que Martí aparece presidiendo el Cuerpo del Consejo de Kingston, Jamaica, en plenos preparativos para la guerra de independencia de Cuba. En ella se observan desplegados ambos pabellones, a su derecha el de Cuba y a su izquierda el de Puerto Rico. Para ello Dávila Dávila hace un análisis de cómo quedaban configurados los colores en las fotografías de la época, destacando que la bandera a su derecha tiene ¨franjas oscuras, casi negras; mientras que la bandera a su izquierda tiene unas franjas bien claras, lo que permite muy bien interpretarse fotográficamente, de que una tiene franjas azules y las otras rojas¨.

El Grito de Baire en Cuba ocurre el 24 de febrero de 1895. Indica Delgado Pasapera que el ¨inicio de las operaciones bélicas en Cuba conmovió a los exiliados puertorriqueños y el 10 de marzo salió a la calle en Nueva York el primer número de Puerto Rico, semanario de propaganda independentista, que dirigía Benito A. Monge y auspiciaba el Club Borinquen y cuya circulación fue prohibida en la Isla, lo que indica las aprensiones que producía en el ánimo de los gobernantes coloniales la idea de la independencia¨.

La referencia a Francisco Gonzalo (Pachín) Marín Shaw como la persona que concibió la bandera de Puerto Rico, surge de una carta que él redacta, ya camino a integrarse como combatiente en la guerra de independencia de Cuba donde había fallecido su hermano Wenceslao. En la carta indica que estando próximo a partir, concibió en colores invertidos la bandera de Cuba como aquella que debía ser la bandera de Puerto Rico. Este dato, como veremos más adelante, lo afirma también Juan de Matta Terreforte, quien participó del Grito de Lares en 1868, y es la persona que presenta la bandera en la actividad efectuada en Chimney Corner Hall el 22 de diciembre de 1895.

El dato en referencia a Francisco Gonzalo Marín Shaw, sin embargo, no debe hacernos perder de vista que Don Antonio Vélez Alvarado ubica a Pachín Marín en su residencia el día que él presentara la bandera a José Martí.

Bajo la influencia de Betances, los exiliados puertorriqueños decidieron establecer su propia estructura de coordinación, aunque siguieran vinculados con el Partido Revolucionario Cubano. Es así que el 8 de diciembre de 1895 se convoca una primera reunión para escoger una directiva. Una segunda reunión fue efectuada el 17 de diciembre. En esta se acuerda convocar a una Asamblea General en Chimney Corner Hall para el 22 de diciembre de 1895.  De acuerdo con Dávila Dávila, de esta asamblea surgió la Sección Puerto Rico del Partido Revolucionario Cubano. [6]

Según relata el también manatieño Carmelo Rosario Natal en su libro La Bandera Puertorriqueña en su Centenario (1895-1995): nuevo estudio sobre sus orígenes, ¨RobertoH. Todd había sido uno de los líderes fundadores de la Sección Puerto Rico del Partido Revolucionario Cubano y fue testigo directo de todo el proceso del nacimiento de la bandera en 1895¨. Todd refuta la afirmación de Vélez Alvarado de ser el creador de la bandera de Puerto Rico señalando que la bandera que se reconocía hasta entonces como la bandera de Puerto Rico era la del Grito de Lares. Indica que en los acuerdos preparatorios para la reunión del 22 de diciembre de 1895 se discutieron en dos reuniones anteriores y que en ésta lo que se hizo fue ratificar los acuerdos previos, a saber: ¨(1) la adopción de la nueva bandera sugerida por Besosa, según Todd (2) la adopción del escudo de armas de la SPR¨.[7]

Señala Rosario Natal que el Dr. Julio Henna, quien entonces era el Delegado de la Sección Puerto Rico, le escribió a Betances una carta el 28 de febrero de 1896, es decir, un año después de la constitución de la Sección Puerto Rico donde describe en un dibujo hecho a mano la bandera adoptada. En el dibujo puede apreciarse la ubicación de los colores invertidos con relación a la cubana. Henna también le acompaña el escudo de armas adoptado para Puerto Rico en dicha reunión, lo que más adelante repite en otra comunicación.

Rosario Natal menciona que, de acuerdo con Domingo Collazo, otro integrante de la Sección Puerto Rico, en correspondencia intercambiada por aquel con Juan de Matta Terreforte, indicó ¨que la idea de usar la bandera cubana con los colores invertidos fue de Pachín Marín¨. Terreforte, sobreviviente del Grito de Lares y quien propuso sin éxito que la bandera que se adoptara fuera la concebida por Betances en 1868, señala que Pachín Marín se lo había sugerido en carta enviada desde Jamaica donde se hallaba errante y a punto de salir para Nueva York. Así lo expresa Juan de Matta Terreforte:

¨La adopción de la bandera cubana, para la puertorriqueña, con los colores invertidos, me fue sugerida por el insigne patriota Francisco Gonzalo Marín en una carta que me escribió desde Jamaica. Yo hice la proposición a los patriotas puertorriqueños que asistieron al mitin de Chimney Hall y fue aprobada unánimemente¨.

Don Ricardo Alegría por su parte, en su ensayo El primer dibujo de nuestra bandera, afirma basado en el ensayo de Rosario Natal, que la ¨evidencia histórica actual no permite considerar sin duda alguna, ninguna de estas tres versiones¨.

IV. Los colores de la bandera:

En torno a nuestra bandera, también existen diferencias en torno a cuál debe ser el azul de su triángulo.

En ocasión de la conmemoración del Centenario de la Bandera en 1995, el Proyecto de Afirmación Puertorriqueña, un colectivo encabezado por el ya fallecido Lcdo. Juan Santiago Nieves asumió la responsabilidad por educar en torno al origen y diseño de nuestra bandera. Indica el Proyecto que de las actas de la reunión efectuada aquel 22 de diciembre de 1895, surge lo siguiente:

¨Terreforte, uno de los supervivientes del grito de Lares, presentó la nueva bandera que es de la misma forma de la cubana, con la diferencia de haber sido invertidos los colores: franjas blancas y coloradas y triángulo azul en vez de rojo, con la misma estrella blanca solitaria en el centro¨.

Como vemos, el acta no distingue en cuanto al azul de la bandera. No especifica si se refiera al azul celeste que llevaron las banderas del Grito de Lares y el Grito de Yara; o del azul marino (¨Old Glory¨) de la bandera de Estados Unidos; y ciertamente tampoco se trata del azul turquí que actualmente lleva la bandera cubana o el azul con el cual se distingue en nuestros tiempos la bandera de Francia.

Los colores de nuestra bandera, sin embargo, guardan relación con los colores que representan los valores de libertad-igualdad-fraternidad de la gloriosa Revolución Francesa y que hoy forman parte de la bandera nacional de Francia, aunque en una posición distinta a como inicialmente fuera concebida en 1794.

Ese azul al cual hace referencia Terreforte cuando nuestra bandera fue proclamada el 22 de diciembre de 1895, es el azul que tenía el pabellón cubano desde el Grito de Guáimaro, cuando se efectuó la Convención Constituyente de la República en Armas de Cuba el 11 de abril de 1869. Es también el azul que prevaleció en la bandera cubana hasta el 21 de abril de 1906, fecha en que Tomás Estrada Palma, primer presidente de la República de Cuba, mediante Decreto modifica el azul de la bandera cubana.

Para nosotros, el azul de nuestra bandera es el azul celeste.  Como indica el acta a la cual hicimos referencia, la bandera adoptada por la Sección Puerto Rico del Partido Revolucionario Cubano, es ¨de la misma forma de la cubana¨, limitándose a señalar sus diferencias sólo en cuanto a la distribución de sus colores en franjas y triángulo.

V. Conclusión:

Puede haber diferencias entre quien concibió nuestra bandera como también las hay en cuanto al azul de su triángulo. En el debate, cada cual puede tomar la posición que entienda correcta. Para quien les habla, la persona que concibe la bandera de Puerto Rico es Don Antonio Vélez Alvarado. Concepción y adopción de la bandera no necesariamente son eventos simultáneos. En nuestro caso, fueron eventos distintos.

Sobre lo que no debe haber duda alguna, es que esa bandera que representó entonces y sigue representando hoy la lucha por la independencia de Puerto Rico, es aquella que fue adoptada oficialmente el 22 de diciembre de 1895 en Chimney Corner Hall.

¡Esa es nuestra única bandera! ¡Ése es nuestro pabellón nacional!

Un dato importante que debe llamar la atención a todo vegabajeño en torno a nuestra bandera nacional, se encuentra en el libro publicado por la Doctora Elsa Tió en torno al Doctor José Gualberto Padilla (El Caribe), médico, patriota y poeta, titulado Para un Palacio un Caribe. En élfigura una fotografía tomada durante su velatorio en 1896, donde se destaca la bandera adoptada por la Sección Puerto Rico. José Gualberto Padilla, según el sumario investigativo levantado por el Juez Navascués en torno a la conspiración que desemboca en el Grito de Lares, residiendo en Vega Baja, junto a otros conjurados, fue parte de los conspiradores que promovían la independencia. Es interesante la nota al calce de la foto, cortesía de Fotografía Rosario. En ella se indica:

¨Niños y público hacen fila para entrar a la casa de Tulio Otero Ramírez (aledaña a la de El Caribe), ubicada en la calle Lateral Norte, hoy día Calle José Julián Acosta en Vega Baja, para dar su último adiós, al poeta, al médico, al maestro, al patriota y hombre de bien. Ante la conmoción del pueblo durante tres días, el cadáver de El Caribe estuvo expuesto en capilla ardiente en el pueblo de Vega Baja. Es significativo que esta es la primera fotografía en que aparece la bandera de Puerto Rico en un lugar público, (sic) la misma había sido creada el año anterior en Nueva York¨.

Copia de la fotografía debería hoy formar parte del acervo cultural de Vega Baja, resguarda como parte de nuestro patrimonio histórico.

Se trata de la misma bandera que el 24 de marzo de 1897 fue levantada en la llamada ¨Intentona de Yauco¨ por Antonio Mattei Lluveras. El patriota yaucano había presentado ante la Sección Puerto Rico un plan para traer una expedición militar a Puerto Rico, conocido como ¨Plan Morales¨, en referencia a quien lo diseñó, Agustín F. Morales. No logrando su objetivo, en 1897 Mattei Lluveras se puso en marcha junto a setenta hombres armados de machetes, portando la bandera monoestrellada de la independencia de Puerto Rico, para tomar la guarnición de Yauco.

Es también la misma bandera, que en el contexto de la Invasión de Estados Unidos a Puerto Rico en 1898, portaron puertorriqueños de la Sección Puerto Rico que acompañaron las tropas estadounidenses al desembarcar en Guánica; y es la misma bandera que enarbolaron guerrillas puertorriqueñas que apoyaron militarmente a las tropas invasoras en contra de soldados españoles en la región suroeste de Puerto Rico.

Es la bandera monoestrellada aquella que como indica el Lcdo. Ayoroa Santaliz, ¨fue enarbolada por José A. Maldonado, ¨Águila Blanca¨ y otros patriotas puertorriqueños, como símbolo de lucha por nuestra independencia¨, frente a la invasión durante los años 1898 y 1899.[8]

A lo largo del Siglo pasado, no hubo un solo momento en que la bandera adoptada en 1895 no fuera la bandera del independentismo en lucha. Así lo oficializa la propia represión desplegada contra quienes la enarbolaron en Puerto Rico por décadas, calificándola como la bandera ¨separatista¨, la bandera ¨nacionalista¨ o la bandera ¨independentista¨, por el mero hecho de hombres y mujeres puertorriqueños la defendieran y honraran.

Hoy la bandera de la independencia, es la bandera de la nación puertorriqueña. Es la bandera que es honrada y reconocida internacionalmente en eventos deportivos; es también la bandera que por decenas de miles se exhibe en los desfiles realizados en diferentes ciudades estadounidenses por los puertorriqueños que afirman su propia identidad en suelo extranjero; es la bandera con la cual nuestras familias despiden o reciben a los soldados puertorriqueños que forman parte de las fuerzas armadas de Estados Unidos en medio de conflictos bélicos; y es la bandera que cada día vemos flotando, hoy más que nunca, en nuestras residencias, vehículos y centros de trabajo, afirmando nuestra identidad nacional y nuestra voluntad como pueblo de sobreponernos a los desastres naturales que nos dejaran los huracanes Irma y María.

No olvidemos que también esa bandera es la que fue izada en Jayuya el 30 de octubre de 1950, cuando Blanca Canales proclamó la Segunda República y se denunció ante el  mundo la condición colonial de Puerto Rico. Esta bandera es también la que nos une y distingue como nación frente a las demás naciones del mundo.

Es también la bandera puertorriqueña, a la que hace referencia el profesor Rosario Natal, al citarnos parte del testamento del Padre de la Patria Ramón Emeterio Betances, el cual fuera firmado en Neuilly, Francia el 8 de agosto de 1898, donde dispuso:

¨Cuando llegue el anhelado día—si mis restos son llevados a mi querido Puerto Rico: pido que vayan envueltos en la sagrada bandera de la patria mía¨.

A esa bandera, nuestra bandera, la bandera de todos los puertorriqueños y puertorriqueñas, rendimos hoy solemne tributo en mi pueblo tan querido, Vega Baja. Gracias al honrarme en este 122 Aniversario de nuestra bandera con ser su orador en esta mañana.


[1] El Lcdo. Ayoroa Santaliz respalda la posición que muy bien documenta el historiador vegalteño Ovidio Dávila Dávila en su ensayo El Centenario de la adopción de la Bandera de Puerto Rico, diseñada por Don Antonio Vélez Alvarado 1895-1995, publicado en 1996.

[2] De acuerdo con el Informe preparado por el Juez Instructor de Ponce Nicasio Navascués y Aisa sobre los acontecimientos de Lares, la palabra que utilizó para la descripción del color de la bandera fue ¨encarnada¨.

[3] Para minimizar la importancia y significado del levantamiento que involucró 545 encauzados, se nos inculca que al día siguiente del 23 de septiembre, en la toma de San Sebastián, los insurrectos fueron derrotados por tropas españolas. Se omite que luego de la refriega en este pueblo, los insurrectos se desplazaron hacia las montañas para continuar combatiendo, lo que lograron hasta el 27 de octubre de 1868 cuando fueron capturados varios de los jefes insurrectos de Mayagüez.

[4] Véase el ensayo titulado Antonio Vélez Alvarado: amigo y colaborador consecuente de Martí y Betances, TerceraConferencia  Internacional dedicada al Padre de la Patria Puertorriqueña, Dr. Ramón Emeterio Betances, dictada en el Centro de Estudios Martianos en La Habana, Cuba (2002), escrito por el Doctor Ovidio Dávila Dávila.

[5] Se refería a 1891 o 1892.

[6] Dávila Dávila indica en su ensayo citado que la Sección Puerto Rico del PRC ¨estaba muy ligada y comprometida con la facción anexionista del Partido Revolucionario Cubano, razón por la cual los tabaqueros y obreros boricuas, que pertenecían al sector revolucionario más numeroso y de más conciencia con la causa, no acudían a las reuniones de esta facción. De ahí que el propio creador de la insignia patria, Don Antonio Vélez Alvarado no estuviera presente en la reunión de Chimney Corner Hall, ni en ninguno de las que efectuó esa Sección¨. Este dato quizás explica el por qué se documenta que para la fundación del Club Borinquen en 1892 asistieran, según Delgado Pasapera, ¨cerca de 200 puertorriqueños residentes en Nueva York¨; mientras a Chimney Corner Hall el 22 de diciembre de 1895 sólo asistieran 59 puertorriqueños.

[7] El autor se refiere, de un lado, a Manuel Besosa, vocal de la Junta Directiva del la Sección Puerto Rico del Partido Revolucionario Cubano, el cual según relata su hija mayor ¨o bien originó la idea de que adoptase la bandera de Cuba con los colores invertidos en las franjas y en el campo triangular, o fue comisionado por la Junta para que preparase el modelo de bandera para ser sometida y adoptada en la reunión que se llevó a efecto en la ciudad de Nueva York el día 22 de diciembre de 1895¨; de otro lado a Roberto H. Todd, también fundador de la Sección Puerto Rico, quien fue secretario de la SPR y la persona que abre el debate en torno a quién diseñó la bandera de Puerto Rico en una Conferencia ofrecida en el Ateneo de Puerto Rico el 10 de septiembre de 1937.

[8] Nos dice el historiador cialeño Juan Manuel Delgado en su libro Levantamiento de Ciales (1980) que 13 de agosto de 1898 se produce un movimiento insurreccional armado en Ciales donde participan cerca de 400 insurrectos. Al tomar la alcaldía del pueblo, indica el autor, ¨la bandera española es arriada ante el aplauso colectivo¨. El libro no indica, sin embargo, si la misma fue sustituida por la bandera de Puerto Rico u otra bandera.

Alejandro Torres Rivera

22 de diciembre de 2017

Los Donate (2): Ana Donate Torres

Por Mario Donate Mena

Continuando con la vena histriónica de la familia hoy les presento con mucho orgullo a mi tia y madrina Ana Donate Torres.

Ayer le presenté a mi abuela bailaora de La Jota y hoy les hablaré de la primera de la familia qué incursionó en la actuación con la obra Marianela del español Benito Pérez Galdós. Se presentó en el Teatro Fenix de Vega Baja y para más exactitud el amigo Thomas Jimmy Rosario Martinez , historiador de nuestro pueblo les dará mas informacion.

Esposa del reconocido abogado y poeta Francisco Arraiza enviudó cuando el menor de sus hijos Manlio tenia 27 días de nacido y Marta María y Paco eran niños pequeños. Jamas sé volvió a casar y sacó hacia adelante a su familia convitiéndose en una artista de alta costura con la ayuda de las familias Donate y Arraiza.

No habia fiesta de debutantes, reinados ni bodas espectaculares que tuvieran el sello de mi querida tía madrina Ana Donate. Tuve dos padrinos únicos que mis compueblanos vegabajeños distinguen: Cuto Chapel, dueño del Teatro América y Ana Donate artista de las tablas y la alta costura.

La historia no termina aquí pues continuará la saga de mis genes artísticos con mi tio Victor el músico.

Mucha luz a mis familiares y padrinos en su eterno caminar.

Viaje al futuro

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

La ciencia-ficción escrita y en películas nos ha llevado a tener la idea de que el viaje en el tiempo es posible. Los científicos están divididos pero con la ciencia cuántica se teoriza que al menos se puede transportarse al futuro utilizando menos unidades de tiempo. Como el tiempo es percepción, lo podemos hacer sin un viaje al espacio externo. No necesitamos emborracharnos como Rip Van Winkle, el personaje del cuento de Washington Irving ni estar en estado de coma y despertar meses o años después.

En el pasado escuché y leí de la animación suspendida, pero ninguna técnica que tenga que hacerse invasivamente es recomendable a menos que sea un asunto de vida o muerte. El pasado no lo contemplan los científicos. Y viajar al futuro es solo mediante un atrecho que se origina en el interior del ser humano.

La técnica para para probar que se puede viajar al futuro requiere no estar consciente de las estructuras del tiempo, o por lo menos, en estado de vigilia. El que puede concentrarse e inducirse a un estado de sueño controlado, podrá, con su sentido interior de lo que son segundos, minutos y horas, programar su viaje al futuro. Esto no es lo mismo que dormir para soñar, ya que en nuestro interior guardamos la experiencia del paso del tiempo y lo podemos controlar con concentración.

Hasta ahora nunca he experimentado con tiempos largos. Tampoco le conviene a uno dar un brinco al futuro cuando se pierde experiencia y disfrute de la vida. Lo recomiendo para viajes largos por automóvil o en avión, evitar el aburrimiento o la ansiedad cuando no hay muchas cosas por hacer. Como todo, la práctica hace la perfección.

Los Donate: Teresa Torres de Donate

Por Mario Donate Mena

Mucha gente me pregunta de donde viene mi vena artística. En la foto la gran actriz Teresa Torres mi querida abuela. La amo hasta el infinito pues fue mi confidente y todavía sueño con ella. Gracias prima Dora por esta foto espectacular. Mañana continúa la saga artística de mi familia.

https://archivohistoricodiariovegabajeno.com/2013/12/15/mario-donate-mena-una-celebridad-vegabajena-en-caguas/

https://enciclopediavegabajena.com/category/autor/mario-donate-mena/

https://magazine-pr.com/tag/mario-jose-donate-mena/

https://enciclopediavegabajena.com/2018/03/28/momentos-sublimes-mario-donate-con-sus-compueblanos-familiares-y-amigos/

Recordando a Isabelino (Pucho) Marzán, líder obrero independentista y legislador

Isabelino (Pucho) Marzán en tribuna en Vega Baja (1956)

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez | Foto por Thomas (Jimmy) Rosario Flores

Isabelino (Pucho) Marzán nació el 11 de mayo de 1903 en Vega Baja. Barbero de profesión, fue un orador intenso y temido, líder obrero y legislador por el Partido Socialista de 1938 al 1940 y Representante a la Cámara de 1952 al 1960.

En uno de los muchos encuentros que tuvo con mi padre como amigos y compañeros del Partido Independentista Puertorriqueño, lo retrató en un discurso frente a la Plaza José Francisco Náter, en una tribuna modesta, poco iluminada y con escaso público, en su propio pueblo.

Publicado originalmente el 11 de julio de 2018 en Diario Vegabajeño de Puerto Rico.

Libros| El pensamiento reflexivo como herramienta efectiva en tiempos de crisis de Silvia Mónica Santos Matos

Silvia Mónica Santos Matos, autora

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

El libro que cierra la trilogía de libros publicados que conocemos escritos por la vegabajeña Dra. Silvia Mónica Santos Matos no tiene relación con los libros educativos para niños de su autoría que presentamos anteriormente, aunque pueden servir como guía para trabajar con cualquier estado de ánimo negativo que quiera superarse por una persona, a manera de prevención o de remedio.

La publicación tiene un poco de todo: historia, filosofía, sicología, espiritualidad, pero sobre todo, educación. Tiene buenas fuentes de información y es asertiva en su uso, interpretación y exposición. De hecho, es una obra para buscar y encontrar la felicidad, con técnicas sencillas pero suficientes para lograr resultados. Es un libro para leer con calma, pues se enfoca en problemas que nos pasan a todos y soluciones que a veces no conocemos o no pensamos en ellas y escrita lejos de lo enjundioso de las obras académicas.

Especialmente en estos tiempos de virtualidad literaria, este libro debe estar físicamente en todas las bibliotecas vegabajeñas y leerse por todos los miembros de la familia. Trabajar nuestras realidades diarias requiere reconocer situaciones y buscar curas dentro de la inteligencia y la espiritualidad de todos.

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Reflexiones en torno al Proyecto de Ley sobre Libre Determinación para Puerto Rico radicado por las congresistas Nydia Velázquez y Alexandria Ocasio por Lcdo. Alejandro Torres Rivera

Lcdo. Alejandro Torres Rivera

          El pasado  28 de julio de 2020 quedó sometido ante el Congreso de los Estados Unidos un proyecto de ley titulado Puerto Rico Self Determination Act of 2020. A pesar de ello, no es sino hasta la semana en curso que en Puerto Rico ha aflorado el conocimiento de la medida, provocando de inmediato diversas reacciones tanto en favor como en contra. El posicionamiento en contra de la medida, fundamentalmente proviene del liderato del Partido Nuevo Progresista, que impulsa hoy mediante la Ley Núm. 51-2020, la realización de un referéndum sobre estatus en conjunto con las elecciones programadas para el 3 de noviembre de 2020.

          Primero que todo, es importante señalar que el proyecto de ley que somete Nydia Velázquez junto con Alexandria Ocasio Cortes tiene como antecedente histórico una anterior iniciativa de Velázquez junto a los congresistas Luis Gutiérrez y José Serrano en 2006, el cual a su vez, también fuera radicado en términos similares en el Senado por el Senador Edward  Kennedy,  bajo el título Puerto Rico Self Determination Act. En ambas cámaras, el proyecto contó con el endoso de varios congresistas y senadores republicanos.

          El P. del S. 2304 como se le conoció en el Senado, indicaba que se reconocía “el derecho del Estado Libre Asociado de Puerto Rico a convocar a una convención constitucional a través de la cual el pueblo de Puerto Rico pueda ejercitar su derecho a la lbre determinación y establecer los mecanismos para que el Congreso considere su desición.” A diferencia del actual proyecto de las congresistas Velázquez y Ocasio, aquel consideraba expresamente como “opciones de libre determinación”, el Estado Libre Asociado “nuevo o modificado”, la “estadidad” o la “independencia”. En su texto, el proyecto reafirmaba la “autoridad inherente del Gobierno de Estado Libre Asociado para convocar” a una convención constitucional a través de delegados electos para tal propósito y establecer los mecanismos para la libre determinación.

          El proyecto, además, hacía referencia a un nuevo o enmendado “convenio de asociación” para enmendar o sustituir lo establecido en la Ley 600 de 1950. Indicaba que, definida por la Convención la “opción de libre determinación”, la misma sería sometida al Congreso para su aprobación. Si el Congreso la aprobaba, con o sin modificaciones, sería sometida al pueblo para su aprobación o rechazo mediante referéndum. Si el pueblo aprobaba tal “opción de libre determinación”, el Congreso, mediante Resolución Concurrente, aprobaría sus términos, así como aquellas disposiciones necesarias para su implantación. Si no se aprobaba, el Pueblo de Puerto Rico a través de su gobierno, convocaría a una nueva convención constitucional, incluyendo la elección de nuevos delegados.

          En el proyecto presentado por las congresistas Velázquez y Ocasio presentan otras modificaciones a lo que fue en su origen la propuesta de 2006. Veamos.

El nuevo proyecto, cuyo título es Ley de libre determinación de Puerto Rico de 2020, incluye como propósitos:

(a)reconocer el derecho del pueblo de Puerto Rico a convocar una Asamblea de Estatus como parte del ejercicio del derecho natural a la libre determinación; y

(b) reconocer el derecho a establecer un mecanismo para que el Congreso reconozca tal determinación.

En su redacción, el proyecto señala los siguientes hallazgos (“findings”):

  •  En 1898 Estados Unidos adquirió por conquista, en virtud del Tratado de París, a Puerto Rico, Guam y Filipinas.
  •  En 1900 se estableció un gobierno civil bajo la Ley Foraker, el cual incluyó la designación de un Consejo Ejecutivo, consistente en varios departamentos y la elección de un Comisionado Residente que representaba la Isla en el Congreso.
  •  En 1901, el Tribunal Supremo de Estados Unidos en el caso Downes v. Bidwell, dispuso que, para fines de la Cláusula de Uniformidad de la Constitución de los Estados Unidos, Puerto Rico no forma parte de Estados Unidos. En su Opinión Concurrente, el Juez White sostuvo que el Congreso tiene la discreción de decidir si incorpora o no y cuándo a un territorio.
  •  El Congreso ha reconocido mediante la Ley 600-1950 la autoridad de Puerto Rico para gobernar sobre sus asuntos internos. En tal virtud proveyó para un gobierno  constitucional, que el Congreso adoptó como un convenio (“compact”) y ratificó la Constitución en julio de 1952.
  •  El 18 de noviembre de 1953 la Asamblea General de las Naciones Unidas, bajo la Resolución 748, reconoció que Puerto Rico es una entidad política con gobierno propio.
  • Estados Unidos tiene el deber legal  de cumplir con el Artículo 1 del Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos que establece el derecho de todo pueblo a su libre determinación y “en virtud de tal derecho, a determinar libremente su estatus político y procurar libremente su desarrollo económico, social y cultural.”
  •  La Convención de Estatus provee un espacio deliberativo, comprensivo e ininterrumpido de diálogo para definir el futuro de Puerto Rico

          Sobre la Convención de Estatus de Puerto Rico que propone la medida, se indica:

  •  La Legislatura de Puerto Rico tiene autoridad inherente para convocar una convención de estatus constituida por delegados a ser determinados por legislación aprobada por el Estado Libre Asociado con el propósito de proponer al Pueblo de Puerto Rico una opción de libre determinación. Las deliberaciones del cuerpo serían semipermanentes, sujeta dicha convención a disolución sólo cuando los Estados Unidos ratifique una opción de libre determinación presentada por la Convención ante el Congreso. Indica, además, que los delegados serán electos por los votos de los puertorriqueños en una elección acorde con legislación aprobada por la Legislatura de Puerto Rico.
  •  Señala que el Tesoro de Estados Unidos separará un fondo, que será administrado por la Comisión Estatal de Elecciones de Puerto Rico, sujeto a la Junta Federal de Elecciones, donde se le distribuirá $4.00 a cada candidato a delegado por cada $1.00, si la contribución a la campaña que el candidato reciba es menor de $100.00;  y es donado por residentes de Puerto Rico. Se establece en la Ley los requisitos para el pareo de fondos. Se establece para ello el separar en dicho fondo la suma de $5.5 millones.
  •  Finalmente indica que los delegados electos, en consulta con la llamada “Comisión Bilateral Negociadora del Congreso”:

(1) debatirán y redactarán definiciones de opciones de libre determinación para Puerto Rico fuera de la Cláusula Territorial de la Constitución de Estados Unidos;

(2) establecerán los correspondientes planes de transición para las opciones de libre determinación; y

(3) escogerán una opción, con su correspondiente plan de transición, para presentarlas al Pueblo de Puerto Rico en referéndum.

El proyecto de ley establece la creación de una “Comisión Negociadora Congresional Bilateral”, la cual será responsable de:

  •  Proveer consejo y consultas a los delegados de la Convención de Estatus.
  •  Los integrantes de la Comisión incluirán:

(1) los presidentes del Comité de Energía y Recursos Naturales de la Cámara de Representantes y del Comité de Energía del Senado;

(2) los integrantes de mayor rango de los Comités de Recursos Naturales de la Cámara de Representantes y del Comité de Energía y Recursos Naturales;

(3) un miembro seleccionado por el líder de la mayoría de la Cámara de Representantes;

(4) un miembro seleccionado por el líder de la minoría de la Cámara de representantes;

(5) un miembro seleccionado por el líder de la mayoría del Senado;

(6) un miembro seleccionado por el líder de la minoría del Senado;

(7) el Comisionado Residente de Puerto Rico; y

(8) con el consentimiento del Portavoz de la mayoría de la Cámara de Representante y de la mayoría del Senado, un miembro de Departamento de Justicia.

Los deberes y las funciones de la Comisión son definidos en el proyecto de ley como los siguientes:

  •  Realizar reuniones periódicas  con los delegados en Puerto Rico y en el Distrito de Columbia a petición de los delegados.
  •  Autoridad para estudiar, realizar hallazgos y formular recomendaciones sobre diferentes opciones de libre determinación en issues constitucionales y políticas relacionadas con la cultura, idioma, sistemas de educación, justicia e impuestos, ciudadanía estadounidense, y ayuda y asistencia técnica, así como consejo constitucional a los delegados por el tiempo de duración de la Convención de Estatus.
  •  Llevar a cabo, a solicitud de los delegados, vistas públicas relacionadas con aspectos de la Convención.
  •  Recibir testimonios.
  •  La Comisión deberá proveer periódicamente al Portavoz de la Cámara de Representantes informes sobre  el estatus, hallazgos y estudios, al menos cada 12 meses, los que hará disponibles en idioma inglés y español en el mismo día en que los informes se sometan.

Con relación al “Referéndum sobre Estatus” en Puerto Rico que contempla el proyecto, se indica:

  •  El voto en un referéndum por parte de los residentes de Puerto Rico será únicamente sobre la “opción de libre determinación” escogida por los delegados en la Convención de Estatus.
  •  Se autoriza la suma de $2.5 millones para llevar a cabo el mismo.
  •  Si el referéndum es aprobado por el Pueblo de Puerto Rico, el Congreso aprobará una Resolución Conjunta para ratificar la “opción de libre determinación” que se apruebe al amparo de esta Ley. Si el Congreso culminara sus trabajos antes de que se actúe sobre la “opción de libre determinación”, la Convención de Estatus de Puerto Rico creada bajo esta Ley se reunirá nuevamente y reenviará la “opción de libre determinación” al nuevo Congreso.

Me parece que existen aspectos que vale la pena señalar como aspectos positivos en el nuevo proyecto de ley de las congresistas Velázquez y Ocasio, a saber:

  • Creo que es importante el reconocimiento que hace la medida legislativa del derecho de los puertorriqueños a convocar una Asamblea de Estatus y establecer nosotros el mecanismo que lleve al Congreso a reconocerlo. Si bien en la nueva propuesta se quita en el nombre de asamblea lo de «constitucional», eso no es un detalle determinante. Se puede señalar que es mucho más importante que se destaque el método de “asamblea” o “convención”, sobre lo que pueden ser los “plebiscitos”, retomando así un concepto que, además, está presente en la histórica constitucional de Estados Unidos en el desarrollo de sus Congresos Continentales; y que, además, es el método idóneo para,  en conjunto, los distintos sectores ideológicos del país en materia de estatus, deliberar, acordar entre sí y negociar a nombre del Pueblo de Puerto Rico con el Congreso de Estados Unidos.
  • El uso de los términos «opciones de libre determinación» y «planes de transición para las “opciones de libre determinación»,  que se plantea para el proceso de debate y redacción de los delegados, aparenta chocar con la indicación de que  se someterá al Congreso la «opción de libre determinación»; es decir, primero habla en plural y luego en singular. Sin embargo, es de notar que en el proyecto de 2006 también se utilizaba este lenguaje. Uno podría interpretar, pero no está así de claro, que la primera instancia se refiere al proceso inicial de parte de los delegados entre sí; y el segundo, una vez en el proceso de negociación se vayan decantando las opciones frente a Estados Unidos, la que quede es la que se sometería  por la Convención de Estatus a la consideración del Congreso. Esto a su vez, procurando encontrar una racionalidad en la propuesta, puede interpretarse de dos maneras: primero, se podría llegar como opción final la independencia, que es la única que existe como derecho inalienable o la “estadidad”. Bajo la premisa de que la primera no contaría con el apoyo mayoritario de los puertorriqueños y la segunda no contaría con el apoyo de las estructuras de gobierno de los Estados Unidos; es decir, descartando  los dos extremos, “Estadidad” e “Independencia”, mover o timonear el proceso hacia un escenario de “Libre Asociación” como expresión de “opción de libre determinación”.
  • Veo como negativo en la medida que se insiste en señalar que en 1952 hubo un «convenio» en virtud del cual el Congreso ratificó la Constitución, cuando el propio Tribunal Supremo de Estados Unidos en el caso de Pueblo v.Sánchez Valle hace referencia a la posición de la Procuradora de Justicia de los Estados Unidos señalando que lo que significa el mencionado «convenio», fue que nosotros los puertorriqueños aceptamos fue el ofrecimiento  del Congreso bajo la Ley 600-1950 de aprobar mediante referéndum la convocatoria a una “convención constitucional,” y mediante la misma, elegir delegados responsables de elaborar una Constitución para organizar un gobierno propio en asuntos estrictamente locales, en forma republicana, con separación de poderes y una Carta de Derechos. Veo como elemento positivo, que el nuevo proyecto omite en cuanto a “opciones de libre determinación” la referencia a un “nuevo ELA” o a un Estado Libre Asociado “nuevo o modificado”.
  • Es positivo el reconocimiento «deber» que tienen los Estados Unidos de cumplir con lo que señala el Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos, lo que por ejemplo, dato este que no se recoge en las Resoluciones del “Comité de Descolonización de las Naciones Unidas” sobre Puerto Rico. Sin embargo, me preocupa que esta referencia en el proyecto, es para empujar la interpretación que hacen los sectores conservadores dentro del PPD, invocando una expresión que figura en la Resolución 2625 (XXV) de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el hecho de que en adición a la “Independencia”, “Integración” o la “Libre Asociación”, también se incluya «la adquisición de  cualquier otra condición política decidida por un pueblo.»

      Ciertamente, independientemente de este lenguaje, lo cierto es que la Resolución 2625 afirma, como punto de partida en el ejercicio del derecho a la libre determinación, el contenido, alcance y vigencia de la Resolución 1514 (XV).

(e) Es positivo que se señale el carácter «comprensivo e ininterrumpido de diálogo» entre la Convención de Estatus y el Congreso «para definir el futuro político» y que si el Congreso concluye su término sin acordar la «opción de libre determinación», la Convención de Estatus se reunirá nuevamente y reenviará la opción de libre determinación al nuevo Congreso. Esto salvaría que la iniciativa muera cuando finalicen los dos años que dura cada Congreso bajo el ordenamiento constitucional de los Estados Unidos.

(f) Es positivo que se señale en la medida que los delegados elaborarán no solo las opciones de libre determinación sino también los planes de transición en cada una.

(g) Es importante, además, la reserva que surge de la propuesta de referéndum final sobre “la opción de libre determinación”,  en la medida que le permite al pueblo de Puerto Rico expresarse finalmente en aceptación o rechazo de tal “opción de libre determinación”. Es sin embargo negativo que las «opciones de libre determinación» que elabore la Convención no se presenten también al pueblo en el mencionado referéndum o en alguna etapa previa.

(h) Es positivo que en el caso de Estados Unidos, la “Comisión Negociadora Congresional Bilateral”, involucre a los presidentes en Cámara y Senado de los Comités de Energía y Recursos Naturales y Energía respectivamente; a los demás funcionarios mencionados de la Rama Legislativa; y que la representación del representante Departamento de Justicia en esta Comisión, se decida con «el consentimiento” del Portavoz de la Cámara y del líder de mayoría del Senado.

(i) Es positivo que el Proyecto determine los deberes y funciones de la “Comisión Negociadora Congresional Bilateral”.

(j) Me parece que también es positivo que el Proyecto disponga que la “opción de libre determinación” que será sometida a los puertorriqueños, sea aquella que haya sido escogida por los Delegados a la Convención de Estatus. Esto evita que el Tribunal Federal o el Tribunal Supremo de Puerto Rico intervenga con el contenido de la consulta.

Ciertamente, como proceso legislativo al fin, el proyecto estará sujeto a diversas modificaciones. También es plausible señalar que es posible que al final del camino, no tenga consecuencia definitiva alguna. Sin embargo, de cara al proceso electoral en Estados Unidos del próximo noviembre y del inicio de un nuevo Congreso en el año 2021, pudiéramos estar ante nuevos escenarios.

Por ejemplo, con una composición en la Cámara que asegure el triunfo del Partido Democráta, al menos en dicho cuerpo, el proyecto de Velázquez y Ocasio, pudiera tener un efecto superior a cualquier otra inciativa que pudiera haber gestionado la actual Comisionada Residente, o la que pudiera gestionar en el futuro de ganar la posición de Comisionada Residente Jennifer González.

Si por el contrario, resultara electo Aníbal Acevedro Vilá a la posición de Comisionado Residente y el Partido Demócrata revalidara su actual liderato en la Cámara de Representantes, definitivamente, el escenario para impulsar legislación que nos lleve a una convención de estatus sería una opción con mayores posibilidades. Una inciativa de esta naturaleza ciertamente sacaría la alfombra de debajo de los pies a las propuestas que vendrían desde desde  por parte del Partido Nuevo Progresista al Congreso de los Estados Unidos.  

De hecho, el impulso a la Asamblea de Estatus tendría mayores posiblidades si además, no resultara electo Pedro Pierluisi, quien al igual que Jennifer González y otros líderes de ese partido, han tronado contra la iniciativa de Nydia Velázquez y Alexandria Ocasio. Evidentemente un control del Congreso por los demócratas, un presidente demócrata y la posibilidad de un Senado demócrata, con un gobierno y con un Comisionado Residente que favorezca el mecanismo de Asamblea o Convenición de Estatus, repercutirá de inmediato en el debate sobre el futuro de las relaciones políticas de Puerto Rico con los Estados Unidos desde óptica diferente. Para este nuevo tipo de escenario debemos estar preparados.

29 de agosto de 2020.

El autor es un vegabajeño que presidió el Colegio de Abogados de Puerto Rico

Otro libro educativo de la Vegabajeña Silvia Mónica Santos Matos

Dra. Silvia Mónica Santos Matos

Recientemente informamos que la vegabajeña Dra. Silvia Mónica Santos Matos había publicado un interesante libro sobre lectoescritura para niños. En realidad publicó tres. El segundo libro se titula Homeschooling para la niñez temprana (Guía de destrezas y estrategias educativas).

El mismo está dirigido, como escribe la autora, para que las familias homeschoolers adquieran la orientación pedagógica necesaria para llevar a cabo su labor educativa sin incertidumbre ni improvisación. Su contenido incluye los siguientes temas: Homeschooling paso a paso, Fundamento Teórico, Métodos de Homeschooling, Materiales y Recursos Educativos, Guía de destrezas básicas, Estrategias y Actividades, Métodos para evaluar la labor de Homeschooling y Recursos para documentar la labor, comprementada por una Introducción y Referencias.

El libro está escrito en un lenguaje sencillo pero incluye los conceptos esenciales que deben conocerse mientras los padres o encargados han decidido por la opción de la educación en el hogar. No es un libro teórico, aunque no abandona los fundamentos educativos importantes a conocer. Es mas bien un manual que debe considerarse imprescindible en esta tarea.

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